Tartaleta de Remolacha y Queso de Anacardos: Receta Crudivegana con Toque Terroso en 12 Minutos
Si buscas una receta crudivegana llena de sabor y texturas, esta tartaleta de remolacha y queso de anacardos es tu opción ideal. Con un toque terroso que realza el dulzor natural de la remolacha y la cremosidad del queso vegetal, este plato es perfecto para aperitivos, entradas o incluso un picnic saludable. Todos los ingredientes son fáciles de encontrar en cualquier supermercado español, como Mercadona o Carrefour, y su preparación no requiere horno ni cocción. Una receta express que sorprenderá a todos con su equilibrio de sabores y su presentación elegante.

El Secreto de esta Receta
El toque terroso de esta tartaleta de remolacha y queso de anacardos se logra gracias al comino y el pimentón dulce, que potencian el sabor natural de la remolacha. Remojar los anacardos en agua caliente antes de triturarlos es clave para conseguir una textura ultracremosa sin necesidad de lácteos. Además, usar remolacha cocida en vinagre (la que venden en botes en cualquier supermercado) aporta un ligero contraste ácido que equilibra la dulzura del queso vegetal.
Ingredientes
- 2unidadremolacha cocida en vinagre
- 100granacardos sin sal
- 4unidaddátiles sin hueso
- 0.5unidadlimón
- 1cucharadaaceite de oliva virgen extra
- 0.5cucharaditacomino molido
- 0.5cucharaditapimentón dulce
- -al gustosal
- 20gralmendras fileteadas
- 8unidadhojas de espinaca fresca
- 8unidadtomates cherry
Instrucciones Paso a Paso
Prepara el queso de anacardos: remoja los anacardos en agua caliente durante 5 minutos. Escúrrelos y tritúralos en un procesador de alimentos junto con los dátiles, el zumo de limón, el comino, el pimentón dulce y una pizca de sal. Añade el aceite de oliva virgen extra poco a poco hasta obtener una crema suave y homogénea. Reserva.
Monta la base de las tartaletas: coloca 2 hojas de espinaca fresca en cada uno de los 4 moldes para tartaletas (puedes usar moldes de silicona para horno o incluso tapas de tarros de cristal limpias). Presiona ligeramente para que queden bien ajustadas.
Rellena las tartaletas: distribuye los dados de remolacha cocida en vinagre en el fondo de cada molde, sobre las hojas de espinaca. A continuación, añade una cucharada generosa de queso de anacardos encima de la remolacha, alisando con una cuchara.
Decora cada tartaleta con almendras fileteadas y los cuartos de tomate cherry. Presiona ligeramente para que los ingredientes queden bien sujetos.
Refrigera las tartaletas durante al menos 10 minutos antes de servir para que los sabores se integren y la presentación quede firme.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra terroso, añade 1 cucharadita de levadura nutricional al queso de anacardos. Esto también aportará un ligero sabor a queso tradicional.
- Si quieres darle un contraste crujiente, tuesta las almendras fileteadas en una sartén sin aceite durante 2 minutos antes de decorar.
- Para una versión más proteica, añade semillas de chía o cáñamo a la mezcla del queso de anacardos.
Sustituciones
- Anacardos: Puedes sustituir los anacardos por almendras o nueces, aunque el sabor será menos neutro y más intenso. Remoja también estos frutos secos para ablandarlos y logra una textura similar, pero ten en cuenta que el queso resultante tendrá un toque más amargo o terroso.
- Dátiles: Si no tienes dátiles, usa pasas o higos secos remojados en agua tibia durante 10 minutos. Escúrrelos bien y ajusta la cantidad de limón para compensar la diferencia de dulzor, ya que las pasas son más ácidas.
- Hojas de espinaca: Para la base, puedes usar hojas de lechuga o endibia, aunque estas últimas aportarán un toque más amargo. Lava y seca muy bien las hojas para evitar que la tartaleta se humedezca.
Errores Comunes
- El queso de anacardos queda granuloso.: Remoja los anacardos en agua caliente al menos 5 minutos y tritúralos en un procesador potente. Si es necesario, añade un poco de agua de remojo (1 cucharada) para ayudar a integrar los ingredientes.
- Las tartaletas se desmontan al servirlas.: Refrigera las tartaletas al menos 10 minutos antes de desmoldar. Si usas moldes de silicona, congelarlas 5 minutos ayudará a que mantengan la forma.
- El sabor es demasiado dulce.: Reduce la cantidad de dátiles a 2 unidades o añade más limón y comino para contrarrestar el dulzor. El pimentón dulce también ayuda a equilibrar los sabores.
Conservación y Congelación
Para guardar esta tartaleta de remolacha y queso de anacardos en la nevera, colócala en un recipiente hermético con papel film tocando ligeramente la superficie para evitar que se seque. Aguantarán perfectamente hasta 2 días, aunque es recomendable consumirlas en las primeras 24 horas para que las hojas de espinaca no pierdan frescura. Si quieres congelarlas, hazlo sin decorar (sin almendras ni tomate) y envuélvelas individualmente en papel film. Se conservarán hasta 1 mes, pero al descongelar, evita el microondas y déjalas en la nevera durante 4 horas. Una vez descongeladas, añade la decoración fresca antes de servir. No vuelvas a congelar después de descongelar.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer esta receta sin procesador de alimentos?
Sí, aunque el queso de anacardos no quedará tan cremoso. Puedes usar una picadora de mano o un mortero, pero tendrás que triturar los ingredientes por separado y mezclarlos después con un tenedor. El resultado será más rústico pero igualmente delicioso.
¿Dónde puedo comprar moldes para tartaletas?
En cualquier supermercado como Mercadona, Carrefour o El Corte Inglés venden moldes de silicona para horno en la sección de repostería. También puedes usar tapas de tarros de cristal (como los de mermelada) o incluso cáscaras de aguacate vacías para una presentación más original.
¿Es apta esta receta para personas con diabetes?
Sí, esta tartaleta de remolacha y queso de anacardos es baja en azúcares gracias a que los dátiles se usan en cantidad moderada y la remolacha en vinagre tiene un índice glucémico bajo. Controla las porciones y consulta con tu médico si tienes dudas.
También te encantarán

Doritos de Garbanzos Crujientes al Horno
Snack fit súper fácil: doritos de garbanzos crujientes al horno. Muy altos en proteína vegetal, bajos en grasa y perfectos para picar entre horas.

Ensalada de Quinoa, Aguacate y Mango
Prepara cenas ligeras y frescas con esta ensalada de quinoa, aguacate y mango. Llena de vitaminas, sin gluten y lista en 20 minutos.