Croquetas de Espirulina y Patata con Bechamel de Anacardos: Entrante Vegano y Crujiente
Las croquetas de espirulina y patata con bechamel de anacardos son el entrante vegano perfecto para sorprender a tus invitados. Esta receta combina el poder nutricional de la espirulina —rica en hierro y proteínas— con la cremosidad de una bechamel de anacardos casera y la textura crujiente de un empanado al horno o en airfryer. Ideal para quienes buscan un aperitivo saludable, sin lactosa y lleno de sabor, estas croquetas son versátiles, fáciles de preparar y perfectas para servir en ocasiones especiales o como snack proteico. Además, su color verde vibrante las convierte en un plato visualmente impactante que llamará la atención en cualquier mesa.

El Secreto de esta Receta
El secreto de estas croquetas de espirulina y patata con bechamel de anacardos está en el equilibrio de texturas y sabores. La espirulina aporta un toque terroso y un color intenso, pero no debe dominar el sabor: usa solo 15 gr para 4 patatas. Además, la bechamel de anacardos debe quedar ultra cremosa, por lo que es clave remojar los anacardos al menos 4 horas (o toda la noche) y triturarlos con agua tibia. Por último, el empanado con semillas de lino no solo añade un extra de omega-3, sino que garantiza una costra dorada y crujiente sin necesidad de freír.
Ingredientes
- 4unidadpatatas medianas
- 15grespirulina en polvo pura y ecológica
- 150granacardos remojados 4 horas
- 0.5unidadcebolla morada
- 2dienteajo
- 50mlaceite de oliva virgen extra
- 80grharina de garbanzo
- 20grlevadura nutricional
- 1cucharaditapimienta negra recién molida
- 0.5cucharaditanuez moscada
- 1cucharaditasal marina fina
- 100grpan rallado integral
- 2cucharadasemillas de lino molidas
- 60mlagua tibia
- 10grperejil fresco picado
Instrucciones Paso a Paso
Pela y corta las patatas en cubos pequeños. Hierve en agua con un pizca de sal durante 15 minutos o hasta que estén tiernas. Escurre y reserva.
En una sartén, sofríe la cebolla morada y el ajo picado en aceite de oliva a fuego medio hasta que estén transparentes. Añade las patatas cocidas y mezcla bien.
Incorpora la espirulina en polvo, la levadura nutricional, la pimienta negra y la nuez moscada. Remueve hasta que los ingredientes estén homogéneos. Retira del fuego y deja enfriar.
Prepara la bechamel de anacardos: escurre los anacardos remojados y tritúralos con el agua tibia hasta obtener una crema suave. Añade una pizca de sal y mezcla con la preparación de patata y espirulina.
Forma croquetas alargadas con las manos (puedes humedecerte las manos para que no se peguen). Reserva en la nevera 20 minutos para que compacten.
Prepara el empanado: mezcla el pan rallado integral con las semillas de lino molidas y el perejil fresco. Pasa cada croqueta por harina de garbanzo, luego por agua (para que se adhiera el pan rallado) y finalmente por la mezcla de empanado, presionando ligeramente.
Coloca las croquetas en una bandeja con papel de horno y hornea a 200°C durante 20 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción, hasta que estén dorado y crujiente. Opcional: usa el airfryer a 180°C durante 12-15 minutos, rociando con un poco de aceite en spray.
Sirve calientes con una salsa de yogur de soja y limón o un alioli vegano.
Pro-Tips del Chef
- Para un extra de sabor, añade 1 cucharadita de algas nori en polvo a la masa. Potenciará el umami y combinará perfectamente con la espirulina.
- Si quieres un toque gourmet, espolvorea virutas de coco tostado por encima antes de servir. Aportará un contraste dulce y crujiente.
- Para una versión sin gluten, usa pan rallado de quinoa o maíz y asegúrate de que la harina de garbanzo no tenga trazas.
