ZonaDeSabor

Croqueta de Quinoa y Espinacas con Bechamel de Avena: Receta Sin Lácteos en Thermomix

Las croquetas de quinoa y espinacas con bechamel de avena sin lácteos son la opción perfecta para quienes buscan un aperitivo o entrante nutritivo, cremoso y lleno de sabor. Esta receta en Thermomix combina la textura crujiente por fuera y el interior sedoso de la bechamel de avena, enriquecida con proteína vegetal de la quinoa y el toque terroso de las espinacas. Ideal para dietas veganas, sin gluten y sin lactosa, estas croquetas son versátiles: puedes servirlas frías en un picnic, calientes como entrante o incluso como plato principal ligero. La clave está en el equilibrio entre los ingredientes y el punto exacto de cocción para lograr una croqueta compacta pero jugosa.

50 minTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
12gProteína
280Calorías
Cocción al vaporTécnica
Alérgenos
AvenaFrutos secos (opcional en panado)
Croquetas doradas de quinoa y espinacas con bechamel de avena sin lácteos, servidas en plato blanco con semillas de sésamo visibles en el panado. Textura crujiente por fuera y cremosa por dentro, receta Thermomix.

El Secreto de esta Receta

El secreto para unas croquetas de quinoa y espinacas con bechamel de avena sin lácteos perfectas está en el reposo de la masa y en la textura de la bechamel. Usa harina de garbanzo en lugar de harina de trigo para dar cuerpo sin gluten y levadura nutricional para potenciar el sabor umami. Además, escaldar las espinacas antes de mezclarlas evita que suelten agua y descompongan la croqueta.

Ingredientes

Porciones
12
Progreso0%
  • 150gquinoa blanca
  • 200gespinacas frescas
  • 80gcopos de avena finos
  • 300mlleche de avena sin azúcar
  • 0.5unidadcebolla morada
  • 2dienteajo
  • 40gharina de garbanzo
  • 20glevadura nutricional
  • 30mlaceite de oliva virgen extra
  • 5gpimienta negra molida
  • 2gnuez moscada
  • 10gsal marina
  • 100gpan rallado sin gluten
  • 30gsemillas de sésamo

Instrucciones Paso a Paso

1

Prepara la quinoa: enjuágala bien bajo el grifo y cuécela en el Thermomix con 300 ml de agua, 10 min / 100°C / Vel 1. Escurre y reserva.

2

Para la bechamel de avena: en el vaso limpio, tritura los copos de avena 10 seg / Vel 6. Añade el aceite de oliva, la cebolla morada picada y el ajo, y sofríe 3 min / 120°C / Vel 1.

3

Incorpora la harina de garbanzo, la leche de avena, la levadura nutricional, la nuez moscada, la pimienta negra y el sal. Cocina 5 min / 90°C / Vel 3 hasta que espese. Si queda muy líquida, añade 10 g más de harina de garbanzo.

4

En un bol, mezcla la quinoa cocida, las espinacas frescas picadas (previamente escaldadas y escurridas) y la bechamel de avena. Deja reposar la masa 20 min en la nevera para que compacte.

5

Forma las croquetas con las manos humedecidas (para que no se peguen) y rebozalas en pan rallado sin gluten mezclado con semillas de sésamo para dar un toque crujiente.

6

Cocina las croquetas en el Thermomix con el accesorio Varoma: colócalas en la bandeja del Varoma (previamente engrasada con un poco de aceite) y cuece 15 min / Varoma / Vel 1. También puedes freírlas en aceite caliente o hornearlas a 180°C durante 12-15 min hasta que estén doradas.

Pro-Tips del Chef

  • Para un extra de sabor, añade 1 cucharadita de cúrcuma a la bechamel. Además de dar color, potencia sus propiedades antiinflamatorias.
  • Si quieres croquetas más ligeras, hornea en lugar de freír y usa spray de aceite de oliva para rociarlas antes de meterlas al horno.
  • Para un toque gourmet, sirve con un dip de yogur de soja natural mezclado con limón y eneldo fresco.

Sustituciones

  • Quinoa blanca: Puedes sustituirla por mijo o trigo sarraceno cocido. El sabor será ligeramente más terroso, pero la textura quedará similar. Asegúrate de cocerlos al dente para que no se deshagan al formar las croquetas.
  • Leche de avena: Si no tienes leche de avena, usa leche de almendras o coco sin azúcar. La de coco aportará un toque exótico, pero puede alterar ligeramente el sabor neutro de la bechamel.
  • Pan rallado sin gluten: Para un panado más crujiente, usa copos de maíz triturados o harina de lentejas tostada. El resultado será una croqueta con mayor contraste de texturas.

Errores Comunes

  • La bechamel queda líquida: Añade harina de garbanzo de forma gradual (5 g cada vez) y cocina 2 min más a 90°C. Si usas otra harina, ten en cuenta que su poder espesante puede variar.
  • Las croquetas se deshacen al rebozar: Refrigera la masa 30 min antes de formar las croquetas y usa las manos humedecidas. Si la mezcla está muy húmeda, añade 10 g más de copos de avena triturados.
  • Quedan secas por dentro: No sobrecocines la quinoa (debe quedar al dente) y no escurras demasiado las espinacas. Un poco de humedad en los ingredientes garantiza una croqueta jugosa.

Conservación y Congelación

Puedes conservar las croquetas de quinoa y espinacas con bechamel de avena sin lácteos en la nevera hasta 3 días en un recipiente hermético, separadas por papel de horno para que no se peguen. Si las has cocinado al Varoma o al horno, guárdalas una vez frías. Para congelar, colócalas en una bandeja con papel vegetal (sin que se toquen) y mételas al congelador 1 hora antes de pasarlas a una bolsa hermética. Durarán hasta 2 meses. Para recalentar, hornea a 180°C durante 10-12 min (si están congeladas, añade 5 min más). Evita el microondas, ya que pueden quedar gomosas. Si las has frito, recalienta en una sartén con un poco de aceite a fuego medio para que recuperen la textura crujiente.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer estas croquetas sin Thermomix?

Sí, puedes preparar la bechamel en una cacerola tradicional y cocinar la quinoa en una olla. El proceso es el mismo, pero tendrás que remover constantemente la bechamel para evitar grumos.

¿Son aptas para celíacos?

Sí, siempre que uses copos de avena certificados sin gluten y pan rallado sin gluten. Verifica también que el resto de ingredientes (como la levadura nutricional) no contengan trazas.

¿Puedo usar espinacas congeladas?

Sí, pero escúrrelas muy bien después de descongelarlas y escaldarlas para eliminar el exceso de agua. Las espinacas frescas dan mejor resultado en textura.

También te encantarán