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Croquetas de Espinacas y Queso de Castañas con Pan de Almendras: Receta Sin Gluten y Sin Lactosa

Las croquetas de espinacas y queso de castañas con pan de almendras son una versión revolucionaria de este clásico español, adaptada a dietas sin gluten y sin lactosa sin sacrificar textura ni sabor. Esta receta aprovecha el queso de castañas casero, una alternativa vegana y cremosa, combinado con espinacas frescas y un empanizado de pan de almendras tostado que aporta un toque crujiente y aromático. Ideal para aperitivos gourmet o entrantes en cenas especializadas, estas croquetas destacan por su perfil nutricional elevado (rico en hierro, proteínas vegetales y grasas saludables) y su versatilidad en cocina moderna. Además, su preparación en airfryer o sartén garantiza un resultado dorado y esponjoso sin fritura tradicional.

50 minTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
8.5gProteína
280Calorías
Empanizado horneadoTécnica
Alérgenos
Frutos secos
Croquetas doradas y crujientes de espinacas y queso de castañas con pan de almendras, servidas en plato de pizarra con salsa de yogur de coco y hojas de menta fresca. Receta sin gluten y sin lactosa.

El Secreto de esta Receta

El secreto de estas croquetas de espinacas y queso de castañas con pan de almendras reside en el equilibrio de texturas: el queso de castañas aporta cremosidad sin lácteos, mientras que el pan de almendras tostado (no el rallado tradicional) garantiza un crujido persistente. No saltees las espinacas en exceso para evitar que suelten agua y rompan la mezcla. Usar harina de garbanzo en la bechamel, en lugar de maicena, añade proteína y un toque terroso que complementa el sabor de las castañas.

Ingredientes

Porciones
12
Progreso0%
  • 300gespinacas frescas
  • 200gqueso de castañas casero
  • 60gharina de garbanzo
  • 150mlleche de coco sin azúcar
  • 30mlaceite de oliva virgen extra
  • 100gpan de almendras sin gluten
  • 50galmendras fileteadas
  • 1unidadcebolla morada
  • 2dienteajo
  • 0.5cucharaditanuez moscada rallada
  • 1pizcasal marina
  • 0.5cucharaditapimienta negra molida
  • 1lataaceite de coco en spray

Instrucciones Paso a Paso

1

Prepara el queso de castañas casero: Hierve 200 g de castañas peladas en agua con una pizca de sal durante 20 minutos hasta que estén tiernas. Escúrrelas y tritúralas con 50 ml de leche de coco, 1 cucharada de aceite de oliva y una pizca de nuez moscada hasta obtener una crema suave. Reserva.

2

Saltea la base: En una sartén, calienta 20 ml de aceite de oliva y sofríe la cebolla morada picada finamente y los ajos picados hasta que estén transparentes. Añade las espinacas frescas (previamente lavadas y escurridas) y saltea 3-4 minutos hasta que reduzcan. Retira del fuego y mezcla con el queso de castañas.

3

Prepara la bechamel sin gluten: En un cazo, calienta el resto de la leche de coco y añade la harina de garbanzo tamizada poco a poco, removiendo sin parar hasta que espese. Incorpora la mezcla de espinacas y queso, sazona con sal, pimienta y nuez moscada. Deja enfriar en la nevera 1 hora para que solidifique.

4

Forma las croquetas: Con las manos ligeramente humedecidas, moldea porciones de la mezcla en forma de cilindro alargado (o bola, si prefieres). Reserva en frío 15 minutos más para que mantengan la forma.

5

Prepara el empanizado: Tritura el pan de almendras hasta obtener migas finas y mézclalo con las almendras fileteadas. Pasa cada croqueta por esta mezcla, presionando ligeramente para que quede bien adherida.

6

Cocina en airfryer o sartén: Rocía las croquetas con aceite de coco en spray y colócalas en la airfryer a 180°C durante 10-12 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. Si prefieres sartén, fríelas en aceite de oliva caliente (sin exceder 170°C) hasta que estén doradas por todos lados.

