ZonaDeSabor

Tartaletas de Calabacín y Queso de Oveja con Mermelada de Cebolla: Receta Griega en Horno

Las tartaletas griegas de calabacín y queso de oveja con mermelada de cebolla son un aperitivo sofisticado que combina la frescura del calabacín con la intensidad del queso de oveja griego (como el Kefalotyri o Manouri) y el dulzor profundo de una mermelada de cebolla casera. Esta receta, inspirada en la tradición mediterránea, es perfecta para sorprender en cenas o como entrante en reuniones. Su equilibrio entre sabores salados, dulces y umami la convierte en una opción irresistible, además de ser alta en proteínas y baja en carbohidratos. Ideal para quienes buscan una receta griega auténtica, fácil de preparar en horno y con un toque gourmet.

50 minTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
12gProteína
280Calorías
HorneadoTécnica
Alérgenos
Frutos secosLácteosHuevo
Tartaletas doradas griegas con base crujiente, rellenas de calabacín asado, queso de oveja desmenuzado y un toque de mermelada de cebolla brillante, servidas en bandeja de madera rústica.

El Secreto de esta Receta

El secreto de estas tartaletas griegas de calabacín y queso de oveja con mermelada de cebolla radica en el prehorneado de la base de almendra y el calabacín asado por separado. Esto evita que la masa se humedezca y garantiza capas de texturas crujientes, cremosas y melosas. Además, el queso Manouri, menos salado que el Feta, realza el dulzor de la cebolla caramelizada sin competir con ella.

Ingredientes

Porciones
6
Progreso0%
  • 150grharina de almendra
  • 1unidadhuevo grande
  • 30mlaceite de oliva virgen extra
  • 0.5cucharaditasal marina
  • 1ramaromero fresco
  • 2unidadcalabacín italiano
  • 200grqueso de oveja Manouri
  • 2unidadcebolla morada
  • 20mlvinagre balsámico
  • 15mlmiel de tomillo
  • 0.5cucharaditacomino molido
  • 0.5cucharaditapimentón dulce
  • 6unidadhojas de menta fresca

Instrucciones Paso a Paso

1

Precalienta el horno a 180°C (convección) y engrasa un molde para tartaletas con aceite de oliva virgen extra.

2

Prepara la masa: en un bol, mezcla la harina de almendra, el huevo, 20 ml de aceite de oliva, la sal marina y las hojas desmenuzadas de romero fresco. Amasa hasta obtener una textura homogénea. Refrigera 10 minutos.

3

Estira la masa entre dos papeles de horno hasta obtener un grosor de 3 mm. Corta círculos del diámetro de tus moldes y forra cada cavidad, presionando bien los bordes. Pincha la base con un tenedor y hornea 8 minutos hasta que esté ligeramente dorada. Reserva.

4

Mientras, lava y corta el calabacín italiano en rodajas finas (2 mm). Salpimienta y rocía con un poco de aceite de oliva, comino y pimentón dulce. Hornea en una bandeja a 180°C durante 12 minutos o hasta que estén tiernos pero no dorados.

5

Prepara la mermelada de cebolla: en una sartén, sofríe la cebolla morada picada finamente con 10 ml de aceite de oliva a fuego bajo durante 20 minutos, removiendo ocasionalmente. Añade el vinagre balsámico y la miel de tomillo, y cocina 5 minutos más hasta que espese. Deja enfriar.

6

Desmenuzar el queso de oveja Manouri en trozos irregulares.

7

Monta las tartaletas: coloca una capa de calabacín asado en el fondo de cada base precocida, añade el queso de oveja y finaliza con una cucharadita de mermelada de cebolla.

8

Hornea a 180°C durante 5-7 minutos hasta que el queso se funda ligeramente.

9

Decora con hojas de menta fresca y sirve tibio.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra griego, añade un poco de orégano seco a la masa de almendra antes de hornear.
  • Si quieres un contraste de texturas, tuesta semillas de sésamo y espolvorea sobre las tartaletas antes de servir.
  • Usa moldes de silicona para desmoldar más fácilmente las tartaletas sin que se rompan.

Sustituciones

  • Harina de almendra: Puedes reemplazarla por harina de avellana para un sabor más intenso y tostado. La textura será ligeramente más densa pero igual de crujiente. Asegúrate de ajustar la cantidad de aceite, ya que la harina de avellana absorbe más grasa.
  • Queso de oveja Manouri: Si no encuentras Manouri, usa queso de oveja Idiazábal (más curado y ahumado), pero reduce la cantidad a 150 gr para evitar que domine el plato. El sabor será más robusto y menos cremoso.
  • Miel de tomillo: Sustituye por miel de romero para un toque más herbal. Añade una pizca de tomillo seco a la cebolla al caramelizarla para compensar el cambio.

Errores Comunes

  • La masa de almendra se desmorona al hornear.: Refrigera la masa 10 minutos antes de estirarla y usa papel de horno para evitar que se pegue. Si está muy seca, añade 1 cucharadita de agua fría a la mezcla.
  • El calabacín suelta agua y encharca la tartaleta.: Seca bien las rodajas de calabacín con papel absorbente antes de asarlas y hornea a baja temperatura para evitar que se cocinen demasiado rápido.
  • La mermelada de cebolla queda líquida.: Cocina a fuego lento y tapa la sartén los últimos 5 minutos para concentrar los sabores. Si queda muy líquida, añade 1 cucharadita de maicena disuelta en agua y hierve 1 minuto.

Conservación y Congelación

Para conservar estas tartaletas griegas de calabacín y queso de oveja, déjalas enfriar completamente antes de guardarlas. En la nevera, colócalas en un recipiente hermético con papel absorbente entre las capas para evitar que la humedad las reblandezca. Durarán hasta 3 días. Si prefieres congelarlas, hazlo sin la mermelada de cebolla: envuelve cada tartaleta en film transparente y guárdalas en una bolsa apta para congelador. Aguantarán hasta 1 mes. Para descongelar, déjalas en la nevera toda la noche y calienta en el horno a 160°C durante 5-7 minutos antes de añadir la mermelada fresca. No las recalientes en microondas, ya que la base perderá su textura crujiente.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer esta receta sin gluten?

Sí, la harina de almendra ya es libre de gluten. Asegúrate de que los demás ingredientes (como el queso) no contengan trazas.

¿Qué otro queso griego puedo usar?

Además del Manouri, el Kefalotyri (más salado) o el Graviera (semi-duro) funcionan bien. Ajusta la sal según el queso elegido.

¿Puedo preparar la mermelada de cebolla con antelación?

¡Por supuesto! La mermelada de cebolla se conserva hasta 1 semana en la nevera en un tarro esterilizado. Incluso sabe mejor al día siguiente, ya que los sabores se integran más.

También te encantarán