Tartar de Remolacha y Queso Azul Vegano: Receta Crudivegana con Umami Explosivo en 15 Minutos
El tartar de remolacha y queso azul vegano es una explosión de sabores terrosos, cremosos y picantes que conquistan desde el primer bocado. Esta receta crudivegana, inspirada en la alta cocina pero accesible para todos, combina la remolacha cruda finamente picada con un queso azul vegano a base de anacardos fermentados, creando una textura sedosa y un perfil de umami intenso. Perfecta como entrantes para cenas elegantes o como aperitivo saludable, esta preparación destaca por su bajo tiempo de preparación (solo 15 minutos) y su alto contenido en antioxidantes y proteínas vegetales. Además, es ideal para quienes buscan opciones sin lactosa, sin gluten y llenas de nutrientes.

El Secreto de esta Receta
El secreto para un tartar de remolacha y queso azul vegano con umami explosivo está en la fermentación rápida de los anacardos. Usa miso blanco y alga nori en la crema de queso, ya que estos ingredientes aportan profundidad de sabor y un toque salado que imita el queso azul tradicional. Además, cortar la remolacha en dados pequeños y macerarla con vinagre de manzana realza su dulzor natural y equilibra la acidez del plato.
Ingredientes
- 300grremolacha cruda
- 100granacardos remojados
- 2cucharadazumo de limón
- 3cucharadaaceite de oliva virgen extra
- 1cucharaditaalga nori en copos
- 0.5cucharaditaajo en polvo
- 2ramitacebollino fresco
- 0.5cucharaditapimienta negra
- 1pizcasal marina
- 1cucharadavinagre de manzana
- 1cucharaditamiso blanco
- 1cucharadasemillas de sésamo negro
Instrucciones Paso a Paso
Pela y lava bien las remolachas crudas. Córtalas en dados pequeños (2-3 mm) y resérvalas en un bol con agua fría y zumo de limón para evitar que se oxiden.
Escurre los anacardos remojados (mínimo 4 horas) y tritúralos en un procesador de alimentos con el aceite de oliva, vinagre de manzana, miso blanco, alga nori, ajo en polvo y una pizca de sal hasta obtener una crema suave. Este será tu queso azul vegano.
Escurre las remolachas y sécalas con papel de cocina. Mézclalas en un bol con el queso azul vegano preparado, el cebollino picado y la pimienta negra. Ajusta de sal si es necesario.
Deja reposar la mezcla en la nevera 10 minutos para que los sabores se integren.
Sirve el tartar de remolacha en moldes redondos o en cucharitas, espolvorea con semillas de sésamo negro y decora con más cebollino fresco. Acompaña con tostadas de pan sin gluten o crackers integrales.
Pro-Tips del Chef
- Usa remolachas orgánicas para evitar sabores amargos por pesticidas.
- Si quieres un toque extra de acidez, añade 1 cucharadita de ralladura de limón a la mezcla final.
- Para una presentación gourmet, usa un cortapastas redondo para dar forma al tartar antes de servir.
- Acompaña con pan de centeno o crackers de semillas para un contraste de texturas.
Sustituciones
- Anacardos: Puedes reemplazar los anacardos por almendras blanqueadas remojadas, aunque el sabor será menos cremoso y ligeramente más amargo. Para compensar, añade 1 cucharadita de levadura nutricional para potenciar el umami.
- Alga nori: Si no encuentras alga nori, usa salsa de soja (1 cucharadita) o hongos shiitake deshidratados en polvo (½ cucharadita). Ambos aportan umami, pero la textura del queso será menos marina.
- Miso blanco: El miso rojo es una alternativa, pero su sabor es más intenso y salado. Reduce la cantidad a ½ cucharadita y ajusta la sal al final para evitar que el plato quede demasiado fuerte.
Errores Comunes
- El queso vegano queda líquido.: Asegúrate de escurrir bien los anacardos antes de triturarlos y usa un procesador potente. Si la mezcla sigue líquida, añade 1 cucharada de harina de coco o semillas de lino molidas para espesar.
- El tartar sabe demasiado terroso.: Equilibra el sabor con 1 cucharadita de miel de agave o sirope de arce para contrarrestar la tierra de la remolacha. También puedes aumentar el zumo de limón para aportar frescura.
- Las semillas de sésamo se caen al servir.: Tosta ligeramente las semillas de sésamo en una sartén sin aceite antes de espolvorearlas. Así se adherirán mejor al tartar. También puedes mezclar las semillas con un poco de miel para crear un glaseado crujiente.
Conservación y Congelación
El tartar de remolacha y queso azul vegano se conserva perfectamente en la nevera durante 2 días en un recipiente hermético. Para mantener su frescura, no lo mezcles con el cebollino hasta el momento de servir, ya que este puede ablandarse. Si deseas congelarlo, hazlo por separado: el queso azul vegano aguanta 1 mes en el congelador (descongélalo en la nevera 12 horas antes de usar), pero la remolacha cruda no se congela bien, ya que pierde textura. Una vez preparado el tartar, no lo congeles, ya que la remolacha soltarán agua al descongelarse.Para servirlo frío, sácalo de la nevera 10 minutos antes para que los sabores se activen.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo usar remolacha cocida en lugar de cruda?
Sí, pero la remolacha cocida perderá su textura crujiente y el tartar será más blando. Si optas por esta opción, cocínala al vapor para preservar nutrientes y escúrrela bien antes de mezclar.
¿Cómo hago para que el queso vegano tenga vetas azules como el queso azul tradicional?
Puedes lograr un efecto visual similar mezclando un poco de espirulina en polvo (una pizca) con una parte del queso vegano. Luego, vierte esta mezcla en hilos sobre el tartar antes de servir.
¿Es apto para personas con alergia a los frutos secos?
No, esta receta contiene anacardos. Para una versión sin frutos secos, sustituye el queso azul vegano por tofu sedoso batido con levadura nutricional, alga nori y vinagre de manzana, aunque el sabor será menos intenso.
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