Tartar de Remolacha Curtida con Queso Azul: Receta Gourmet Sin Cocinar y Alta en Fibra
El tartar de remolacha curtida con queso azul es una explosión de sabores contrastados que sorprenderá a tus invitados. Esta receta gourmet sin cocinar combina la acidez de la remolacha encurtida con la intensidad del queso azul, creando un aperitivo sofisticado pero sencillo. Ideal para cenas elegantes o como Entrante en menús alta en fibra, esta preparación destaca por su presentación vibrante y su equilibrio perfecto entre lo dulce, lo ácido y lo salado. Además, es una opción saludable y llena de nutrientes, perfecta para quienes buscan recetas sin gluten y vegetarianas con un toque de lujo.

El Secreto de esta Receta
El secreto de este tartar de remolacha curtida con queso azul está en el equilibrio de texturas y sabores. Usa remolacha cocida al horno (no hervida) para un sabor más intenso y una textura firme. El contraste entre el dulzor de la miel, la acidez del vinagre y la salinidad del queso azul es clave: no escatimes en la calidad del Roquefort, ya que su potencia define el plato. Deja reposar la mezcla 10 minutos antes de servir para que los sabores se fusionen correctamente.
Ingredientes
- 400grremolacha cocida orgánica
- 100grqueso azul tipo Roquefort
- 1unidadmanzana Granny Smith
- 2ramitascebollino fresco
- 30gralmendras fileteadas
- 2cucharadasvinagre de manzana
- 1cucharaditamiel cruda
- 3cucharadasaceite de oliva virgen extra
- 0.5cucharaditasal marina
- 0.25cucharaditapimienta negra molida
Instrucciones Paso a Paso
Pica la remolacha cocida en dados pequeños (0.5 cm) y colócala en un bol grande.
Pela y corta la manzana Granny Smith en cubos del mismo tamaño. Añádela a la remolacha y rocía con vinagre de manzana para evitar que se oxide.
Desmiga el queso azul Roquefort en trozos pequeños (no demasiado finos para que se note su textura cremosa).
En un cuenco aparte, mezcla el aceite de oliva virgen extra, la miel cruda, sal marina y pimienta negra molida hasta emulsionar. Vierte esta vinagreta sobre la remolacha y la manzana.
Incorpora el queso azul y mezcla con cuidado para no deshacerlo. Refrigera 10 minutos para que los sabores se integren.
Justo antes de servir, pica finamente el cebollino fresco y tuesta ligeramente las almendras fileteadas en una sartén sin aceite.
Monta el tartar en copas o moldes para tartar, coronando con las almendras tostadas y el cebollino. Sirve fresco.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de elegancia, sirve el tartar en cucharas de pizarra o en hojas de endibia como base comestible.
- Si quieres un contraste de colores, añade granada desgranada por encima antes de servir.
- Utiliza un cortador de verduras para obtener dados perfectos y uniformes de remolacha y manzana.
Sustituciones
- Queso azul Roquefort: Puedes sustituirlo por queso de cabra desmenuzado para un sabor menos intenso. El resultado será más suave y cremoso, pero perderás el contraste picante característico del Roquefort.
- Manzana Granny Smith: Si prefieres un toque más dulce, usa pera conferencia madura. Aportará jugosidad y un contraste más sutil con la remolacha, aunque la acidez será menor.
- Almendras fileteadas: Las nueces picadas son una alternativa perfecta. Añadirán un toque terroso y crujiente, complementando el sabor del queso azul.
Errores Comunes
- La remolacha suelta demasiado jugo.: Escurre bien la remolacha cocida antes de picarla y sécala con papel de cocina para evitar que el tartar quede aguado.
- El queso azul domina demasiado el sabor.: Reduce la cantidad de queso azul a 80 gr y aumenta la miel a 1.5 cucharaditas para equilibrar los sabores.
- Las almendras pierden su crujiente.: Tuesta las almendras justo antes de servir y añádelas en el último momento para mantener su textura crocante.
Conservación y Congelación
Este tartar de remolacha curtida con queso azul se conserva bien en la nevera durante 2 días si lo guardas en un recipiente hermético. Sin embargo, evita añadir las almendras tostadas y el cebollino hasta el momento de servir para que no se reblandezcan. No es recomendable congelarlo, ya que la textura de la remolacha y la manzana se vería afectada, volviéndose pastosa al descongelarse. Si preparas el tartar con antelación, guarda la vinagreta por separado y mézclala con los ingredientes sólidos justo antes de servir. Así mantendrás todos los sabores y texturas intactos.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo usar remolacha cruda en lugar de cocida?
No se recomienda. La remolacha cruda es demasiado dura y amarga para este plato. Si quieres usarla cruda, debes cortarla en juliana muy fina y marinarla en vinagre durante al menos 1 hora para ablandarla.
¿Qué otro tipo de vinagre puedo usar?
El vinagre de frambuesa o el vinagre balsámico son excelentes alternativas. El vinagre de frambuesa aportará un toque afrutado, mientras que el balsámico intensificará el dulzor y el color del plato.
¿Es apto para veganos?
No, por el queso azul. Para una versión vegana, sustituye el Roquefort por tofu ahumado desmenuzado o queso vegano de anacardos y usa sirope de agave en lugar de miel.
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