Carpaccio de Remolacha y Queso de Cabra con Vinagreta de Mostaza: Receta Italiana Fresca y Ligera
El carpaccio de remolacha y queso de cabra con vinagreta de mostaza es una receta italiana que destaca por su elegancia y frescura. A diferencia de los carpaccios tradicionales de carne, esta versión vegetal combina la dulzura terrosa de la remolacha cruda con la cremosidad del queso de cabra desmenuzado, realzada por una vinagreta ácida y aromática. Perfecta para aperitivos ligeros, cenas sofisticadas o incluso como parte de un menú degustación, esta receta sin cocción preserva todos los nutrientes y sabores naturales. Además, su presentación en láminas finas y superpuestas la convierte en un plato visualmente impactante, ideal para impresionar a tus invitados con un toque gourmet y saludable.

El Secreto de esta Receta
El secreto de este carpaccio de remolacha y queso de cabra con vinagreta de mostaza radica en dos detalles clave: primero, el corte ultra-fino de la remolacha cruda, que debe ser tan delgado como un carpaccio tradicional para garantizar una textura sedosa. Segundo, el equilibrio perfecto entre la acidez de la vinagreta y la dulzura de la miel, que realza el sabor terroso de la remolacha sin sobrepasar el queso de cabra. Usa siempre remolacha orgánica para evitar sabores amargos y asegúrate de que el queso esté a temperatura ambiente para que se desmenuce con facilidad.
Ingredientes
- 2unidadremolacha cruda orgánica
- 150gqueso de cabra semicurado
- 1cucharadamostaza de Dijon
- 1cucharaditamiel de tomillo
- 2cucharadasvinagre de manzana
- 3cucharadasaceite de oliva virgen extra
- 50grúcula baby
- 20galmendras fileteadas
- 0.5cucharaditasal Maldon
- 0.25cucharaditapimienta negra recién molida
- 0.5unidadjugo de limón amarillo
- 6unidadhojas de menta fresca
Instrucciones Paso a Paso
Lava y pela las remolachas crudas con cuidado, usando un pelador o cuchillo afilado. Corta los extremos para obtener una base plana y facilita el corte en láminas.
Con un cuchillo de sierra o una mandolina, corta las remolachas en láminas finísimas (de 1-2 mm de grosor). Colócalas en un plato grande, superponiéndolas ligeramente para crear capas.
En un bol pequeño, mezcla el vinagre de manzana, la mostaza de Dijon, la miel de tomillo, el jugo de limón, el aceite de oliva virgen extra, la sal Maldon y la pimienta negra. Bate hasta emulsionar.
Desmenuzar el queso de cabra semicurado con las manos o un tenedor, creando trozos irregulares pero pequeños. Distribúyelos sobre las láminas de remolacha, cubriendo uniformemente.
Vierte la vinagreta de mostaza sobre el carpaccio, asegurándote de que todos los ingredientes queden bien impregnados. Usa una cuchara para distribuirla si es necesario.
Decora con las hojas de rúcula baby, las almendras fileteadas tostadas y las hojas de menta fresca. Sirve inmediatamente para disfrutar de su frescura.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de elegancia, usa un cortador de verduras en espiral para crear cintas de remolacha en lugar de láminas.
- Si quieres un contraste de sabores, añade rodajas finas de pera madura encima del carpaccio antes de servir.
- Para una versión vegana, sustituye el queso de cabra por tofu marinado en limón y sal y usa miel de agave en la vinagreta.
Sustituciones
- Queso de cabra semicurado: Puedes sustituirlo por queso feta desmenuzado, aunque el sabor será más salado y menos cremoso. Reducir la sal en la vinagreta para compensar.
- Mostaza de Dijon: Si prefieres un toque más suave, usa mostaza de miel en su lugar. Añade una pizca de cúrcuma para dar color y profundidad al aderezo.
- Almendras fileteadas: Las nueces picadas son una alternativa crujiente, pero su sabor es más intenso. Tuéstalas ligeramente para resaltar su aroma.
Errores Comunes
- Láminas de remolacha demasiado gruesas: Usa una mandolina para lograr un corte uniforme y fino. Si no tienes, afila bien el cuchillo y corta con movimientos lentos y firmes.
- Vinagreta separada o líquida: Bate enérgicamente todos los ingredientes antes de verterla. Si se separa, añade una pizca de mostaza adicional para emulsionar de nuevo.
- Queso de cabra frío y difícil de desmenuzar: Sácalo del refrigerador 30 minutos antes de usarlo. Si sigue duro, sumérgelo en agua tibia 10 segundos para ablandarlo.
Conservación y Congelación
Este carpaccio de remolacha y queso de cabra es mejor consumirlo fresco, pero si necesitas prepararlo con antelación, guarda los ingredientes por separado. Las láminas de remolacha cruda pueden conservarse en un recipiente hermético con papel absorbente en la nevera hasta 24 horas (evita que se humedezcan). El queso de cabra desmenuzado aguantará 2-3 días en un recipiente cerrado. La vinagreta de mostaza puede prepararse con 48 horas de antelación y guardarse en un frasco de vidrio en la nevera; agítala bien antes de usar. No congeles este plato, ya que la remolacha cruda perderá su textura crujiente y el queso se volverá granuloso. Si sobra el carpaccio ya montado, consúmelo en máximo 4 horas para evitar que la remolacha suelte líquido y ablande el queso.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo usar remolacha cocida para este carpaccio?
No se recomienda. La remolacha cocida pierde su textura crujiente y el carpaccio quedaría blando. Si no encuentras remolacha cruda, prueba con remolacha asada enfriada, pero el resultado será distinto.
¿Cómo evito que la remolacha tiña la vinagreta?
La remolacha cruda no suelta tanto color como la cocida, pero si te preocupa, prepara la vinagreta apartada y viértela justo antes de servir. También puedes usar guantes al cortar la remolacha para evitar mancharte.
¿Es apto este plato para personas con intolerancia a la lactosa?
El queso de cabra semicurado suele tener menos lactosa que otros quesos, pero no es 100% libre. Para una versión sin lactosa, usa queso de cabra vegano a base de anacardos o tofu.
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