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Croquetas de Jamón York y Queso Fundido: Receta Casera de Fritura Ultra Crujiente

Si hay algo que no falla en una mesa española son las croquetas de jamón york y queso fundido fritas, un clásico de la comida reconfortante que siempre triunfa. Estas croquetas, con su corazón cremoso de jamón york y queso fundido, envueltas en una capa dorada y crujiente, son el aperitivo perfecto para compartir o para un capricho personal. La clave está en la bechamel espesa y en el rebozado doble que garantiza un resultado impecable. Olvídate de las versiones light: aquí priman el sabor intenso y la textura irresistible.

1 hTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
12gProteína
350Calorías
FrituraTécnica
Alérgenos
GlutenLácteosHuevo
Plato de croquetas doradas y crujientes rellenas de jamón york y queso fundido, servidas sobre papel de cocina con un fondo rústico.

El Secreto de esta Receta

El secreto para unas croquetas de jamón york y queso fundido fritas perfectas está en la bechamel muy espesa y en el enfriado prolongado de la masa. Si la bechamel queda líquida, las croquetas se romperán al freír. Además, el rebozado doble (huevo y pan rallado dos veces) garantiza una capa ultra crujiente que aguantará la fritura sin desprenderse. Usa queso emmental para un fundido suave y un toque dulce que combina genial con el jamón york.

Ingredientes

Porciones
12
Progreso0%
  • 100grharina de trigo
  • 500mlleche entera
  • 80grmantequilla
  • 200grjamón york
  • 150grqueso emmental rallado
  • 2unidadhuevo grande
  • 200grpan rallado
  • 1litroaceite de girasol
  • 1pizcasal
  • 0.5cucharaditanuez moscada
  • 0.5cucharaditapimienta negra

Instrucciones Paso a Paso

1

En una cazuela, derrite la mantequilla a fuego medio. Añade la harina de trigo y remueve durante 1 minuto para hacer un roux sin que se dore.

2

Vierte la leche entera poco a poco sin dejar de remover con unas varillas para evitar grumos. Cocina a fuego medio-bajo hasta que la bechamel espese.

3

Añade el jamón york picado en taquitos pequeños, el queso emmental rallado, sal, nuez moscada y pimienta negra. Remueve hasta integrar bien y retira del fuego.

4

Extiende la masa en una bandeja plana, tápala con film transparente (que toque la superficie para evitar costra) y déjala enfriar en la nevera durante al menos 2 horas.

5

Forma las croquetas con las manos (puedes humedecértelas para que no se pegue la masa) y dales forma alargada o redonda, según prefieras.

6

Pasa cada croqueta por huevo batido y luego por pan rallado, asegurándote de que queden bien cubiertas. Repite el proceso para un rebozado doble y más crujiente.

7

Calienta el aceite de girasol en una sartén honda a 180°C. Fríe las croquetas en tandas sin amontonar hasta que estén doradas y crujientes por fuera. Escúrrelas sobre papel absorbente.

8

Sirve calientes para que el queso fundido del interior se mantenga cremoso.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de sabor, añade un poco de mostaza a la bechamel.
  • Si quieres croquetas más grandes, usa un heladero para darles forma.
  • Para un resultado aún más crujiente, fríe las croquetas dos veces: una primera vez a 160°C y una segunda a 180°C.

Sustituciones

  • Jamón york: Puedes sustituirlo por jamón serrano picado, aunque el sabor será más intenso y salado. Reduce la sal en la bechamel si usas esta opción.
  • Queso emmental: El queso gruyère es una buena alternativa, con un sabor más fuerte. También puedes usar queso cheddar, pero el fundido será menos cremoso.
  • Pan rallado: Si quieres un toque extra de sabor, usa pan rallado con hierbas o panko para una textura más crujiente. El panko absorbe menos aceite, por lo que el resultado será más ligero.

Errores Comunes

  • La bechamel queda líquida: Añade más harina al roux inicial o cocina la bechamel a fuego más bajo durante más tiempo. Debe quedar tan espesa que se pueda cortar con un cuchillo.
  • Las croquetas se rompen al freír: Enfría la masa al menos 2 horas en la nevera para que compacte bien. Si aún se rompen, añade un poco más de harina a la bechamel.
  • El rebozado se desprende: Seca bien las croquetas con papel de cocina antes de rebozarlas y usa huevo muy batido. El rebozado doble también ayuda a evitar este problema.

Conservación y Congelación

Las croquetas de jamón york y queso fundido fritas se pueden guardar en la nevera hasta 2 días en un recipiente hermético. Para conservarlas más tiempo, es mejor congelarlas crudas (antes de freír) en una bandeja, separadas entre sí, y luego pasarlas a una bolsa para congelar. Durarán hasta 1 mes. Para cocinarlas desde congeladas, no las descongeles: fríelas directamente en aceite caliente, pero aumenta el tiempo de fritura unos 2-3 minutos. Si las guardas ya fritas, recaliéntalas en el horno a 180°C durante 10 minutos para que recuperen la textura crujiente. Evita el microondas, ya que las dejará blandas.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer estas croquetas en airfryer?

Sí, pero el resultado no será igual. Pincélalas con aceite y cocínalas a 200°C durante 12-15 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. Quedarán menos crujientes que fritas.

¿Cómo hago para que el queso no se salga al freír?

Enfría bien la masa y asegúrate de que el queso está bien integrado en la bechamel. Si usas queso en trozos grandes, pícalo muy fino para evitar que se escape.

¿Puedo usar otro tipo de jamón?

Sí, pero el jamón york es ideal por su textura suave y su sabor poco salado. Si usas jamón serrano o ibérico, reduce la sal en la receta.

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