Croquetas de espinacas y tofu con bechamel de avena: Receta española vegana y sin lactosa
Las croquetas de espinacas y tofu con bechamel de avena son una versión innovadora y 100% vegetal de un clásico español. Esta receta vegana y sin lactosa combina la textura cremosa del tofu sedoso con el sabor terroso de las espinacas frescas, envueltas en una bechamel de avena ligera pero indulgente. Perfectas para aperitivos, tapas o incluso como plato principal ligero, estas croquetas son ricas en proteínas vegetales, fibra y minerales como el hierro. Además, su preparación sin lácteos ni gluten (opcional) las convierte en una opción inclusiva para todos. ¿Listo para sorprender con un bocado crujiente por fuera y fundente por dentro?

El Secreto de esta Receta
El secreto de unas croquetas de espinacas y tofu con bechamel de avena perfectas está en dos detalles clave: primero, enfriar la masa al menos 1 hora antes de formar las croquetas, lo que evita que se rompan al freír. Segundo, usar tofu sedoso (no firme) para una textura cremosa que se funde en el paladar. Además, la levadura nutricional aporta un toque umami que imita el queso tradicional, mientras que el pimentón de La Vera le da un aroma ahumado único.
Ingredientes
- 300grespinacas frescas
- 400grtofu sedoso
- 80grcopos de avena finos
- 60grharina de garbanzo
- 1unidadcebolla morada
- 2dienteajo
- 20grlevadura nutricional
- 1cucharaditapimentón dulce de La Vera
- 0.5cucharaditanuez moscada
- 50mlaceite de oliva virgen extra
- 1cucharaditasal marina
- 0.5cucharaditapimienta negra
- 100grpan rallado sin gluten
- 300mlbebida vegetal sin azúcar (avena o almendra)
- 20gralmidón de maíz
Instrucciones Paso a Paso
Lava y escurre bien las espinacas frescas. En una sartén con aceite de oliva virgen extra, saltea la cebolla morada picada finamente y los ajos picados a fuego medio hasta que estén transparentes.
Añade las espinacas y cocina hasta que reduzcan su volumen (unos 5 minutos). Sazona con sal marina, pimienta negra y pimentón dulce de La Vera. Retira del fuego y reserva.
En un bol, desmiga el tofu sedoso con las manos y mézclalo con las espinacas salteadas. Añade levadura nutricional y mezcla bien. Esta será la base de tus croquetas.
Para la bechamel de avena, en una olla calienta 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra y añade los copos de avena finos. Tuéstalos ligeramente 1 minuto.
Incorpora la harina de garbanzo y remueve para integrar. Vierte poco a poco la bebida vegetal sin azúcar sin dejar de remover para evitar grumos. Añade nuez moscada y cocina a fuego bajo hasta que espese (unos 8-10 minutos).
Mezcla la bechamel con la preparación de espinacas y tofu. Añade el almidón de maíz para dar más consistencia. Deja enfriar la masa en la nevera durante 1 hora (esto es clave para que no se deshagan al freír).
Forma las croquetas con las manos (puedes humedecértelas para que no se pegue la masa). Pásalas por pan rallado sin gluten para que queden bien crujientes.
Fríe en aceite de oliva virgen extra caliente (180°C) hasta que estén doradas por todos lados. Escurre sobre papel absorbente.
Sirve calientes. Si prefieres una versión más ligera, puedes hornearlas a 200°C durante 15-20 minutos, rociadas con un poco de aceite.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de sabor, añade 1 cucharadita de mostaza de Dijon a la masa de espinacas y tofu.
- Si quieres croquetas más doradas, mezcla el pan rallado con 1 cucharada de levadura nutricional antes de rebozarlas.
- Usa una cuchara para formar croquetas de tamaño uniforme y así garantizar una cocción homogénea.
- Si las preparas en airfryer, rocía las croquetas con un poco de aceite en spray y cocínalas a 190°C durante 12-15 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción.
Sustituciones
- Tofu sedoso: Puedes sustituirlo por tofu firme desmenuzado, aunque la textura será menos cremosa. Para compensar, añade 1 cucharada de crema de anacardos a la mezcla. El sabor será más neutro, pero igual de sabroso.
- Copos de avena finos: Si no tienes copos de avena, usa harina de avena en la misma cantidad. La bechamel quedará más ligera, pero igual de aromática. Evita los copos gruesos, ya que no se integran bien.
- Harina de garbanzo: Sustituye por harina de trigo integral (si no es necesario sin gluten) o maicena para una versión más ligera. La textura será ligeramente menos densa, pero la bechamel seguirá siendo cremosa.
Errores Comunes
- Las croquetas se deshacen al freír: Enfría la masa al menos 1 hora en la nevera antes de formarlas. Si el problema persiste, añade 1 cucharada extra de almidón de maíz a la mezcla para dar más cohesión.
- La bechamel queda con grumos: Vierte la bebida vegetal poco a poco mientras remueves sin parar con unas varillas. Si ya hay grumos, pasa la mezcla por un colador fino antes de mezclarla con las espinacas.
- Las croquetas quedan secas por dentro: No cocines demasiado la bechamel; debe quedar cremosa, no espesa como un puré. Además, fríelas a fuego medio-alto para que se doren rápido sin secarse.
Conservación y Congelación
Puedes guardar las croquetas de espinacas y tofu con bechamel de avena ya fritas en un recipiente hermético en la nevera hasta 3 días. Para recalentarlas, colócalas en una bandeja de horno a 180°C durante 5-10 minutos hasta que estén crujientes. Si prefieres congelarlas, hazlo antes de freír: forma las croquetas, pásalas por pan rallado y congélalas en una bandeja plana (sin que se toquen) durante 1 hora. Luego, transfiere a una bolsa hermética y guárdalas hasta 2 meses. Para cocinarlas desde congeladas, fríelas directamente en aceite caliente (sin descongelar) añadiendo 1-2 minutos extra. Evita congelarlas después de fritas, ya que perderán su textura crujiente.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer estas croquetas sin freír?
Sí, puedes hornearlas a 200°C durante 15-20 minutos o usar el airfryer a 190°C durante 12-15 minutos. Quedarán menos crujientes, pero igual de sabrosas.
¿Cómo puedo hacer esta receta sin gluten?
Solo necesitas asegurarte de que el pan rallado y la harina de garbanzo sean sin gluten (verifica las etiquetas). El resto de ingredientes son naturalmente libres de gluten.
¿Puedo usar espinacas congeladas?
Sí, pero escúrrelas muy bien después de descongelarlas para evitar que la masa quede aguada. Puedes ayudarte presionándolas con un paño limpio.
¿Por qué usar bechamel de avena en lugar de la tradicional?
La bechamel de avena es una alternativa vegana y sin lactosa que aporta cremosidad sin lácteos. Además, los copos de avena le dan un toque ligeramente dulce y nutritivo, perfecto para equilibrar el sabor de las espinacas y el tofu.
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