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Torta de patata gallega con cebolla y pimentón: Receta de la abuela en sartén

La torta de patata gallega con cebolla y pimentón es un plato humilde pero lleno de sabor, típico de las cocinas rurales de Galicia. A diferencia de la tortilla de patata, esta receta lleva una base de patata rallada cruda mezclada con cebolla, huevo y un toque de pimentón de la Vera, que le da ese aroma ahumado tan característico. Es ideal para aprovechar ingredientes básicos del supermercado y disfrutar de un plato contundente, sin gluten y lleno de tradición. Perfecta para servir en el tupper o como plato principal en cualquier comida familiar.

40 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
8gProteína
280Calorías
Freír HornearTécnica
Alérgenos
HuevoCebolla
Torta de patata gallega dorada y crujiente en sartén de hierro, con cebolla caramelizada y pimentón de la Vera, servida en plato rústico de barro con perejil fresco espolvoreado.

El Secreto de esta Receta

El secreto de la torta de patata gallega con cebolla y pimentón está en escurrir bien las patatas ralladas para eliminar el exceso de almidón y líquido. Esto evita que la torta se deshaga al voltear. Además, sofreír la cebolla a fuego lento hasta que esté melosa le dará un sabor dulce que contrasta con el toque ahumado del pimentón de la Vera. Usa una sartén antiadherente para que no se pegue y quede crujiente por fuera.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 6unidadpatatas medianas
  • 1unidad grandecebolla blanca
  • 4unidadhuevos
  • 1cucharaditapimentón dulce de la Vera
  • 1cucharaditasal fina
  • 4cucharadaaceite de oliva virgen extra
  • 1cucharadaperejil fresco picado

Instrucciones Paso a Paso

1

Pela y ralla las patatas con un rallador grueso. Escúrrelas bien en un colador y exprime el exceso de líquido con las manos o un paño limpio para evitar que la torta quede aguada.

2

Pela y pica finamente la cebolla blanca. En una sartén antiadherente grande (24-26 cm), calienta 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Sofríe la cebolla hasta que esté transparente y ligeramente dorada (unos 8-10 minutos).

3

En un bol grande, bate los huevos con el pimentón dulce de la Vera y la sal. Añade las patatas ralladas y escurridas, y la cebolla sofrita. Mezcla bien hasta integrar todos los ingredientes.

4

Calienta el resto del aceite de oliva en la misma sartén (o en otra antiadherente) a fuego medio-alto. Vierte la mezcla de patata y huevo, alisando la superficie con una espátula. Cocina a fuego medio-bajo durante 8-10 minutos, hasta que los bordes estén dorados y el centro cuajado.

5

Con ayuda de un plato plano, voltea la torta con cuidado. Deslízala de nuevo a la sartén y cocina otros 8-10 minutos hasta que esté dorada por ambos lados y completamente cuajada en el interior.

6

Retira del fuego, espolvorea con perejil fresco picado y deja reposar 5 minutos antes de cortar en porciones.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de sabor, añade una pizca de ajo en polvo a la mezcla de huevo.
  • Si te gusta la textura más cremosa, puedes añadir 2 cucharadas de leche entera a la mezcla de huevo.
  • Sirve la torta acompañada de una ensalada verde o de pimientos asados para una comida completa.
  • Usa un rallador de agujeros gruesos para que las patatas no suelten demasiado almidón.

Sustituciones

  • Pimentón dulce de la Vera: Puedes sustituirlo por pimentón ahumado si prefieres un sabor más intenso, aunque el resultado será ligeramente más picante. Si no tienes pimentón, usa una pizca de comino molido para dar profundidad, aunque el sabor no será el mismo.
  • Cebolla blanca: La cebolla morada aporta un toque dulce y un color vibrante, pero puede dar un sabor ligeramente más fuerte. Si la usas, reduce el tiempo de sofrito para que no amargue.
  • Perejil fresco: Si no tienes perejil, puedes omiterlo o sustituirlo por cebollino picado, que aporta un toque fresco similar.

Errores Comunes

  • La torta se deshace al voltear: Escurre muy bien las patatas ralladas y asegúrate de que el huevo esté bien integrado. Usa una sartén antiadherente y espera a que los bordes estén bien cuajados antes de voltear.
  • Queda cruda por dentro: Cocina a fuego medio-bajo y tapa la sartén los últimos 2-3 minutos para que el calor se distribuya uniformemente. Si la sartén es pequeña, divide la mezcla en dos tortas más finas.
  • Sabe a huevo crudo: Bate bien los huevos antes de mezclarlos con las patatas y asegúrate de que la torta esté completamente cuajada por ambos lados. Si es necesario, cocina 2 minutos más por cada lado.

Conservación y Congelación

La torta de patata gallega con cebolla y pimentón se conserva muy bien en la nevera durante hasta 3 días en un recipiente hermético. Para guardarla, espera a que esté completamente fría para evitar condensación y humedad. Si quieres congelarla, envuélvela en papel film y luego en una bolsa para congelar. Aguanta hasta 2 meses en el congelador. Para descongelar, déjala en la nevera toda la noche y calienta en una sartén con un poco de aceite o en el microondas a potencia media. Si la recalientas en el microondas, cubre el plato con un paño húmedo para que no se reseque. No es recomendable congelar si llevas perejil fresco, ya que perderá textura y color.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer esta torta de patata sin huevo?

Sí, aunque la textura será más frágil. Puedes sustituir los huevos por 2 cucharadas de harina de garbanzo mezcladas con 6 cucharadas de agua (aquafaba) o 1 plátano maduro triturado para ligar. El resultado será menos esponjoso pero igual de sabroso.

¿Puedo usar patata cocida en lugar de cruda?

No es recomendable, ya que la patata cruda rallada suelta almidón que ayuda a compactar la torta. Si usas patata cocida, la torta quedará más desmenuzable. Si no tienes más remedio, escúrrela muy bien y añade un huevo extra para compensar.

¿Cómo evito que se pegue a la sartén?

Usa una sartén antiadherente en buen estado y suficiente aceite de oliva para cubrir el fondo. Además, asegúrate de que el fuego no esté demasiado alto, ya que un calor excesivo puede hacer que se pegue.

¿Puedo hacer esta receta en el horno?

Sí. Precalienta el horno a 180°C, vierte la mezcla en un molde redondo engrasado y hornea durante 25-30 minutos hasta que esté dorada y cuajada. El resultado será más esponjoso que en sartén.

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