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Tartar de Remolacha y Zanahoria con Cítricos: Receta Cruda, Fresca y Alta en Vitamina C

El tartar de remolacha y zanahoria con cítricos es una explosión de frescura, color y nutrientes que conquistará incluso a los más escépticos de los comensales. Esta receta cruda, sin cocción, preserva al máximo las vitaminas y enzimas de los ingredientes, ofreciendo un plato vibrante, alto en vitamina C y antioxidantes. Ideal como entrante ligero, aperitivo saludable o acompañamiento para carnes blancas, su equilibrio entre lo terroso de la remolacha, el dulzor de la zanahoria y la acidez de los cítricos lo convierte en una opción versátil y sofisticada. Además, es 100% vegana, sin gluten y se prepara en menos de 15 minutos, perfecta para impresionar sin esfuerzo.

15 MINTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
2.5gProteína
120Calorías
Cortado crudoTécnica
Tartar colorido de remolacha y zanahoria en cubos pequeños, mezclado con cebolla morada, cilantro y perejil, servido en copas de cristal con semillas de sésamo espolvoreadas.

El Secreto de esta Receta

El secreto de este tartar de remolacha y zanahoria con cítricos está en el corte preciso y uniforme de los ingredientes, que garantiza una textura agradable en cada bocado. El marinado en cítricos no solo aporta frescura, sino que también actúa como conservante natural, realzando los colores y evitando que la remolacha tiña el plato. Usar aceite de oliva virgen extra en crudo potenciará los sabores y aportará grasas saludables sin alterar la esencia del plato.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 300gremolacha cruda
  • 2unidadzanahoria grande
  • 0.5unidadcebolla morada
  • 3cucharadajugo de limón fresco
  • 2cucharadajugo de naranja
  • 2cucharadaaceite de oliva virgen extra
  • 10gcilantro fresco
  • 10gperejil fresco
  • 1pizcasal marina
  • 0.5cucharaditapimienta negra
  • 1cucharaditasemillas de sésamo tostadas
  • 1cucharaditaralladura de limón

Instrucciones Paso a Paso

1

Pela y lava bien la remolacha y las zanahorias. Corta ambos ingredientes en cubos pequeños y uniformes (aproximadamente 0.5 cm) para lograr una textura perfecta en el tartar.

2

Pica finamente la cebolla morada y mézclala en un bol con agua fría durante 5 minutos para suavizar su sabor. Escúrrela bien antes de usarla.

3

En un bol grande, combina los cubos de remolacha, zanahoria y la cebolla escurrida. Añade el jugo de limón, el jugo de naranja, el aceite de oliva, la sal, la pimienta y la ralladura de limón. Mezcla con cuidado para no deshacer los ingredientes.

4

Pica finamente el cilantro y el perejil, y añádelos a la mezcla. Vuelve a integrar todo con movimientos suaves.

5

Refrigera el tartar durante al menos 10 minutos para que los sabores se fusionen. Antes de servir, espolvorea las semillas de sésamo tostadas por encima para dar un toque crujiente.

6

Sirve en copas individuales o sobre una base de hojas verdes para un presentación elegante.

Ingredientes y Sustituciones

  • Remolacha cruda:Puedes sustituirla por remolacha cocida (al vapor o hervida) para ahorrar tiempo, aunque la textura será menos crujiente. El sabor será más dulce y terroso, pero perderás parte de la frescura y los nutrientes de la versión cruda.
  • Jugo de naranja:Si prefieres un toque más ácido, usa jugo de pomelo en su lugar. Aportará un amargor sutil que contrasta muy bien con la dulzura de la zanahoria, aunque el color final puede ser menos vibrante.
  • Semillas de sésamo:Para un toque más mediterráneo, reemplázalas por almendras fileteadas tostadas. Añadirán un crujiente más intenso y un sabor ligeramente dulce que complementa el plato.

Errores Comunes

  • Cortar los ingredientes de forma desigualUsa un cuchillo afilado y corta en cubos uniformes de 0.5 cm. Si los trozos son muy grandes, el tartar perderá elegancia; si son demasiado pequeños, se desharán al mezclar.
  • No marinar el tartar antes de servirDeja reposar la mezcla en la nevera al menos 10 minutos antes de servir. Esto permite que los sabores se integren y la cebolla pierda su dureza inicial.
  • Usar cebolla morada sin remojarRemoja la cebolla picada en agua fría durante 5 minutos para suavizar su sabor picante. Escúrrela bien antes de añadirla al tartar para evitar que el plato quede aguado.

Conservación y Congelación

Este tartar de remolacha y zanahoria con cítricos se conserva perfectamente en la nevera durante hasta 2 días si lo guardas en un recipiente hermético. Los sabores seguirán desarrollándose con el tiempo, pero la textura de la remolacha y la zanahoria puede ablandarse ligeramente. No es recomendable congelarlo, ya que los vegetales crudos perderían su estructura y el plato quedaría pastoso al descongelarse. Si lo preparas con antelación, guárdalo sin las semillas de sésamo y añádelas justo antes de servir para mantener su crujiente. Para servirlo frío, sácalo de la nevera 10 minutos antes para que recupere temperatura ambiente y los aromas se activen.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque gourmet, añade unas gotas de vinagre de frambuesa al marinado. Potenciará el color y aportará un toque afrutado que eleva el plato.
  • Si quieres un contraste de texturas, sirve el tartar sobre una tostada de pan de centeno o con crackers integrales.
  • Para una versión más sustanciosa, añade aguacate en cubos o tofu ahumado desmenuzado. Aportarán cremosidad y proteína sin restar frescura.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo preparar este tartar con antelación?

Sí, puedes prepararlo hasta 2 días antes, pero guárdalo sin las semillas de sésamo y añádelas justo antes de servir para mantener su textura crujiente.

¿Es necesario pelar la remolacha y la zanahoria?

Sí, es fundamental pelarlas bien para evitar sabores amargos o texturas fibrosas, especialmente en la remolacha cruda.

¿Puedo usar otro tipo de hierbas frescas?

¡Por supuesto! El eneldo o la menta funcionan muy bien en este tartar. El eneldo aporta un toque fresco y ligeramente anísado, mientras que la menta refuerza la sensación de frescura.

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