7

Sirve calientes: Acompaña con una salsa de yogur de coco y menta o un alioli vegano para realzar los sabores.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de sabor, añade 1 cucharadita de levadura nutricional a la mezcla de espinacas y queso. Esto potenciará el umami y el perfil nutricional.
  • Si quieres un contraste de sabores, incorpora pasas de Corinto remojadas en agua tibia a la mezcla antes de formar las croquetas. El dulzor complementa el amargor de las espinacas.
  • Para una versión más ligera, hornea las croquetas en el horno tradicional a 200°C durante 15 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción.

Sustituciones

  • Queso de castañas casero: Puedes sustituirlo por queso de anacardos (remojando 150 g de anacardos 4 horas y triturando con 50 ml de leche de coco y zumo de limón). El resultado será más ácido y menos dulce, pero igual de cremoso.
  • Pan de almendras: Si no encuentras pan de almendras, usa copos de avena sin gluten tostados y triturados con un 10% de almendras molidas. La textura será menos crujiente pero igual de sabrosa, con un toque más neutro.
  • Harina de garbanzo: La harina de arroz es una alternativa sin gluten, pero reduce la capacidad espesante: usa 80 g y añade 1 cucharadita de goma xantana para compensar.

Errores Comunes

  • Las croquetas se deshacen al empanizar: Enfría la mezcla al menos 1 hora antes de formar las croquetas y usa un tenedor para pasarlas por el pan de almendras en lugar de las manos. Si la mezcla está muy húmeda, añade 1 cucharada extra de harina de garbanzo.
  • El empanizado no queda crujiente: Asegúrate de que el pan de almendras esté bien tostado y seco antes de triturarlo. Rocía generosamente con aceite en spray antes de hornear o freír, y no las amontones en la airfryer.
  • Las croquetas quedan secas por dentro: No cocines la bechamel a fuego alto para evitar que se espese demasiado. Añade 20 ml extra de leche de coco si la mezcla parece muy densa antes de enfriar.

Conservación y Congelación

Para conservar estas croquetas de espinacas y queso de castañas con pan de almendras en la nevera, colócalas en un recipiente hermético con papel de horno entre capas para evitar que se peguen. Durarán hasta 3 días en refrigeración. Para recalentar, usa el horno a 160°C durante 5-8 minutos o la airfryer a 150°C durante 3-4 minutos, evitando el microondas para no perder la textura crujiente. Si prefieres congelarlas, hazlo antes de empanizar: forma las croquetas, colócalas en una bandeja con papel vegetal y congélalas 1 hora (para que no se peguen). Luego, guárdalas en una bolsa hermética hasta 2 meses. Para cocinarlas desde congeladas, no las descongeles: empanízalas directamente y hornea en airfryer a 180°C durante 14-16 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer estas croquetas sin airfryer?

Sí, puedes freírlas en una sartén con aceite de oliva a fuego medio (170°C) o hornearlas en el horno a 200°C. En ambos casos, asegúrate de que el aceite esté bien caliente para que queden crujientes sin absorber demasiado grasas.

¿El queso de castañas se puede comprar ya hecho?

Sí, en tiendas especializadas en productos veganos o ecológicos. Sin embargo, el queso casero tiene una textura más sedosa y un sabor más intenso, ya que puedes ajustar la cantidad de especias (como nuez moscada o comino) a tu gusto.

¿Son aptas para celíacos?

Sí, siempre que todos los ingredientes (harina de garbanzo, pan de almendras, leche de coco) estén certificados sin gluten. Verifica especialmente el pan de almendras, ya que algunos pueden contener trazas.

¿Puedo usar espinacas congeladas?

Sí, pero escúrrelas muy bien después de descongelarlas (exprime el agua con un paño limpio) para evitar que la mezcla quede aguada. Las espinacas congeladas pueden perder parte de su textura, pero el sabor será similar.

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