- Si te sobra masa, puedes hacer albóndigas en lugar de croquetas y hornearlas. Quedarán igual de sabrosas.
Sustituciones
- Anacardos: Puedes sustituir los anacardos por almendras blancas remojadas, aunque el resultado será menos cremoso y con un ligero sabor a fruto seco. Añade 1 cucharada de aceite de oliva extra al triturar para compensar la falta de grasa natural de los anacardos.
- Harina de garbanzo: Si no tienes harina de garbanzo, usa harina de avena sin gluten o maicena. Ten en cuenta que la textura será menos densa y el empanado podría quedarse más fino, aumenta la cantidad de pan rallado para compensar.
- Espirulina en polvo: La chlorella en polvo es una alternativa válida, aunque su sabor es más amargo. Reduce la cantidad a 10 gr y añade 1 cucharadita de zumo de limón a la masa para equilibrar el sabor.
Errores Comunes
- Las croquetas se deshacen al empanar.: Enfría la masa 20 minutos en la nevera antes de formar las croquetas y asegúrate de que la bechamel esté espesa. Si la mezcla está muy húmeda, añade 1 cucharada de harina de garbanzo extra y mezcla bien.
- El empanado no queda crujiente.: Presiona bien el pan rallado sobre cada croqueta y usa aceite en spray antes de hornear. Si usas airfryer, no las amontones para que el aire circule correctamente.
- La bechamel de anacardos queda granulosa.: Remoja los anacardos al menos 4 horas y usa una batidora de alta potencia. Si persiste la textura, cuela la mezcla con un colador fino antes de incorporarla a la masa.
- El sabor a espirulina es demasiado fuerte.: Reduce la cantidad a 10 gr y equilibra con más levadura nutricional o un chorrito de limón. La espirulina debe aportar color y nutrientes, no dominar el paladar.
Conservación y Congelación
Para conservar estas croquetas de espirulina y patata, déjalas enfriar completamente antes de guardarlas. En la nevera, colócalas en un recipiente hermético con papel de horno entre capas para evitar que se peguen. Aguantarán hasta 3 días. Para recalentar, hornea a 180°C durante 10 minutos o úsalas en el airfryer a 160°C durante 5-6 minutos hasta que recuperen su textura crujiente. Si prefieres congelarlas, hazlo en una bandeja plana (sin que se toquen) durante 1 hora antes de pasarlas a una bolsa o recipiente. Durarán hasta 1 mes en el congelador. Para cocinarlas desde congeladas, no las descongeles: hornea a 200°C durante 25-30 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. Evita el microondas, ya que ablandaría el empanado y perderían su punto crujiente.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer estas croquetas en freidora de aceite tradicional?
Sí, pero no es lo recomendable. Si optas por freír, usa aceite de girasol o oliva suave a 180°C y fríe en pequeñas tandas durante 2-3 minutos hasta que estén doradas. Escúrrelas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa. Eso sí, pierden el sello 'saludable' y el empanado absorberá más aceite.
¿La espirulina es apta para celíacos?
La espirulina pura en polvo no contiene gluten, pero verifica siempre el etiquetado, ya que algunos productos pueden estar contaminados durante el proceso de fabricación. Si tienes duda, busca certificaciones sin gluten.
¿Puedo usar espirulina en copos en lugar de polvo?
Sí, pero tritúrala primero en un molinillo de café o mortero hasta obtener un polvo fino. Los copos son más difíciles de integrar en la masa y podrían dejar una textura fibrosa. Además, aumenta ligeramente la cantidad (20 gr) porque los copos pesan menos por volumen.
¿Cómo puedo hacer que las croquetas queden más jugosas por dentro?
Añade 2 cucharadas de puré de calabaza o boniato cocido a la masa. Esto aportará humedad extra sin alterar el sabor. También puedes reducir el tiempo de horneado 2-3 minutos para que el interior quede más tierno.
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