Tortilla de Calabacín y Queso Feta con Hojas de Ortiga: Desayuno Griego en Sartén
Si buscas un desayuno griego auténtico que combine tradición y nutrientes, esta tortilla de calabacín y queso feta con hojas de ortiga es tu opción. Las hojas de ortiga, ricas en hierro y vitamina C, aportan un toque terroso y ligeramente amargo que equilibra la acidez del queso feta y la dulzura del calabacín. Perfecta para quienes buscan una receta alta en proteína, baja en carbohidratos y llena de sabor mediterráneo. Ideal para preparar en una sartén antiadherente y disfrutar caliente o fría.

El Secreto de esta Receta
El secreto de esta tortilla de calabacín y queso feta con ortiga está en saltear las ortigas antes de mezclarlas con los huevos. Las hojas de ortiga pierden su acidez y desarrollan un sabor terroso y equilibrado que realza el queso feta. Además, cocinar la tortilla a fuego lento garantiza una textura esponjosa y jugosa, evitando que quede seca.
Ingredientes
- 1unidadcalabacín fresco
- 4unidadhuevos camperos
- 80grqueso feta desmenuzado
- 30grhojas de ortiga tiernas
- 0.5unidadcebolla morada
- 2cucharadaaceite de oliva virgen extra
- 1dienteajo fresco
- 0.5cucharaditapimienta negra recién molida
- 0.5cucharaditasal marina fina
- 1cucharaditasemillas de sésamo tostadas
Instrucciones Paso a Paso
En una sartén antiadherente grande, calienta 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añade la cebolla morada y el ajo picado, y sofríe hasta que estén transparentes (unos 3 minutos).
Incorpora el calabacín en juliana y cocina durante 5 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que esté tierno pero aún crujiente. Añade una pizca de sal marina para ablandarlo.
Agrega las hojas de ortiga picadas y saltea durante 2 minutos más. Retira del fuego y deja enfriar ligeramente.
En un bol, bate los huevos camperos con la pimienta negra y el resto de sal marina. Incorpora el queso feta desmenuzado y mezcla bien.
Vierte la mezcla de huevo sobre las verduras en la sartén (ya fría) y remueve para integrar todos los ingredientes. Asegúrate de que los huevos cubran uniformemente la base.
Calienta la sartén a fuego bajo-medio y cocina la tortilla durante 8-10 minutos, hasta que los bordes estén dorados y el centro casi cuajado.
Con ayuda de un plato plano, voltea la tortilla y deslízala de nuevo a la sartén para cocinar el otro lado durante 3-4 minutos más.
Retira del fuego, espolvorea las semillas de sésamo tostadas por encima y deja reposar 2 minutos antes de cortar.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de frescura, sirve la tortilla con yogur griego y menta picada.
- Si te gusta el contraste de texturas, añade unos tomates cherry cortados por la mitad en los últimos 2 minutos de cocción.
- Esta receta es perfecta para llevar en tupper al trabajo. Cortala en porciones individuales y guárdala fría para que no se humedezca.
Sustituciones
- Hojas de ortiga: Puedes sustituirlas por espinacas baby o acelgas, pero el sabor será menos intenso y perderás el toque amargo característico. Añade una pizca de pimienta de cayena para compensar la profundidad de sabor.
- Queso feta: Si buscas una versión sin lactosa, usa queso de anacardos fermentado. El sabor será más neutro, pero marinarlo en limón y sal durante 1 hora ayudará a imitar la acidez del feta.
- Calabacín: Para una versión más dulce, sustituye por berenjena en cubos pequeños. Salpícala con sal y déjala reposar 15 minutos para eliminar el amargor antes de cocinar.
Errores Comunes
- La tortilla queda aguada o poco cuajada.: Asegúrate de que el calabacín y las ortigas estén bien escurridos antes de mezclarlos con los huevos. Si sueltan mucho agua, sécalos con papel absorbente. Cocina a fuego bajo y constante para evitar quemar el exterior.
- El queso feta se derrite demasiado y pierde textura.: Añade el queso feta justo antes de verter los huevos en la sartén y no lo mezcles demasiado. Así mantendrá su forma y aportará trocitos cremosos en cada bocado.
- Las ortigas quedan fibrosas o amargas.: Usa solo hojas tiernas (las de la punta) y blanquéalas en agua hirviendo 1 minuto antes de picarlas. Esto ablanda su textura y reduce el amargor.
Conservación y Congelación
Esta tortilla de calabacín y queso feta con ortiga se conserva hasta 3 días en la nevera si la guardas en un recipiente hermético. Para mantener su textura, colócala en capas separadas por papel de horno para evitar que se pegue. Si prefieres congelarla, envuélvela en film transparente y luego en papel aluminio para protegerla de las quemaduras por frío. Durará hasta 2 meses en el congelador. Para descongelar, deja que se atempere en la nevera durante 4 horas y luego calienta en una sartén con un poco de aceite de oliva a fuego bajo. No la recalientes en el microondas, ya que el queso feta puede quedar gomoso.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer esta tortilla en airfryer?
Sí, pero el resultado será distinto. Usa un molde apto para airfryer, engrasa ligeramente y cocina a 160°C durante 12-15 minutos. La textura será más similar a un pastel salado que a una tortilla tradicional.
¿Las hojas de ortiga pican al comerlas?
No, al cocinarlas o blanquearlas, las ortigas pierden su propiedad urticante. Solo asegúrate de manipularlas con guantes al lavarlas y picarlas en crudo.
¿Puedo usar ortigas secas?
Sí, pero remójalas en agua tibia 10 minutos antes de usarlas y reduce la cantidad a la mitad (15 gr). El sabor será más concentrado y menos fresco.
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