Tortilla de Sachs: Receta Judía Sefardí con Espinacas y Queso
La tortilla de Sachs es un plato tradicional de la cocina judía sefardí que ha perdurado generaciones gracias a su sencillez y sabor reconfortante. Esta receta, originaria de las comunidades judías de la Península Ibérica, combina espinacas frescas y queso curado en una tortilla esponjosa y aromatizada con ajo y perejil, ingredientes típicos de la dieta mediterránea. Ideal para servir como plato principal o incluso fría en un picnic, la tortilla de Sachs es una opción económica, rápida y llena de tradición que puedes preparar con ingredientes fáciles de encontrar en cualquier supermercado español. Su textura jugosa y su toque de queso fundido la hacen irresistible para toda la familia.

El Secreto de esta Receta
El secreto de una auténtica tortilla de Sachs sefardí radica en saltear bien las espinacas con ajo y cebolla para potenciar su sabor y eliminar el exceso de agua. Además, usar queso manchego curado en lugar de otros tipos aporta un toque intenso y tradicional que marca la diferencia. No sobrecocines los huevos en el horno para que la tortilla quede jugosa y esponjosa.
Ingredientes
- 6unidadhuevos camperos
- 300gespinacas frescas
- 150gqueso manchego curado rallado
- 1unidadcebolla blanca
- 2dienteajo
- 1ramaperejil fresco
- 3cucharadaaceite de oliva virgen extra
- 1pizcasal
- 0.5cucharaditapimienta negra molida
Instrucciones Paso a Paso
Precalienta el horno a 180°C (con calor arriba y abajo). Engrasa ligeramente una fuente de horno pequeña con aceite de oliva virgen extra.
Lava bien las espinacas frescas y escúrrelas. En una sartén grande, calienta 2 cucharadas de aceite de oliva a fuego medio. Añade la cebolla blanca picada finamente y los ajos picados. Sofríe hasta que estén transparentes (unos 5 minutos).
Agrega las espinacas a la sartén y saltea durante 3-4 minutos hasta que se reduzcan. Añade una pizca de sal y pimienta negra molida. Retira del fuego y deja enfriar ligeramente.
En un bol grande, bate los huevos camperos con un tenedor hasta que estén bien mezclados. Incorpora el queso manchego curado rallado, el perejil fresco picado y la mezcla de espinacas y cebolla. Remueve todo hasta que quede una masa homogénea.
Vierte la mezcla en la fuente de horno preparada y alisa la superficie con una espátula. Hornea durante 20-25 minutos, o hasta que la tortilla esté dorada por encima y cuajada por dentro (puedes comprobarlo insertando un palillo, que debe salir limpio).
Deja reposar la tortilla de Sachs durante 5 minutos antes de desmoldar. Corta en porciones y sirve caliente o a temperatura ambiente.
Pro-Tips del Chef
- Añade una pizca de nuez moscada a la mezcla de huevos para darle un toque aromático extra.
- Si te gusta el contraste de sabores, espolvorea un poco de pimentón dulce por encima antes de hornear.
- Para una versión más ligera, usa 3 huevos enteros y 3 claras.
- Acompaña la tortilla con una ensalada verde o pan tostado para una comida completa.
Sustituciones
- Queso manchego curado: Puedes sustituirlo por queso idiazábal o queso de oveja curado, que aportan un sabor similar aunque ligeramente más fuerte. Si prefieres un toque más suave, usa queso emmental rallado, pero el resultado será menos auténtico.
- Espinacas frescas: Si no encuentras espinacas frescas, usa espinacas congeladas (escurridas y bien secas para evitar exceso de agua). También puedes sustituir por acelgas, aunque el sabor será menos dulce.
- Huevos camperos: Los huevos ecológicos o los huevos L son una buena alternativa si no encuentras camperos. El tamaño grande asegura una tortilla más esponjosa.
Errores Comunes
- La tortilla queda aguada.: Escurre bien las espinacas después de saltearlas y asegúrate de que estén frías antes de mezclarlas con los huevos. No uses espinacas congeladas sin escurrir.
- La tortilla se pega al molde.: Engrasa muy bien la fuente de horno con aceite de oliva o usa papel de horno. Deja reposar 5 minutos antes de desmoldar para que se desprenda con facilidad.
- El queso no se funde bien.: Ralla el queso muy fino para que se distribuya mejor en la masa. Mezcla bien todos los ingredientes antes de hornear para evitar grumos.
Conservación y Congelación
La tortilla de Sachs se conserva perfectamente en la nevera durante hasta 3 días si la guardas en un recipiente hermético. Para mantener su textura, evita taparla con papel de aluminio, ya que puede humedecerla. Si deseas congelarla, envuélvela en film transparente y colócala en una bolsa para congelar. Aguantará hasta 2 meses. Para descongelar, déjala en la nevera toda la noche y calienta las porciones en el microondas a potencia media o en el horno a 160°C durante 10 minutos. No la recalientes en la sartén, ya que podría secarse.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puede prepararse la tortilla de Sachs sin horno?
Sí, puedes cocinarla en una sartén antiadherente grande a fuego lento, tapada, durante unos 15-20 minutos. Sin embargo, el resultado será menos esponjoso que al horno.
¿Es apta para dietas sin gluten?
Sí, la tortilla de Sachs es naturalmente sin gluten, ya que no lleva harina ni ingredientes derivados del trigo.
¿Puedo usar otro tipo de queso?
Sí, pero para mantener el sabor tradicional sefardí, te recomendamos quesos curados como el manchego o el idiazábal. Quesos blandos como el mozzarella no aportarán el mismo sabor intenso.
¿Se puede hacer vegana?
Sí, sustituye los huevos por una mezcla de garbanzos triturados, harina de garbanzo y agua (a partes iguales) y usa queso vegano rallado. El resultado será más denso pero igualmente sabroso.
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