Croquetas de Espirulina y Queso de Almendras: Aperitivo Verde Sin Horno y Rico en Proteínas
Las croquetas de espirulina y queso de almendras sin horno son el aperitivo perfecto para quienes buscan un snack rico en proteínas, nutritivo y lleno de sabor umami. Esta receta innovadora combina la espirulina en polvo, un superalimento verde con propiedades antiinflamatorias, con un queso de almendras casero cremoso y libre de lácteos. El resultado son croquetas esponjosas por dentro y crujientes por fuera, ideales para servir en reuniones, picoteos saludables o como parte de un menú vegano y sin gluten. Además, al no requerir horno, son rápidas, económicas y aptas para preparar en grandes cantidades. ¡Un aperitivo verde que sorprenderá a todos!

El Secreto de esta Receta
El secreto para unas croquetas de espirulina y queso de almendras sin horno perfectas está en el equilibrio de texturas. Usa almidón de tapioca en lugar de harina tradicional para dar esponjosidad sin necesidad de hornear, y copos de avena finos en el rebozado para un crujiente irresistible. Además, enfriar la masa antes de formar las croquetas evita que se deshagan al freír. ¡Así lograrás un aperitivo verde con cuerpo y sabor intenso!
Ingredientes
- 10grespirulina en polvo orgánica
- 200grqueso de almendras casero
- 60grharina de garbanzo
- 20grlevadura nutricional
- 2cucharadasaceite de oliva virgen extra
- 30gralmidón de tapioca
- 1pizcasal marina fina
- 0.5cucharaditapimienta negra molida
- 0.5cucharaditaajo en polvo
- 0.5cucharaditacebolla en polvo
- 80grcopos de avena finos
- 20grsemillas de sésamo tostadas
- 100mlagua fría
- 1cucharaditalimón zeste
Instrucciones Paso a Paso
En un bol, mezcla el queso de almendras (previamente batido hasta obtener una textura cremosa) con la espirulina en polvo, la levadura nutricional, el ajo en polvo, la cebolla en polvo, la sal, la pimienta y el zeste de limón. Remueve hasta integrar bien todos los ingredientes.
Añade la harina de garbanzo y el almidón de tapioca a la mezcla anterior. Incorpora el agua fría poco a poco mientras revuelves con una cuchara de madera hasta obtener una masa homogénea y espesa. Si queda muy líquida, agrega más harina de garbanzo (1 cucharada a la vez).
Deja reposar la masa en la nevera durante 15 minutos para que los sabores se asienten y la textura sea más manejable.
Pasado el tiempo, forma bolitas con las manos (previamente humedecidas para evitar que se peguen) y aplástalas ligeramente para darles forma de croqueta. Colócalas en una bandeja forrada con papel vegetal.
En otro bol, mezcla los copos de avena finos con las semillas de sésamo tostadas. Pasa cada croqueta por esta mezcla, presionando suavemente para que queden bien cubiertas y crujientes.
Calienta el aceite de oliva virgen extra en una sartén antiadherente a fuego medio. Fríe las croquetas durante 2-3 minutos por cada lado hasta que estén doradas y crujientes. Escúrrelas sobre papel absorbente.
Sirve las croquetas de espirulina y queso de almendras sin horno calientes o a temperatura ambiente, acompañadas de un dip de yogur de soja con hierbas o salsa de tahini.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de frescura, añade 1 cucharada de perejil picado o menta fresca a la mezcla de queso antes de formar las croquetas.
- Si prefieres un método aún más saludable, hornea las croquetas a 200°C durante 15 minutos (volteándolas a mitad de cocción) en lugar de freírlas. Quedarán menos crujientes pero igual de sabrosas.
- Acompaña con una salsa de yogur vegano, ajo y eneldo para realzar el contraste de sabores.
Sustituciones
- Harina de garbanzo: Puedes sustituirla por harina de lentejas o harina de coco, aunque esto último dará un sabor más dulce. La textura será ligeramente más densa, pero igual de crujiente al freír.
- Queso de almendras: Si no tienes queso de almendras, usa queso de anacardos (más cremoso) o tofu sedoso batido con un chorrito de limón. El sabor será menos intenso, pero mantendrá la proteína vegetal.
- Copos de avena: Para un rebozado sin gluten, usa copos de quinoa inflada o semillas de lino molidas. El resultado será más crujiente pero menos compacto.
Errores Comunes
- Las croquetas se deshacen al freír.: Añade 1 cucharada extra de almidón de tapioca a la masa y enfría 20 minutos en lugar de 15. Si ya están formadas, mételas al congelador 10 minutos antes de freír.
- El sabor a espirulina es demasiado fuerte.: Reduce la cantidad a 5 gr y compensa con más levadura nutricional o un poco de comino molido para equilibrar el sabor terroso.
- El rebozado no se pega bien.: Humedece las croquetas con un poco de agua antes de pasarlas por los copos de avena, o usa clara de huevo (si no es vegano) para mayor adherencia.
Conservación y Congelación
Para guardar las croquetas de espirulina y queso de almendras sin horno en la nevera, colócalas en un recipiente hermético con papel absorbente entre capas para evitar que se humedezcan. Durarán hasta 3 días. Si deseas congelarlas, hazlo antes de freír: forma las croquetas, reboza y congela en una bandeja plana durante 1 hora. Luego, traspásalas a una bolsa hermética (eliminando el aire) y guárdalas hasta 1 mes. Para recalentar, fríelas directamente desde congeladas en aceite caliente 1-2 minutos más. Si las guardas ya fritas, recaliéntalas en el airfryer a 180°C durante 5 minutos para recuperar el crujiente. Evita el microondas, ya que las dejará blandas.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer estas croquetas en airfryer?
Sí. Precalienta el airfryer a 180°C, coloca las croquetas (previamente rebozadas) en la canastilla con un poco de aceite en spray y cocina 8-10 minutos, dándoles la vuelta a mitad de tiempo. Quedarán doradas y crujientes.
¿La espirulina cambia el color de la masa?
Sí, la espirulina le dará un tono verde intenso a las croquetas, lo que las hace visualmente atractivas. Si prefieres un color más suave, reduce la cantidad a 5 gr.
¿Son aptas para celíacos?
Sí, siempre que uses harina de garbanzo certificada sin gluten y copos de avena sin contaminación cruzada. Verifica las etiquetas de todos los ingredientes.
¿Puedo usar queso de almendras comprado?
Sí, pero elige uno sin aditivos y con alta concentración de almendras (mínimo 80%). Si es muy líquido, escúrrelo bien antes de usarlo para evitar que la masa quede aguada.
También te encantarán

Doritos de Garbanzos Crujientes al Horno
Snack fit súper fácil: doritos de garbanzos crujientes al horno. Muy altos en proteína vegetal, bajos en grasa y perfectos para picar entre horas.

Ensalada de Quinoa, Aguacate y Mango
Prepara cenas ligeras y frescas con esta ensalada de quinoa, aguacate y mango. Llena de vitaminas, sin gluten y lista en 20 minutos.