Focaccia de Harina de Garbanzo y Romero: Pan Italiano Sin Gluten y Vegano
La focaccia de harina de garbanzo y romero es una reinvención italiana sin gluten y vegana que combina la tradición con ingredientes saludables. Este pan esponjoso y aromático, con un toque herbáceo del romero fresco, es ideal para acompañar sopas, ensaladas o disfrutar solo con un chorrito de aceite de oliva virgen extra. La harina de garbanzo aporta un perfil nutricional excepcional: alta en proteínas y fibra, bajo índice glucémico y libre de alérgenos comunes. Perfecta para quienes buscan una alternativa sin gluten y vegana sin sacrificar textura ni sabor. Además, su preparación es sencilla y no requiere levadura comercial, utilizando el poder fermentativo natural de la masa de garbanzo.

El Secreto de esta Receta
El secreto de una focaccia de harina de garbanzo y romero esponjosa y llena de sabor radica en dos claves: el vinagre de manzana activa el bicarbonato, creando burbujas que dan ligereza a la masa, y el reposo de 10 minutos antes de hornear permite que la harina de garbanzo hidrate correctamente, evitando una textura densa. No omitas el aceite de oliva generoso antes y después del horneado, ya que aporta humedad y un sabor auténticamente italiano.
Ingredientes
- 250gharina de garbanzo
- 200mlagua tibia
- 60mlaceite de oliva virgen extra
- 2ramitasromero fresco
- 1cucharaditasal marina
- 0.5cucharaditabicarbonato de sodio
- 1cucharadavinagre de manzana
- 1cucharadasemillas de sésamo tostadas
- 0.5cucharaditaajo en polvo
- 0.25cucharaditapimienta negra recién molida
- 0.5cucharaditaflor de sal
- 8unidadtomates cherry
Instrucciones Paso a Paso
Precalienta el horno a 200°C (180°C ventilado) y engrasa una bandeja para horno de 20x20 cm con 15 ml de aceite de oliva virgen extra.
En un bol grande, mezcla la harina de garbanzo con la sal marina, el bicarbonato de sodio y el ajo en polvo. Añade el vinagre de manzana y mezcla bien.
Incorpora gradualmente el agua tibia mientras bates con unas varillas hasta obtener una masa lisa y sin grumos. Deja reposar la mezcla durante 10 minutos para que la harina absorba el líquido.
Añade 30 ml de aceite de oliva virgen extra a la masa y mezcla hasta integrar. La textura será similar a un bizcocho líquido.
Vierte la masa en la bandeja engrasada y alisa la superficie con una espátula. Con los dedos, crea hoyos típicos de la focaccia en toda la superficie.
Espolvorea el romero fresco (previamente lavado y secado, deshojado), la pimienta negra, las semillas de sésamo y los tomates cherry cortados por la mitad sobre la masa. Presiona ligeramente para que se adhieran.
Hornea en el centro del horno durante 30-35 minutos, o hasta que los bordes estén dorados y el centro firme al tacto.
Saca del horno y rocía inmediatamente con los 15 ml restantes de aceite de oliva virgen extra y la flor de sal. Deja enfriar 10 minutos antes de cortar.
Sirve tibia o a temperatura ambiente, acompañada de más aceite de oliva para mojar si deseas.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de sabor, añade ralladura de limón a la masa antes de hornear. El ácido cítrico realza los sabores del romero y el aceite de oliva.
- Si buscas una versión más crujiente, hornea la focaccia 5 minutos más y déjala enfriar completamente sobre una rejilla.
- Esta receta es ideal para preparar en molde de silicona, ya que facilita el desmolde y evita que se pegue.
- Para un aperitivo rápido, corta la focaccia en cuadrados pequeños y sírvela con hummus o tapenade.
Sustituciones
- Harina de garbanzo: Puedes sustituirla por harina de lentejas en la misma proporción, aunque el sabor será ligeramente más terroso. La textura puede ser un poco más densa, pero sigue siendo esponjosa. Añade 1 cucharadita extra de bicarbonato para compensar la menor capacidad de fermentación.
- Romero fresco: Si no tienes romero fresco, usa 1 cucharadita de romero seco o sustituye por tomillo fresco. El tomillo aporta un aroma más suave pero igualmente mediterráneo, ideal para combinar con el aceite de oliva.
- Tomates cherry: Puedes reemplazar los tomates cherry por aceitunas negras deshuesadas o cebolla morada en juliana fina. Las aceitunas añaden un toque salado, mientras que la cebolla aporta dulzor caramelizado al hornearse.
Errores Comunes
- La masa queda demasiado líquida: Añade 1-2 cucharadas extra de harina de garbanzo y mezcla bien. Si la masa sigue líquida, deja reposar 5 minutos más para que absorba el líquido. La textura final debe ser similar a un bizcocho espeso.
- La focaccia no sube en el horno: Asegúrate de que el bicarbonato esté fresco y de que el vinagre de manzana se añada justo antes de mezclar. No abras el horno durante los primeros 20 minutos para evitar que se bajen las burbujas de aire.
- La superficie queda pálida: Rocía un poco más de aceite de oliva antes de hornear y aumenta la temperatura a 210°C los últimos 5 minutos para dorar. El aceite ayuda a caramelizar la superficie.
Conservación y Congelación
Para conservar la focaccia de harina de garbanzo y romero, envuélvela en papel film o colócala en un recipiente hermético a temperatura ambiente durante hasta 2 días. Si la guardas en la nevera, durará hasta 4 días, pero pierde algo de esponjosidad; para recuperarla, calienta en el horno a 160°C durante 5-10 minutos antes de servir. Para congelar, corta la focaccia en porciones, envuélvelas individualmente en papel film y luego en una bolsa para congelar. Durará hasta 1 mes. Para descongelar, deja en la nevera toda la noche y calienta en el horno o tostador. Evita descongelar a temperatura ambiente, ya que puede quedar pastosa.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer esta focaccia sin bicabornato?
Sí, pero la textura será más densa. Puedes usar 1 cucharadita de levadura química (polvo de hornear) como sustituto, aunque el resultado no será igual de esponjoso. El bicarbonato es clave para la aireación en esta receta sin gluten.
¿Se puede hacer en airfryer?
Sí, pero con ajustes. Usa un molde pequeño que quepa en la airfryer y hornea a 180°C durante 15-20 minutos, vigilando que no se queme. Rocía aceite por encima cada 5 minutos para evitar que se seque.
¿Por qué mi focaccia queda amarga?
El amargor puede deberse a un exceso de bicarbonato de sodio o a que la harina de garbanzo sea de baja calidad. Usa bicarbonato fresco y harina de garbanzo de marca reconocida (preferiblemente orgánica). También puedes añadir 1 cucharadita de azúcar o sirope de arce para contrarrestar el amargor.
¿Puedo añadir otros ingredientes como queso vegano?
¡Claro! El queso vegano rallado o en trozos queda delicioso. Añádelo sobre la masa los últimos 10 minutos de horneado para que no se queme. Combina con aceitunas o pimientos asados para un toque mediterráneo extra.
También te encantarán

Doritos de Garbanzos Crujientes al Horno
Snack fit súper fácil: doritos de garbanzos crujientes al horno. Muy altos en proteína vegetal, bajos en grasa y perfectos para picar entre horas.

Ensalada de Quinoa, Aguacate y Mango
Prepara cenas ligeras y frescas con esta ensalada de quinoa, aguacate y mango. Llena de vitaminas, sin gluten y lista en 20 minutos.