Trufas de Feijoa y Coco con Cáscara de Limón: Postre Brasileño Sin Azúcar
Las trufas de feijoa y coco con cáscara de limón son un postre brasileño sin azúcar que combina la exotismo de la feijoa —fruta tropical de sabor único entre el ananás, la guayaba y la menta— con la cremosidad del coco rallado y el toque cítrico de la cáscara de limón. Esta receta, de alta demanda en búsquedas pero con poca competencia, es ideal para quienes buscan un dulce saludable, keto o vegano sin sacrificar el placer. La feijoa, rica en vitamina C y fibra, aporta un perfil aromático complejo, mientras que el aceite de coco y el eritritol garantizan una textura sedosa sin azúcares añadidos. Perfectas para eventos, meriendas o como regalo gourmet, estas trufas son una joya de la repostería brasileña sin azúcar que sorprenderá a todos.

El Secreto de esta Receta
El secreto de estas trufas de feijoa y coco con cáscara de limón radica en la madurez de la feijoa: debe estar muy madura (cáscara arrugada y aroma intenso) para que su pulpa sea dulce naturalmente y no requiera azúcar. Además, el aceite de coco debe estar a temperatura ambiente para integrarse sin grumos, y la cáscara de limón debe ser orgánica y rallada finamente para evitar amargor. El reposo en nevera es clave para que los sabores se fusionen y la textura sea sedosa.
Ingredientes
- 200grpulpa de feijoa madura
- 100grcoco rallado sin azúcar
- 30mlaceite de coco virgen
- 40greritritol en polvo
- 1cucharaditacáscara de limón rallada finamente
- 10mljugo de limón fresco
- 20gralmendras molidas (opcional para textura)
- 5mlesencia de vainilla
- 1pizcapizca de sal
- 50grcoco rallado para decorar
Instrucciones Paso a Paso
Lava y pela las feijoas, retira las semillas y reserva solo la pulpa. Tritúrala con un tenedor hasta obtener un puré homogéneo.
En un bol, mezcla el puré de feijoa con el aceite de coco derretido (al baño María si está sólido), el eritritol, la cáscara de limón, el jugo de limón, la esencia de vainilla y la pizca de sal. Integra bien hasta que el eritritol se disuelva.
Añade el coco rallado y las almendras molidas (si usas). Mezcla hasta formar una masa maleable. Si queda muy líquida, agrega 10 gr más de coco rallado y refrigera 10 minutos.
Con las manos ligeramente humedecidas en agua fría, forma bolitas de unos 2.5 cm de diámetro. Pásalas por coco rallado para cubrirlas completamente.
Coloca las trufas en una bandeja con papel vegetal y refrigera al menos 1 hora para que adquieran firmeza. El aceite de coco solidificará y dará la textura perfecta.
Sirve frío. Para un toque extra, espolvorea más cáscara de limón rallada por encima antes de servir.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque gourmet, rellena el centro de cada trufa con 1/2 cucharadita de crema de anacardos sin azúcar antes de cubrirlas con coco.
- Si no encuentras feijoa fresca, usa feijoa en almíbar escurrida y lavada (200 gr), pero reduce el eritritol a 20 gr ya que el almíbar aporta dulzor.
- Para un acabado brillante, pincela las trufas con un poco de aceite de coco derretido después de cubrirlas con coco rallado.
Sustituciones
- Pulpa de feijoa: Puedes sustituirla por puré de guayaba madura (200 gr), aunque el sabor será menos complejo y más dulce. Añade 1 cucharadita de menta fresca picada para compensar la falta de notas herbales de la feijoa.
- Eritritol: Usa stevia en polvo (10 gr), pero reduce el líquido (jugo de limón) a 5 ml, ya que la stevia puede dar un regusto amargo si no se equilibra.
- Aceite de coco: Sustituye por mantequilla de cacahuete sin azúcar (30 gr), lo que aportará un perfil más terroso y aumentará el contenido proteico, pero la textura será menos sedosa.
Errores Comunes
- Las trufas no se compactan y se deshacen.: Añade 10 gr más de coco rallado y refrigera la masa 15 minutos antes de formar las bolitas. Si la pulpa de feijoa está muy acuosa, escúrrela en un colador antes de usarla.
- El sabor a feijoa es demasiado ácido.: Aumenta el eritritol a 50 gr o añade 1 cucharadita de canela en polvo para equilibrar la acidez. Evita usar limón en exceso (máximo 10 ml de jugo).
- Las trufas tienen grumos de coco.: Tritura el coco rallado en un procesador hasta obtener una textura más fina antes de mezclarlo. Tampoco lo añadas frío: déjalo a temperatura ambiente para que se integre mejor con el aceite.
Conservación y Congelación
Para conservar estas trufas de feijoa y coco con cáscara de limón, guárdalas en un recipiente hermético en la nevera hasta 5 días. Si las dejas a temperatura ambiente, el aceite de coco puede derretirse y perderán su forma. Para congelar, colócalas en una bandeja con papel vegetal (sin que se toquen) y congélalas 1 hora antes de pasarlas a una bolsa hermética. Durarán hasta 2 meses en el congelador. Al descongelar, déjalas en la nevera 2 horas para que recuperen su textura cremosa. Evita descongelarlas a temperatura ambiente, ya que el cambio brusco de temperatura puede hacer que el coco suelte aceite. Si notas que pierden humedad, rocía un poco de jugo de limón antes de servir para revitalizarlas.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo usar feijoa congelada para esta receta?
Sí, pero descongélala lentamente en la nevera y escurre bien el exceso de líquido antes de triturarla. La feijoa congelada puede soltar más agua, por lo que ajusta el coco rallado para compensar.
¿Las trufas de feijoa son aptas para celíacos?
Sí, esta receta es 100% sin gluten, ya que no lleva harinas ni ingredientes con trazas. Solo verifica que el coco rallado y las almendras (si usas) estén certificados como libres de contaminación cruzada.
¿Cómo puedo hacer esta receta sin eritritol?
Puedes omiterlo completamente si la feijoa está muy madura, o sustituirlo por dátiles sin hueso remojados (40 gr triturados). El sabor será más intenso y la textura ligeramente más densa.
También te encantarán

Filipinos Blancos Saludables Caseros
Descubre cómo hacer filipinos blancos saludables caseros. Una versión fit, sin azúcar refinado y muy crujiente. La receta definitiva para matar el gusanillo.

Receta Kinder Bueno Healthy sin Azúcar
Prepara el mejor Kinder Bueno healthy casero sin azúcar. Un dupe viral, crujiente por fuera y cremoso por dentro, súper fácil de hacer.