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Tortilla de Espinacas y Queso de Anacardo con Hierbas Provenzales: Desayuno Vegano

Si buscas un desayuno vegano lleno de sabor, proteína y nutrientes, esta tortilla de espinacas y queso de anacardo con hierbas provenzales es tu mejor opción. Una receta casera, económica y fácil de preparar con ingredientes que encontrarás en cualquier supermercado de España. El queso de anacardo le da un toque cremoso y delicioso, mientras que las hierbas provenzales aportan un aroma mediterráneo que hará que repitas. Ideal para empezar el día con energía o para llevar en tu tupper al trabajo.

25 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
12gProteína
280Calorías
Salteado HorneadoTécnica
Alérgenos
Frutos secos
Tortilla vegana dorada con espinacas frescas y queso cremoso de anacardo, espolvoreada con hierbas provenzales. Plato de desayuno saludable y alto en proteína, servido en un plato blanco rústico con fondo de madera clara.

El Secreto de esta Receta

El secreto para una tortilla de espinacas y queso de anacardo perfecta está en remojar bien los anacardos para lograr una textura cremosa en el queso. Además, saltear las espinacas con cebolla morada realza su sabor dulce y contrarresta el amargor típico de las espinacas. Usar hierbas provenzales al final del salteado evita que pierdan su aroma. Por último, dejar reposar la masa de harina de garbanzo 2 minutos antes de cocinarla ayuda a que la tortilla quede más esponjosa.

Ingredientes

Porciones
2
Progreso0%
  • 100granacardos crudos
  • 200grespinacas frescas
  • 60grharina de garbanzo
  • 100mlagua tibia
  • 2cucharadasaceite de oliva virgen extra
  • 0.5cucharaditaajo en polvo
  • 0.5cucharaditasal
  • 1cucharaditahierbas provenzales secas
  • 1cucharadalevadura nutricional
  • 1cucharadazumo de limón
  • 0.5unidadcebolla morada

Instrucciones Paso a Paso

1

Remoja los anacardos crudos en agua caliente durante 15 minutos para ablandarlos. Escúrrelos y resérvalos.

2

En un bol, mezcla los anacardos remojados con el zumo de limón, levadura nutricional, sal y 2 cucharadas de agua tibia. Tritura con una batidora hasta obtener una crema suave. Este será tu queso de anacardo. Reserva.

3

Pela y pica finamente la cebolla morada. En una sartén antiadherente, calienta el aceite de oliva virgen extra a fuego medio y saltea la cebolla con una pizca de sal hasta que esté transparente (unos 3-4 minutos).

4

Añade las espinacas frescas (previamente lavadas y escurridas) a la sartén junto con el ajo en polvo y las hierbas provenzales. Saltea durante 2-3 minutos hasta que las espinacas se reduzcan y queden tiernas. Retira del fuego y reserva.

5

En otro bol, mezcla la harina de garbanzo con el agua tibia restante hasta obtener una masa homogénea y sin grumos. Deja reposar 2 minutos.

6

Incorpora las espinacas salteadas y el queso de anacardo a la mezcla de harina de garbanzo. Remueve bien hasta integrar todos los ingredientes.

7

Calienta una sartén antiadherente a fuego medio-bajo y vierte la mezcla, alisando la superficie con una espátula. Cocina durante 4-5 minutos, hasta que los bordes estén dorados.

8

Con ayuda de un plato, da la vuelta a la tortilla y deslízala de nuevo a la sartén para cocinar el otro lado durante otros 4-5 minutos, hasta que esté dorada y firme.

9

Retira del fuego y deja reposar 2 minutos antes de cortar. Sirve caliente o tibia.

Pro-Tips del Chef

  • Añade semillas de sésamo tostadas por encima antes de servir para dar un toque crujiente y extra de calcio.
  • Si te gusta el picante, incorpora una pizca de cayena a la mezcla del queso de anacardo.
  • Para una versión más ligera, reduce el aceite a 1 cucharada y usa una sartén de cerámica antiadherente.
  • Acompaña esta tortilla con aguacate en rodajas y un chorrito de aceite de oliva virgen extra para un desayuno completo.

Sustituciones

  • Harina de garbanzo: Puedes sustituirla por harina de lentejas en la misma proporción. El resultado será ligeramente más denso pero igual de sabroso. Si prefieres una opción sin legumbres, usa harina de avena, aunque la textura será menos esponjosa.
  • Anacardos: Si no tienes anacardos, usa almendras crudas remojadas (120 gr). El sabor será un poco más terroso, pero igualmente cremoso. También puedes emplear queso vegano comprado, aunque el sabor casero es incomparable.
  • Hierbas provenzales: Si no encuentras hierbas provenzales, mezcla tomillo, romero y orégano secos a partes iguales. El perfil aromático será similar, aunque menos complejo.

Errores Comunes

  • La tortilla se desmorona al darle la vuelta.: Asegúrate de que la mezcla esté bien integrada antes de cocinarla y de que la sartén esté caliente pero no humeante. Usa un plato grande para ayudar a dar la vuelta con firmeza.
  • El queso de anacardo queda granuloso.: Remoja los anacardos al menos 15 minutos en agua caliente y tritúralos con suficiente líquido (agua o zumo de limón) para lograr una crema suave.
  • La tortilla queda cruda por dentro.: Cocina a fuego medio-bajo y tapa la sartén los últimos 2 minutos para que el calor se distribuya uniformemente. Si es necesario, alarga el tiempo de cocción 1-2 minutos por lado.

Conservación y Congelación

Para guardar esta tortilla de espinacas y queso de anacardo, déjala enfriar completamente a temperatura ambiente. Luego, colócala en un recipiente hermético y refrigera hasta 3 días. Si prefieres congelarla, envuélvela en papel film o colócala en una bolsa para congelar, eliminando el aire para evitar quemaduras por frío. Durará hasta 1 mes en el congelador. Para descongelar, déjala en la nevera toda la noche o caliéntala directamente en una sartén antiadherente a fuego bajo, tapada, hasta que esté caliente por dentro. Evita el microondas, ya que puede dejarla gomosa. Si la llevas en tupper, consúmela en un plazo de 24 horas fuera de la nevera.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer esta tortilla en airfryer?

Sí, pero el resultado será diferente. Para hacerlo en airfryer, vierte la mezcla en un molde apto para freidora de aire (previamente engrasado) y cocina a 180°C durante 12-15 minutos, dándole la vuelta a mitad de cocción. La textura será más compacta que en sartén.

¿Es apta para celíacos?

Sí, esta receta es 100% sin gluten, ya que la harina de garbanzo no contiene gluten. Sin embargo, verifica que los anacardos y las especias no estén contaminados con trazas de gluten si tienes sensibilidad alta.

¿Puedo usar espinacas congeladas?

Sí, pero escúrrelas muy bien después de descongelarlas para evitar que la tortilla quede aguada. También puedes saltearlas un poco más de tiempo para evaporar el exceso de líquido.

¿Cómo puedo hacerla más proteica?

Añade 1 cucharada de semillas de cáñamo a la mezcla o sustituye 20 gr de harina de garbanzo por proteína de guisante en polvo. También puedes incorporar tofu desmenuzado salteado con las espinacas.

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