Tartar de Remolacha y Manzana Verde con Aceite de Mostaza: Entrante Crudivegano Alemán
El tartar de remolacha y manzana verde con aceite de mostaza es una joya de la cocina crudivegana alemana, donde la tierra y la acidez se funden en un entrante elegante y nutritivo. Esta receta, inspirada en la tradición centroeuropea de combinar sabores terrosos con toques ácidos, destaca por su textura crujiente y su vinagreta de mostaza de Dijon y miel de agave, que realza el dulzor natural de la remolacha asada y el frescor de la manzana Granny Smith. Ideal para aperitivos sofisticados o como primer plato en menús sin gluten, vegano y bajo en calorías, este tartar es una explosión de colores y matices que sorprenderá a tus comensales.

El Secreto de esta Receta
El secreto de este tartar de remolacha y manzana verde con aceite de mostaza está en el equilibrio de texturas y temperaturas. Usa remolacha cocida al vapor (no hervida) para mantener su firmeza, y añade el jengibre rallado a la vinagreta para darle un toque picante y aromático que contrarreste la acidez de la manzana. No salpimientes hasta el final para evitar que la manzana suelte agua y pierda crujiente.
Ingredientes
- 2unidadremolacha cocida bio
- 1unidadmanzana Granny Smith
- 2cucharadacebollino fresco
- 10hojaperejil plano
- 3cucharadaaceite de oliva virgen extra
- 1cucharaditamostaza de Dijon
- 1cucharaditamiel de agave
- 1cucharadavinagre de manzana
- 1cucharaditaaceite de sésamo tostado
- 1cucharaditasemillas de sésamo negro
- 0.5cucharaditasal marina ahumada
- 0.25cucharaditapimienta rosa
- 0.5centímetrojengibre fresco
Instrucciones Paso a Paso
En un bol grande, mezcla los cubos de remolacha cocida y manzana Granny Smith. Añade el cebollino picado y el perejil reservando un poco para decorar.
En un recipiente aparte, prepara la vinagreta: bate el aceite de oliva virgen extra, la mostaza de Dijon, la miel de agave, el vinagre de manzana y el jengibre rallado hasta emulsionar.
Vierte la vinagreta sobre la mezcla de remolacha y manzana. Agrega la sal marina ahumada y la pimienta rosa, y mezcla con cuidado para no deshacer los cubos.
Deja reposar en la nevera 10 minutos para que los sabores se integren.
Antes de servir, rocía con el aceite de sésamo tostado y espolvorea las semillas de sésamo negro y el perejil reservado.
Sirve en platos fríos o sobre hojas de lechuga romana para un toque extra de frescura.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque alemán auténtico, añade 1 cucharadita de rábano picante rallado a la vinagreta. Esto le dará un picor característico de la cocina centroeuropea.
- Si buscas un contraste de colores, decora con rodajas finas de rábano rojo o germinados de alfafa.
- Para una versión más proteica, sirve el tartar sobre una base de hummus de garbanzos negros.
Sustituciones
- Mostaza de Dijon: Puedes sustituirla por mostaza antigua de grano, que aportará un sabor más intenso y una textura ligeramente granulada. Reduce la cantidad a ½ cucharadita para evitar que domine el plato.
- Miel de agave: Si prefieres un perfil menos dulce, usa sirope de arce o dátiles triturados. El sirope de arce añadirá notas ahumadas, mientras que los dátiles darán un toque más terroso y denso.
- Manzana Granny Smith: La pera conferencia es una excelente alternativa: su dulzor moderado y textura firme combina perfectamente con la remolacha. Pélala y córtala al momento para evitar que se oxide.
Errores Comunes
- La manzana se oscurece al cortarla.: Sumérgela en agua con un chorrito de vinagre de manzana durante 2 minutos antes de cortarla. Esto evitará la oxidación sin alterar su sabor.
- El tartar queda aguado.: Escurre bien la remolacha cocida antes de cortarla y no añadas la sal hasta el final. La sal extrae líquido de los ingredientes, así que mezcla todo justo antes de servir.
- La vinagreta se corta.: Bate los ingredientes en orden: primero el vinagre y la mostaza, luego el aceite en hilo fino. Si se corta, añade una cucharadita de agua tibia y vuelve a batir hasta emulsionar.
Conservación y Congelación
Este tartar de remolacha y manzana verde con aceite de mostaza se conserva hasta 2 días en la nevera en un recipiente hermético, pero es importante no añadir la manzana hasta el momento de servir para evitar que se ablande. Si lo preparas con antelación, guarda por separado los cubos de manzana (con un poco de vinagre de manzana para prevenir el oscurecimiento) y la mezcla de remolacha con la vinagreta. No es recomendable congelar este plato, ya que la textura de la manzana y la remolacha se vería afectada, perdiendo su frescura y crujiente. Si sobra, puedes reciclarlo al día siguiente como relleno para wraps de lechuga o como topping en una tostada de pan de centeno. Siempre revísalo antes de consumir y desecha si notas olores o sabores anormales.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo usar remolacha cruda en este tartar?
No se recomienda. La remolacha cruda tiene una textura demasiado dura y un sabor terroso muy intenso que puede dominar el plato. Cocínala al vapor o al horno para ablandarla y resaltar su dulzor natural.
¿Este tartar es apto para dietas keto?
Aunque es bajo en calorías y sin gluten, la remolacha y la manzana contienen carbohidratos naturales. Para una versión keto, reduce la cantidad de manzana a la mitad y sustitúyela por pepino en cubos.
¿Puedo preparar este tartar con antelación para una cena?
Sí, pero guarda los ingredientes por separado. Prepara la remolacha y la vinagreta con un día de antelación, y corta la manzana justo antes de servir. Así mantendrás la textura crujiente y los colores vibrantes.
También te encantarán

Doritos de Garbanzos Crujientes al Horno
Snack fit súper fácil: doritos de garbanzos crujientes al horno. Muy altos en proteína vegetal, bajos en grasa y perfectos para picar entre horas.

Ensalada de Quinoa, Aguacate y Mango
Prepara cenas ligeras y frescas con esta ensalada de quinoa, aguacate y mango. Llena de vitaminas, sin gluten y lista en 20 minutos.