Torte de Ricota y Espinacas con Salsa Bechamel: Receta Italiana Clásica en 40 Minutos
El torte de ricota y espinacas con salsa bechamel es un clásico italiano que combina la cremosidad de la ricota fresca con el toque terroso de las espinacas, envuelto en una salsa bechamel sedosa y horneado hasta dorar. Esta receta tradicional, perfecta para cenas elegantes o comidas familiares, destaca por su equilibrio de sabores y su textura esponjosa pero firme. A diferencia de versiones modernas sin harina o con sustitutos, aquí te enseñamos la versión auténtica, con un toque secreto para que la bechamel quede impecable y el relleno mantenga su jugosidad. Ideal para quienes buscan una receta italiana de torte de ricota y espinacas con un resultado profesional en menos de una hora.

El Secreto de esta Receta
El secreto de un torte de ricota y espinacas con salsa bechamel perfecto está en dos detalles clave: primero, escurrir muy bien las espinacas para evitar que el relleno quede acuoso; segundo, cocinar la bechamel a fuego lento hasta que adquiera una textura espesa pero cremosa, sin grumos. Además, precalentar el molde ayuda a que la base quede crujiente y no se humedezca.
Ingredientes
- 500gmasa para pasta fresca
- 400gricota fresca entera
- 300gespinacas frescas
- 2unidadhuevo grande
- 80gparmesano rallado
- 0.5cucharaditanuez moscada
- 60gmantequilla
- 40gharina de trigo 00
- 500mlleche entera
- 1cucharaditasal
- 0.5cucharaditapimienta negra
- 15mlaceite de oliva virgen extra
Instrucciones Paso a Paso
Precalienta el horno a 180°C (con calor arriba y abajo). Engrasa un molde para horno de 22x22 cm con un poco de aceite de oliva virgen extra y reserva.
Lava bien las espinacas frescas y escúrrelas. En una sartén grande, saltea las espinacas con una pizca de sal a fuego medio hasta que reduzcan su volumen (unos 3-4 minutos). Retíralas del fuego, escúrrelas bien para eliminar el exceso de agua y pícalas finamente.
En un bol grande, mezcla la ricota fresca, los huevos, 50 g de parmesano rallado, la nuez moscada, sal y pimienta negra al gusto. Añade las espinacas salteadas y mezcla hasta obtener una crema homogénea. Reserva.
Estira la masa para pasta fresca con un rodillo hasta que quede muy fina (unos 2 mm de grosor). Corta rectángulos de 10x12 cm (necesitarás 12 para 2 capas).
Para la salsa bechamel, derrite la mantequilla en una olla a fuego medio. Añade la harina de trigo 00 y remueve constantemente durante 1-2 minutos para hacer un roux. Vierte la leche entera poco a poco, sin dejar de remover con unas varillas para evitar grumos. Cocina a fuego bajo durante 8-10 minutos hasta que espese. Añade sal, pimienta y una pizca de nuez moscada. Reserva.
Monta el torte de ricota y espinacas: coloca una capa de masa en el molde (que cubra el fondo y los laterales). Extiende la mitad de la mezcla de ricota y espinacas. Cubre con otra capa de masa y repite el proceso. Para la capa superior, coloca los rectángulos de masa solapándolos ligeramente.
Vierte la salsa bechamel sobre el torte, asegurándote de cubrir bien toda la superficie. Espolvorea el resto del parmesano rallado por encima.
Hornea durante 25-30 minutos, o hasta que la superficie esté dorada y burbujeante. Deja reposar 10 minutos antes de servir para que los sabores se asienten.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque gourmet, añade virutas de trufa negra o un chorrito de aceite de trufa sobre la bechamel antes de hornear.
- Si quieres un contraste de sabores, incorpora pasas remojadas en vino blanco o piñones tostados al relleno de ricota y espinacas.
- Para una presentación impecable, espolvorea perejil fresco picado o hojas de albahaca al servir.
Sustituciones
- Masa para pasta fresca: Puedes sustituirla por masa de hojaldre (no será tan fina, pero quedará crujiente). El resultado será más denso y menos tradicional, pero igual de sabroso. Si buscas una opción sin gluten, usa masa de arroz o trigo sarraceno.
- Ricota fresca: El requesón es la mejor alternativa, aunque su textura es ligeramente más granular. Añade 1 cucharada de nata líquida para compensar la cremosidad. También puedes usar tofu sedoso batido, pero el sabor será neutro.
- Leche entera: Para una versión más ligera, usa leche semidesnatada, aunque la bechamel será menos cremosa. Si buscas una opción sin lactosa, sustituye por bebida de avena sin azúcar, pero aumenta la harina a 50 g para lograr consistencia.
Errores Comunes
- La bechamel queda con grumos.: Remueve constantemente con varillas desde el primer momento y vierte la leche muy poco a poco. Si ya hay grumos, pasa la salsa por un colador fino o usa una batidora de mano.
- El torte queda empapado.: Escurre bien las espinacas (exprime con las manos si es necesario) y no uses demasiado relleno en cada capa. Si el problema persiste, hornea 5 minutos más con calor solo abajo para secar la base.
- La masa se rompe al hornear.: Estira la masa muy fina y uniformemente. Si se rompe al colocarla, parcha con trozos pequeños y sella los bordes con un poco de huevo batido. Hornea en la parte media del horno para evitar quemaduras.
Conservación y Congelación
El torte de ricota y espinacas con salsa bechamel se conserva perfectamente en la nevera hasta 3 días, cubierto con papel film o en un recipiente hermético. Para congelar, envuélvelo en papel de aluminio y luego en film transparente (o usa un recipiente apto para congelador) y guárdalo hasta 2 meses. Para descongelar, déjalo en la nevera 12 horas antes de calentarlo. Recalienta en el horno a 160°C durante 10-15 minutos (evita el microondas, ya que la bechamel puede cortarse). Si lo has congelado en porciones individuales, puedes recalentar cada porción en el horno o en una sartén antiadherente con un poco de mantequilla a fuego bajo.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer esta receta de torte de ricota y espinacas sin huevo?
Sí, pero el relleno quedará menos compacto. Sustituye los huevos por 2 cucharadas de harina de garbanzo mezclada con 3 cucharadas de agua (para actuar como aglutinante). La textura será ligeramente más densa.
¿Cómo evito que la bechamel se seque al hornear?
Cubre el torte con papel de aluminio durante los primeros 20 minutos de horneado. Así la bechamel se cocinará sin perder humedad. Retíralo los últimos 5-10 minutos para que se dore.
¿Puedo usar espinacas congeladas para esta receta?
Sí, pero descongélalas y escúrrelas muy bien (incluso puedes secarlas con papel de cocina). Las espinacas congeladas sueltan más agua, así que reduce la cantidad a 250 g para evitar un relleno aguado.
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