Tartare de Remolacha Amarilla y Manzana Verde: Receta Crudivegana con Aliño de Jengibre
El tartare de remolacha amarilla y manzana verde es una receta crudivegana que combina lo mejor de la cocina saludable con un toque gourmet. La remolacha amarilla, menos común pero igualmente nutritiva, aporta un color vibrante y un sabor ligeramente dulce que contrasta a la perfección con la acidez de la manzana verde. El aliño de jengibre le da un toque picante y refrescante, ideal para aperitivos ligeros o como entrada en cualquier comida. Esta receta es sin gluten, vegana y baja en calorías, pero alta en sabor y nutrientes.

El Secreto de esta Receta
El secreto de este tartare de remolacha amarilla y manzana verde está en el corte preciso y el equilibrio de sabores. Corta los ingredientes en cubos muy pequeños y uniformes para que cada bocado tenga una textura perfecta. El jengibre fresco debe rallarse o picarse finamente para que su aroma se distribuya de manera homogénea. Además, el reposo en nevera es clave para que la remolacha suelte su jugo y el aliño penetre bien en todos los ingredientes, potenciando su sabor.
Ingredientes
- 200grremolacha amarilla cruda
- 1unidadmanzana verde Granny Smith
- 15grjengibre fresco
- 30mlaceite de oliva virgen extra
- 20mlzumo de limón
- 10mlsirope de arce o agave
- 10grsemillas de sésamo tostadas
- 5grcilantro fresco
- 0.5cucharaditasal marina
- 0.25cucharaditapimienta negra molida
- 10grcebollino fresco
Instrucciones Paso a Paso
Pela la remolacha amarilla y córtala en cubos muy pequeños (brunoise). Colócala en un bol grande.
Pela la manzana verde Granny Smith, retira el corazón y córtala también en cubos pequeños. Añádela al bol con la remolacha.
Pica finamente el jengibre fresco (sin piel) y el cilantro. Reserva.
En un recipiente pequeño, mezcla el aceite de oliva virgen extra, el zumo de limón, el sirope de arce o agave, la sal marina y la pimienta negra. Añade el jengibre picado y mezcla bien hasta obtener un aliño homogéneo.
Vierte el aliño sobre la mezcla de remolacha y manzana. Remueve con cuidado para que todos los ingredientes queden bien integrados.
Añade el cilantro picado y el cebollino fresco (cortado en rodajas finas). Mezcla nuevamente.
Deja reposar en la nevera durante 10 minutos para que los sabores se fusionen.
Antes de servir, espolvorea las semillas de sésamo tostadas por encima y decora con unas hojas de cilantro fresco.
Sirve frío en porciones individuales, acompañado de crackers integrales o pan de centeno tostado.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de frescura, añade unas gotas de vinagre de manzana al aliño.
- Si te gusta el contraste de texturas, incorpora aguacate en cubos o nueces picadas antes de servir.
- Para una presentación más elegante, usa un molde redondo para dar forma al tartare antes de servirlo.
Sustituciones
- Remolacha amarilla: Puedes sustituirla por remolacha roja, aunque el color final será más intenso. El sabor será ligeramente más terroso, pero igual de delicioso. Si prefieres un toque más dulce, usa zanahoria amarilla, aunque la textura será un poco más firme.
- Manzana verde Granny Smith: Si no encuentras esta variedad, usa manzana Fuji o Golden, pero añade un poco más de zumo de limón para compensar la menor acidez. El resultado será más dulce, pero igual de fresco.
- Sirope de arce o agave: Puedes reemplazarlo por miel (si no es vegano) o azúcar moreno disuelto en un poco de agua. La miel aportará un sabor más floral, mientras que el azúcar moreno dará un toque a caramelo.
Errores Comunes
- Cortar los ingredientes de forma desigual.: Usa un cuchillo afilado y corta primero en láminas finas y luego en tiras para finalmente obtener cubos uniformes. Si prefieres ahorrar tiempo, usa un cortador de verduras en juliana y luego pica a mano.
- Aliñar el tartare con mucha antelación.: Prepara el aliño aparte y mézclalo con los ingredientes justo antes de servir, o como máximo 10 minutos antes. Si lo haces con más tiempo, la manzana se oxidará y la remolacha perderá su textura crujiente.
- No tostar las semillas de sésamo.: Tuesta las semillas de sésamo en una sartén sin aceite a fuego medio durante 2-3 minutos hasta que estén doradas y desprendan aroma. Esto realzará su sabor y añadirá un toque crujiente al plato.
Conservación y Congelación
Este tartare de remolacha amarilla y manzana verde se conserva perfectamente en la nevera durante 2 días si lo guardas en un recipiente hermético. Sin embargo, ten en cuenta que la manzana puede oxidarse ligeramente con el tiempo, por lo que es recomendable añadir un poco más de zumo de limón antes de guardarlo para evitar que oscurezca. Si deseas congelarlo, no es recomendable, ya que la textura de la manzana y la remolacha se verá afectada al descongelarse, perdiendo su frescura y firmeza. Para disfrutarlo en su mejor momento, prepáralo el mismo día que vayas a servirlo. Si sobra, puedes usarlo al día siguiente como relleno para tacos de lechuga o como topping en una ensalada.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo preparar este tartare con antelación?
Sí, pero es mejor prepararlo el mismo día. Si lo haces con antelación, guárdalo en la nevera sin el aliño y mézclalo justo antes de servir para mantener la frescura y el color.
¿Qué otros ingredientes puedo añadir para darle más proteína?
Puedes incorporar garbanzos cocidos y triturados, tofu desmenuzado o semillas de cáñamo. Estos ingredientes aumentarán el contenido proteico sin alterar el sabor del tartare.
¿Es apto para personas con alergia al sésamo?
No, a menos que omitas las semillas de sésamo o las sustituyas por pipas de girasol o calabaza tostadas, que aportan un toque crujiente similar.
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