Croquetas de Espirulina y Queso Vegano con Crujiente de Almendra: Snack Verde Ultra Nutritivo
¿Quieres sorprender a todos con un snack verde ultra nutritivo que además sea 100% viral? Estas croquetas de espirulina y queso vegano con crujiente de almendra son la combinación perfecta entre sabor impactante, textura crujiente y un color verde vibrante que las hace ideales para compartir en TikTok o Instagram. La espirulina aporta un toque terroso y un color espectacular, mientras que el queso vegano de anacardos le da cremosidad sin lácteos. El crujiente de almendra eleva el contraste de texturas, haciendo que cada bocado sea una explosión de sabores. Además, son altas en proteína, ricas en hierro y sin gluten, perfectas para dietas saludables o para quienes buscan opciones plant-based llenas de estilo.

El Secreto de esta Receta
El secreto para que estas croquetas de espirulina y queso vegano con crujiente de almendra sean un éxito viral está en el contraste de texturas y el color impactante. La espirulina no solo aporta su tono verde intenso, sino que potencia el sabor umami del queso de anacardos. Para un crujiente perfecto, mezcla el pan rallado con almendras fileteadas y úsalas frescas (no molidas), así cada bocado tendra un toque crocante. Además, reposar la masa en frío es clave para que no se deshagan al freír.
Ingredientes
- 1cucharaditaespirulina en polvo
- 400grpatatas medianas
- 100granacardos remojados 2h
- 100mlleche de coco sin azúcar
- 2cucharadaslevadura nutricional
- 1cucharadazumos de limón
- 1cucharaditasal marina fina
- 0.5cucharaditapimentón ahumado
- 50grharina de garbanzo
- 80gralmendras fileteadas
- 50grpan rallado sin gluten
- 2cucharadasaceite de oliva virgen extra
Instrucciones Paso a Paso
Cuece las patatas con piel en agua con sal durante 20 min. Pélalas y aplástalas en un bol hasta obtener un puré suave sin grumos.
Para el queso vegano, tritura los anacardos remojados con la leche de coco, levadura nutricional, zumo de limón, sal y pimentón ahumado hasta obtener una crema homogénea.
Mezcla el puré de patata con el queso vegano y añade la espirulina en polvo. Remueve bien hasta integrar todos los ingredientes. La masa debe quedar espesa y manejable. Si está muy líquida, añade 1 cucharada extra de harina de garbanzo.
Deja reposar la mezcla en la nevera durante 30 min para que adquiera consistencia.
Forma croquetas alargadas o redondas con las manos humedecidas (para que no se peguen). Reserva en la nevera 15 min más.
En un plato hondo, mezcla el pan rallado sin gluten con las almendras fileteadas (reserva un poco de almendra para decorar). Pasa cada croqueta por harina de garbanzo, luego por un poco de leche de coco y finalmente por la mezcla de pan rallado y almendra, presionando suavemente para que queden bien cubiertas.
Precalienta el Airfryer a 180°C. Coloca las croquetas en la canastilla (sin amontonar) y rocía con aceite de oliva en spray. Cocina 12-15 min, dándoles la vuelta a mitad de cocción, hasta que estén doradas y crujientes.
Sirve calientes, decoradas con un poco de almendras fileteadas tostadas por encima y un chorrito de aceite de oliva. ¡Perfectas para acompañar con un alioli vegano o hummus!
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de sabor, añade ½ cucharadita de ajo en polvo o cebolla deshidratada a la mezcla del queso vegano.
- Si quieres un efecto visual más impactante, decora con semillas de sésamo negro o pétalos de flor comestible antes de servir.
- Para una versión más ligera, hornea las croquetas en el horno (200°C, 15-20 min) en lugar de usar el Airfryer. Rocía con más aceite para que queden doradas.
- Si te sobra masa, haz albóndigas en lugar de croquetas y sírvelas con un dip de yogur de soja y menta.
Sustituciones
- Harina de garbanzo: Puedes sustituirla por harina de arroz o maicena en la misma proporción. La textura será ligeramente más ligera, pero igual de crujiente. Evita harinas con gluten si buscas una receta 100% sin gluten.
- Anacardos: Si no tienes anacardos, usa almendras remojadas (mismo peso). El sabor será un poco más intenso y terroso, pero igual de cremoso. No uses cacahuetes, ya que alteran el color verde de la espirulina.
- Leche de coco: Puedes usar leche de avena sin azúcar o agua de cocción de la patata (fría). El resultado será menos cremoso, pero igualmente sabroso. Añade 1 cucharada extra de levadura nutricional para compensar el sabor.
Errores Comunes
- La masa queda demasiado líquida y no se puede moldear.: Añade 1 cucharada extra de harina de garbanzo y mezcla bien. Si persiste, deja reposar 15 min más en la nevera para que espese.
- Las croquetas se abren al freír en el Airfryer.: Congela las croquetas 10 min antes de empanar para que la masa agarre mejor. Además, no las muevas durante los primeros 5 min de cocción para evitar que se rompan.
- El color verde de la espirulina no se ve intenso.: Añade ½ cucharadita extra de espirulina a la mezcla. Si usas espirulina en copos, tritúrala primero para que se integre mejor. Evita cocinar la espirulina a fuego directo, ya que pierde color.
- El empanado no queda crujiente.: Presiona bien las croquetas al empanar para que el pan rallado y la almendra se adhieran. Además, rocía con aceite en spray antes de cocinar y no las amontones en el Airfryer.
Conservación y Congelación
Estas croquetas de espirulina y queso vegano con crujiente de almendra se conservan perfectamente en la nevera hasta 3 días si las guardas en un recipiente hermético, separadas por papel de horno para que no se peguen. Para congelar, colócalas en una bandeja con papel vegetal (sin que se toquen) y mételas al congelador 1 hora. Luego, pasarlas a una bolsa hermética y conservar hasta 1 mes. Para recalentar, no es necesario descongelar: cocínalas directamente en el Airfryer a 180°C durante 8-10 min (si están congeladas) o 5-6 min (si están refrigeradas). Evita el microondas, ya que perderían su textura crujiente. Si las guardas sin cocinar, mantén la masa en la nevera (máximo 2 días) y forma las croquetas justo antes de empanar y cocinar.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer estas croquetas sin Airfryer?
Sí, puedes freírlas en sartén con aceite de oliva a fuego medio (3-4 min por lado) o hornearlas a 200°C durante 15-20 min, dándoles la vuelta a mitad de cocción. El resultado será igual de crujiente.
¿La espirulina sabe a algas?
La espirulina tiene un sabor terroso y ligeramente amargo, pero en esta receta se equilibra perfectamente con el queso vegano de anacardos y las especias. Si eres sensible al sabor, reduce la cantidad a ½ cucharadita y añade más levadura nutricional para potenciar el umami.
¿Puedo usar queso vegano comprado en lugar de hacerlo casero?
Sí, puedes usar queso vegano rallado o en bloque (como el de marca Violife o Sheese). Tritúralo y mézclalo con el puré de patata y la espirulina. El resultado será igual de cremoso, pero menos personalizable en sabor.
¿Son aptas para celíacos?
Sí, siempre que uses harina de garbanzo y pan rallado sin gluten certificados. Verifica las etiquetas de todos los ingredientes (como la espirulina o la levadura nutricional) para asegurarte de que no contienen trazas de gluten.
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