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Torte de Ricota y Espinacas: Pastel Salomónico de la Cocina Judía con Masa Filo

El torte de ricota y espinacas con masa filo es una joya de la cocina judía sefardí, heredada de las tradiciones salomónicas que fusionan sabores mediterráneos con técnicas de horneado únicas. Este pastel salado con masa filo destaca por su textura crujiente por fuera y cremosa por dentro, gracias a la combinación de ricota fresca, espinacas tiernas y especias aromáticas como el comino y la nuez moscada. A diferencia de las versiones argentinas o italianas, este torte de ricota y espinacas judío incorpora un toque de limón rallado y semillas de sésamo tostado, que le dan un perfil de sabor equilibrado y sofisticado. Ideal para cenas familiares, festivas o como plato principal en el Shabat, esta receta es sin gluten (si usas masa filo certificada), alta en proteínas y fácil de adaptar a dietas vegetarianas.

1 h 10 minTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
18gProteína
380Calorías
Horneado capasTécnica
Alérgenos
HuevoLácteosFrutos secos (opcional)Gluten (masa filo tradicional)
Torte de ricota y espinacas con masa filo dorada y crujiente, servido en molde redondo con semillas de sésamo tostadas en la superficie, corto en porciones triangulares sobre tabla de madera rústica.

El Secreto de esta Receta

El secreto de este torte de ricota y espinacas con masa filo radica en dos técnicas clave: primero, escurrir al máximo las espinacas para evitar que el relleno quede aguado y arruine la textura crujiente de la masa. Segundo, pincelar cada capa de masa filo con aceite de oliva y superponerlas en direcciones opuestas para crear un efecto de hojaldre casero. Además, el toque de ralladura de limón realza la frescura de la ricota, mientras que el sésamo tostado añade un contraste de sabores terroso y nutty que lo diferencia de cualquier otra versión.

Ingredientes

Porciones
8
Progreso0%
  • 12hojasmasa filo
  • 500grricota fresca
  • 400grespinacas frescas
  • 1unidadcebolla morada
  • 3unidadhuevos grandes
  • 80mlaceite de oliva virgen extra
  • 150grqueso feta desmenuzado
  • 30grsemillas de sésamo tostadas
  • 1cucharaditacomino molido
  • 0.5cucharaditanuez moscada
  • 1cucharadaralladura de limón
  • 2cucharadasperejil fresco picado
  • 1cucharaditasal kosher
  • 0.5cucharaditapimienta negra

Instrucciones Paso a Paso

1

Precalienta el horno a 180°C (350°F) con calor arriba y abajo. Engrasa un molde redondo de 24 cm con un poco de aceite de oliva y reserva.

2

Lava y seca bien las espinacas frescas. En una sartén grande, calienta 20 ml de aceite de oliva a fuego medio. Añade la cebolla morada picada finamente y sofríe hasta que esté transparente (unos 5 min). Agrega las espinacas en trozos y cocina hasta que reduzcan su volumen y pierdan toda el agua (unos 8 min). Escurre bien el exceso de líquido con un colador y reserva.

3

En un bol grande, mezcla la ricota fresca, los huevos, el queso feta, el comino, la nuez moscada, la ralladura de limón, el perejil picado, la sal y la pimienta. Incorpora las espinacas escurridas y mezcla hasta obtener una crema homogénea.

4

Extiende una hoja de masa filo en una superficie plana, pínchala ligeramente con un tenedor y pincélala con aceite de oliva. Colócala en el molde, dejando que los bordes sobrantes caigan por los lados. Repite este proceso con 5 hojas más, superponiéndolas y girando el molde 45° cada vez para cubrir bien las paredes.

5

Vierte la mezcla de ricota y espinacas sobre la base de masa filo, alisando la superficie con una espátula. Dobla los bordes sobrantes de la masa hacia adentro para sellar el relleno.

6

Cubre el torte con las 6 hojas de masa filo restantes, pincelando cada una con aceite de oliva antes de colocarla. Asegúrate de que quede bien sellado. Espolvorea por encima las semillas de sésamo tostadas y haz unos pequeños cortes en la superficie para que el vapor escape.

