Kibbeh de Calabacín y Queso Feta: Entrante Libanés Sin Gluten y Crujiente
El Kibbeh de calabacín y queso feta es una reinvención libanesa de un clásico, transformado en un entrante sin gluten y crujiente que sorprende por su textura dorada y su corazón cremoso. Esta receta fusiona el calabacín rallado con el queso feta desmenuzado, envueltos en una capa de harina de garbanzo y semillas de sésamo para lograr un contraste perfecto entre lo crocante y lo fundente. Ideal para servir en reuniones o como aperitivo gourmet, este plato destaca por su bajo contenido en carbohidratos y su alto aporte de proteínas vegetales. Una opción saludable, económica y llena de sabor que conquistará a todos, incluso a los más escépticos con la cocina libanesa.

El Secreto de esta Receta
El secreto para un Kibbeh de calabacín y queso feta perfecto está en eliminar toda el agua del calabacín antes de mezclarlo con los demás ingredientes. Usa sal marina para extraer el líquido y luego exprime bien con un paño. Además, tostar las semillas de sésamo antes de rebozar añade un aroma nutty que realza el sabor libanés. Por último, fríe a temperatura constante (170°C) para evitar que se absorba demasiado aceite y queden empapados.
Ingredientes
- 500grcalabacín fresco y firme
- 200grqueso feta desmenuzado
- 150grharina de garbanzo
- 50grsemillas de sésamo tostadas
- 1unidadcebolla morada picada fina
- 2unidadhuevos grandes
- 30grperejil fresco picado
- 1cucharaditacomino molido
- 1cucharaditapimentón dulce
- 500mlaceite de oliva virgen extra
- 1cucharaditasal marina
- 0.5cucharaditapimienta negra recientemente molida
- 2cucharadazumo de limón fresco
Instrucciones Paso a Paso
Lava y ralla el calabacín con un rallador de agujeros gruesos. Colócalo en un colador, espolvorea con sal marina y deja reposar 10 minutos para eliminar el exceso de agua. Exprime bien con un paño limpio o tus manos.
En un bol grande, mezcla el calabacín escurrido con la cebolla morada picada, el perejil fresco, el comino, el pimentón dulce, la pimienta negra y el zumo de limón. Añade los huevos y mezcla hasta integrar.
Incorpora la harina de garbanzo poco a poco, removiendo con una cuchara de madera hasta obtener una masa homogénea y manejable. Si queda muy líquida, añade 1-2 cucharadas más de harina.
Toma porciones de la masa (aproximadamente 2 cucharadas) y aplástalas en la palma de tu mano para formar un disco de unos 8 cm de diámetro. Coloca en el centro una cucharadita de queso feta desmenuzado y cierra la masa alrededor, dándole forma de croqueta alargada o media luna.
Pasa cada Kibbeh por las semillas de sésamo tostadas, presionando ligeramente para que se adhieran bien por todos los lados.
Calienta el aceite de oliva en una sartén honda a fuego medio. Cuando esté caliente (170°C), fríe los Kibbeh en batches de 3-4 unidades, sin amontonar, durante 3-4 minutos por lado o hasta que estén dorados y crujientes. Escúrrelos sobre papel absorbente.
Para una versión más ligera, puedes hornear los Kibbeh a 200°C durante 20-25 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. Rocía con un poco de aceite de oliva antes de hornear para que queden dorados.
Pro-Tips del Chef
- Para un extra de sabor, añade 1 cucharadita de ras el hanout (mezcla de especias marroquí) a la masa. Dará un toque exótico y aromático.
- Sirve los Kibbeh con una salsa de yogur griego, menta fresca y ajo picado para equilibrar la acidez del queso feta.
- Si quieres un acabado más profesional, usa un molde para croquetas para darles una forma uniforme y elegante.
Sustituciones
- Harina de garbanzo: Puedes sustituirla por harina de almendra para una versión keto, aunque la textura será ligeramente más densa. Reduce la cantidad a 120 gr ya que la harina de almendra absorbe menos líquido.
- Queso feta: Si buscas una opción vegana, usa tofu desmenuzado marinado en zumo de limón y sal durante 30 minutos. El sabor será más suave, pero ganarás una textura similar al queso feta.
- Semillas de sésamo: Para un toque diferente, sustituye por semillas de amapola o pipas de girasol trituradas. Aportarán un crujiente distinto pero igualmente delicioso.
Errores Comunes
- El Kibbeh se deshace al freír: Asegúrate de que la masa está bien compacta antes de freír y no la manipules demasiado al darle forma. Si la mezcla está muy húmeda, añade más harina de garbanzo.
- Quedan empapados de aceite: Controla la temperatura del aceite: debe estar a 170°C. Si está demasiado frío, absorberán aceite. Escúrrelos bien sobre papel absorbente después de freír.
- El relleno de queso feta se sale: No uses demasiado queso feta en el relleno (máximo 1 cucharadita por unidad) y cierra bien la masa alrededor, presionando los bordes con los dedos.
Conservación y Congelación
El Kibbeh de calabacín y queso feta se conserva perfectamente en la nevera hasta 3 días si se guarda en un recipiente hermético. Para mantener su textura crujiente, colócalos en una sola capa separada por papel de horno. Si prefieres congelarlos, hazlo antes de freír: forma los Kibbeh, congélalos en una bandeja durante 1 hora y luego guárdalos en una bolsa con cierre hermético hasta 2 meses. Para cocinarlos desde congelados, fríelos directamente (sin descongelar) a fuego medio-bajo, añadiendo 1-2 minutos extra por lado. Si optas por hornearlos, descongélalos 30 minutos antes y hornea a 200°C durante 25-30 minutos.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer esta receta en airfryer?
Sí, el Kibbeh de calabacín y queso feta queda excelente en airfryer. Cocínalos a 180°C durante 12-15 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. Rocía con un poco de aceite en spray antes de cocinar para que queden dorados.
¿Es apta para celíacos?
Sí, esta receta es 100% sin gluten siempre que uses harina de garbanzo certificada sin gluten y verifiques que el queso feta no tenga trazas. Todos los ingredientes son naturalmente libres de gluten.
¿Puedo usar calabacín precocido?
No se recomienda, ya que el calabacín precocido suele tener un exceso de agua y una textura demasiado blanda, lo que dificultaría compactar la masa. Usa siempre calabacín fresco y crudo.
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