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Tortilla de Patata con Cebolla: Receta Clásica Española para Tupper en 30 Minutos

La tortilla de patata con cebolla es uno de los platos más icónicos de la cocina española, un clásico que no puede faltar en ninguna mesa. Esta receta tradicional, sencilla y llena de sabor, es ideal para preparar en grandes cantidades y llevar en tupper al trabajo o a una excursión. Con ingredientes básicos como huevos, patatas y cebolla, lograrás una tortilla jugosa por dentro y dorada por fuera. Además, es una opción económica, nutritiva y que gusta a todos, desde los más pequeños hasta los más mayores. ¿Listo para dominar el arte de la tortilla española?

30 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
12gProteína
280Calorías
Freír y hornearTécnica
Alérgenos
HuevoLácteos (opcional)
Tortilla de patata con cebolla dorada y jugosa, cortada en porciones, sobre un plato de barro rústico con fondo de cocina tradicional española.

El Secreto de esta Receta

El secreto de una tortilla de patata con cebolla perfecta está en freír las patatas y la cebolla a fuego lento para que queden melosas y bien cocinadas sin quemarse. Además, dejar reposar la mezcla de huevo y patata antes de cocinarla asegura que la tortilla quede jugosa por dentro. Usa aceite de oliva virgen extra para un sabor auténtico y no escatimes en la cantidad, ya que las patatas deben quedar bien cubiertas durante la fritura.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 4unidadpatatas medianas
  • 1unidadcebolla blanca grande
  • 6unidadhuevos camperos
  • 200mlaceite de oliva virgen extra
  • 1cucharaditasal fina
  • 0.5cucharaditapimienta negra molida

Instrucciones Paso a Paso

1

Pela y corta las patatas en rodajas finas (unos 2-3 mm de grosor). Pela la cebolla y córtala en juliana fina.

2

En una sartén grande (preferiblemente antiadherente), calienta el aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añade las patatas y la cebolla, y fríe a fuego suave durante unos 15-20 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que estén tiernas pero sin dorarse demasiado. Escúrrelas bien en un colador o sobre papel absorbente y sazona con sal y pimienta al gusto.

3

En un bol grande, bate los huevos con un poco de sal (si lo deseas). Añade las patatas y la cebolla escurridas al bol con los huevos y mezcla bien. Deja reposar la mezcla durante 5-10 minutos para que los huevos empapen bien las patatas.

4

Calienta un poco de aceite en una sartén antiadherente (unos 22-24 cm de diámetro) a fuego medio. Vierte la mezcla de huevo y patata, alisando la superficie con una espátula. Cocina a fuego medio-bajo durante unos 4-5 minutos, hasta que los bordes estén cuajados y el centro aún algo líquido.

5

Con la ayuda de un plato plano, dale la vuelta a la tortilla: coloca el plato sobre la sartén, sujeta con una mano y voltea rápidamente. Desliza la tortilla de nuevo a la sartén para cocinar el otro lado durante otros 3-4 minutos, hasta que esté dorada y cuajada por ambos lados.

6

Retira la tortilla de la sartén y déjala reposar unos minutos antes de cortarla. Sirve caliente, tibia o fría, ¡como más te guste!

Pro-Tips del Chef

  • Si te gusta la tortilla más jugosa, añade un chorrito de leche o nata a los huevos batidos antes de mezclar con las patatas.
  • Para una versión sin cebolla, omítela y añade un poco de ajo en polvo a los huevos para dar un toque extra de sabor.
  • Si quieres darle un toque especial, añade un poco de pimentón dulce a la mezcla de huevo antes de cocinar la tortilla.

Sustituciones

  • Cebolla blanca: Puedes sustituirla por cebolla morada para un toque más dulce y un color más intenso. El sabor será ligeramente más dulce y aromático, pero la textura seguirá siendo la misma.
  • Huevos camperos: Si prefieres una versión más ligera, usa claras de huevo junto con 2 huevos enteros. La tortilla quedará menos jugosa pero con menos calorías y grasa.
  • Aceite de oliva virgen extra: Si no tienes aceite de oliva, puedes usar aceite de girasol, aunque el sabor será menos aromático y menos auténtico.

Errores Comunes

  • La tortilla se rompe al dar la vuelta.: Asegúrate de que la tortilla esté bien cuajada por los bordes antes de intentar darle la vuelta. Usa un plato grande y voltea con decisión y rapidez para evitar que se deshaga.
  • La tortilla queda muy seca.: No cocines los huevos a fuego alto. Usa fuego medio-bajo y retira la tortilla cuando el centro aún esté ligeramente líquido, ya que seguirá cuajando con el calor residual.
  • Las patatas quedan crudas por dentro.: Fríe las patatas a fuego lento y remueve de vez en cuando para que se cocinen uniformemente. Si las cortas muy gruesas, alarga el tiempo de fritura.

Conservación y Congelación

La tortilla de patata con cebolla se conserva muy bien, lo que la hace ideal para llevar en tupper. Para guardar en la nevera, colócala en un recipiente hermético una vez que se haya enfriado completamente. Agrégale un poco de papel absorbente en la parte superior para absorber la humedad y evitar que se humedezca. Se mantendrá en perfectas condiciones durante hasta 3 días. Si quieres congelarla, envuélvela en papel film o en una bolsa para congelar, separando las porciones con papel de horno para que no se peguen. Puedes congelarla durante hasta 1 mes. Para descongelar, déjala en la nevera durante toda la noche y luego caliéntala en una sartén con un poco de aceite o en el microondas a baja potencia. Evita calentarla a fuego alto, ya que podría resecarse.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer tortilla de patata sin cebolla?

Sí, la tortilla de patata clásica puede hacerse sin cebolla. Simplemente omite este ingrediente y sigue el mismo proceso. El resultado será una tortilla más sencilla pero igualmente deliciosa.

¿Cómo hago para que la tortilla quede esponjosa?

Para una tortilla más esponjosa, bate los huevos con un poco de energía antes de mezclarlos con las patatas. También puedes añadir una pizca de levadura en polvo a la mezcla, aunque esto no es tradicional.

¿Puedo usar patatas precocidas para ahorrar tiempo?

Sí, puedes usar patatas cocidas (como las que venden en bote o en la sección de refrigerados). Escúrrelas bien y cortalas en rodajas antes de mezclarlas con los huevos. Ten en cuenta que el sabor puede ser ligeramente diferente al de las patatas frescas fritas.

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