7

Hornea en la parte media del horno durante 40-45 minutos, o hasta que la masa filo esté dorada y crujiente. Si la parte superior se dora demasiado rápido, cubre con papel aluminio.

8

Deja reposar el torte de ricota y espinacas con masa filo durante 10 minutos antes de desmoldar. Corta en porciones y sirve tibio o a temperatura ambiente.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de sabor, añade 1 cucharadita de ras el hanout (mezcla de especias marroquí) a la mezcla de ricota.
  • Si quieres un acabado más profesional, usa un cortapastas redondo para dar forma a las capas de masa filo antes de hornear.
  • Acompaña este torte de ricota y espinacas con una ensalada de granada y menta para contrastar su cremosidad con frescura.

Sustituciones

  • Masa filo: Puedes sustituirla por hojaldre sin gluten (para celíacos) o por capas de berenjena asada (para una versión baja en carbohidratos). El hojaldre dará un resultado similar en textura, pero la berenjena aportará un sabor más terroso y una base más húmeda.
  • Ricota fresca: Usa tofu desmenuzado (para veganos) o requesón (para un sabor más ácido). El tofu requerirá añadir 1 cucharada de levadura nutricional para imitar el sabor lácteo, mientras que el requesón dará un toque más denso y menos cremoso.
  • Queso feta: Sustituye por queso de cabra desmenuzado (para un sabor más suave) o queso vegano de almendras (para versiones sin lácteos). El queso de cabra aportará acidez y cremosidad, mientras que el vegano puede requerir un poco más de sal para equilibrar sabores.

Errores Comunes

  • La masa filo se rompe al manipularla.: Trabaja rápido y con las hojas cubiertas por un paño húmedo para evitar que se sequen. Si se rompen, superpón los trozos y sella con aceite de oliva para que queden unidos al hornear.
  • El torte queda empapado por el relleno.: Exprime las espinacas al máximo después de cocinarlas y precalienta el molde para que la primera capa de masa filo quede crujiente desde el inicio. También puedes añadir 1 cucharada de harina de almendra a la mezcla de ricota para absorber humedad.
  • La parte superior no se dora uniformemente.: Pincela con aceite de oliva todas las capas de masa filo, incluyendo la última, y hornea en la parte media del horno. Si el horno no distribuye bien el calor, gira el molde a mitad de cocción.

Conservación y Congelación

Este torte de ricota y espinacas con masa filo se conserva en la nevera hasta 3 días si lo guardas en un recipiente hermético o cubierto con papel film. Para congelar, envuélvelo primero en papel film y luego en papel aluminio, o colócalo en una bolsa para congelar. Durará hasta 2 meses sin perder calidad. Para descongelar, sácalo a la nevera 12 horas antes y recalienta en el horno a 160°C durante 10-15 minutos para recuperar la textura crujiente. No uses microondas, ya que ablandará la masa filo. Si prefieres, puedes congelar porciones individuales para tener un plato listo en minutos. Siempre evita congelar el torte si lleva semillas de sésamo tostadas, ya que pueden perder su crujiente; añádelas frescas al servir.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer este torte de ricota y espinacas sin horno?

No se recomienda, ya que la masa filo requiere horneado para quedar crujiente. Sin embargo, puedes preparar el relleno y usarlo para empanadillas fritas en airfryer con masa filo, cocinándolas a 180°C durante 8-10 minutos.

¿Es este pastel salomónico apto para Pascua judía?

Sí, siempre que uses masa filo certificada kosher y evites mezclar lácteos con carne en la misma comida (según las normas kashrut). Este plato es lácteo, por lo que debe servirse con alimentos vegetales o lácteos.

¿Cómo evito que la masa filo se pegue al molde?

Engrasa bien el molde con aceite de oliva antes de colocar la primera capa y no uses spray antiadherente, ya que puede dejar un regusto químico. También puedes forrar el molde con papel de horno para mayor seguridad.

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