Croquetas de Espirulina y Queso de Cáscara con Pan de Amaranto: Receta Sin Lácteos en Airfryer
Si buscas una receta de croquetas sin lácteos en airfryer que sea nutritiva, original y llena de sabor, estas croquetas de espirulina y queso de cáscara con pan de amaranto son tu mejor opción. La espirulina, un superalimento repleto de proteínas y hierro, se combina a la perfección con el queso de cáscara, una alternativa vegana cremosa y accesible, mientras que el pan de amaranto aporta un toque crujiente y sin gluten. Ideal para aperitivos, tapas o incluso como plato principal ligero. Una receta saludable, económica y fácil de preparar con ingredientes que encontrarás en cualquier supermercado de España.

El Secreto de esta Receta
El secreto para unas croquetas de espirulina y queso de cáscara en airfryer perfectas está en la textura de la masa. Usar harina de garbanzo en lugar de harina de trigo no solo las hace sin gluten, sino que aporta un sabor neutro que resalta el queso de cáscara y la espirulina. Además, enfriar la masa antes de formar las croquetas evita que se deshagan al cocinarlas. El pan de amaranto es la clave para un acabado ultra crujiente sin necesidad de freír en aceite.
Ingredientes
- 1cucharaditaespirulina en polvo
- 200grqueso de cáscara para untar vegano
- 100grharina de garbanzo
- 150grpan de amaranto rallado
- 0.5unidadcebolla blanca
- 2dienteajo
- 3cucharadaaceite de oliva virgen extra
- 1cucharadalevadura nutricional
- 0.5cucharaditasal
- 0.25cucharaditapimienta negra
- 2cucharadaperejil fresco
- 100mlagua tibia
Instrucciones Paso a Paso
Pica finamente la cebolla y los ajos. En una sartén con aceite de oliva virgen extra, sofríe a fuego medio hasta que estén transparentes.
Añade la espirulina en polvo, la levadura nutricional, sal y pimienta negra. Remueve bien para integrar los sabores y cocina 1 minuto más.
Incorpora el queso de cáscara vegano y remueve hasta que se derrita y quede una mezcla homogénea. Retira del fuego y deja enfriar ligeramente.
En un bol, mezcla la harina de garbanzo con el agua tibia hasta obtener una bechamel ligera. Añade esta mezcla a la sartén con el sofrito y el queso, y remueve hasta que quede una masa espesa y manejable. Si queda muy líquida, añade un poco más de harina de garbanzo.
Deja reposar la masa en la nevera durante 15 minutos para que se compacte y sea más fácil de trabajar.
Forma bolitas o cilindros con las manos (puedes humedecerte las manos para que no se pegue) y pásalas por el pan de amaranto rallado, presionando ligeramente para que queden bien cubiertas.
Precalienta el airfryer a 180°C durante 3 minutos. Coloca las croquetas en la cesta, dejando espacio entre ellas, y rocía con un poco de aceite de oliva virgen extra en spray.
Cocina en el airfryer a 180°C durante 10-12 minutos, dándoles la vuelta a mitad de tiempo, hasta que estén doradas y crujientes.
Saca las croquetas y decora con perejil fresco picado. Sirve calientes.
Pro-Tips del Chef
- Para un extra de sabor, añade una pizca de cúrcuma a la masa. No solo darle un color más vibrante, sino que potenciará sus propiedades antiinflamatorias.
- Si te sobra masa, puedes hacer albóndigas en lugar de croquetas y cocinarlas de la misma forma.
- Acompaña estas croquetas con un dip de yogur de soja con limón y eneldo para un contraste fresco.
Sustituciones
- Queso de cáscara vegano: Puedes sustituirlo por tofu sedoso batido con una cucharada de aceite de oliva y levadura nutricional para mantener la cremosidad. El sabor será más neutro, pero igual de delicioso.
- Pan de amaranto rallado: Si no encuentras pan de amaranto, usa pan rallado normal o pan de maíz. El resultado será menos crujiente pero igual de sabroso.
- Harina de garbanzo: Si prefieres una opción más tradicional, usa harina de trigo integral, aunque perderás el beneficio sin gluten y el sabor será menos neutro.
Errores Comunes
- Las croquetas se deshacen al formarlas: Añade más harina de garbanzo a la masa o enfríala más tiempo en la nevera. Si la mezcla está muy húmeda, no podrás darles forma.
- No quedan crujientes en el airfryer: Rocía bien las croquetas con aceite en spray antes de cocinarlas y no las amontones en la cesta. El aire debe circular para que se doren uniformemente.
- El sabor a espirulina es demasiado fuerte: Reducir la cantidad a ½ cucharadita y equilibrar con más queso de cáscara o un poco de zumo de limón para suavizar el sabor.
Conservación y Congelación
Estas croquetas de espirulina y queso de cáscara se conservan perfectamente en la nevera durante 2-3 días en un recipiente hermético. Para guardarlas, déjalas enfriar completamente antes de taparlas para evitar que se humedezcan y pierdan su textura crujiente. Si quieres congelarlas, colócalas en una bandeja con papel de horno, separadas entre sí, y mételas al congelador durante 1 hora (para que no se peguen). Luego, pasarlas a una bolsa hermética y conservar hasta 1 mes. Para recalentarlas, no es necesario descongelar: basta con ponerlas en el airfryer a 180°C durante 5-7 minutos hasta que estén calientes y crujientes. Evita el microondas, ya que las dejaría blandas.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer estas croquetas en el horno?
Sí, precalienta el horno a 200°C, coloca las croquetas en una bandeja con papel vegetal y hornea durante 15-20 minutos, dándoles la vuelta a mitad de tiempo. Quedarán menos crujientes que en el airfryer, pero igual de sabrosas.
¿Dónde puedo comprar espirulina en polvo?
En cualquier supermercado como Mercadona, Carrefour o incluso en herbolarios. Suele estar en la sección de suplementos o productos ecológicos.
¿Son aptas para celíacos?
Sí, siempre y cuando uses harina de garbanzo y pan de amaranto certificados sin gluten. Verifica las etiquetas de los productos para asegurarte.
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