Tartaletas de Espinaca y Ricotta al Horno: Receta Fácil y Alta en Proteína para Tupper
Las tartaletas de espinaca y ricotta al horno son una opción versátil, nutritiva y llena de sabor para incluir en tu menú semanal. Esta receta, ideal para preparar en tupper y llevar al trabajo o a un picnic, combina la cremosidad del queso ricotta con el toque terroso de la espinaca fresca, todo envuelto en una masa crujiente y ligera. Además, su alto contenido en proteína vegetal y de fácil digestión la convierte en un plato equilibrado, perfecto para quienes buscan comidas saludables sin sacrificar el sabor. Con ingredientes sencillos y un proceso rápido, estas tartaletas son la solución ideal para cenas express o comidas para llevar.

El Secreto de esta Receta
El secreto para unas tartaletas de espinaca y ricotta al horno perfectas está en escurrir bien las espinacas después de cocinarlas para evitar un relleno aguado. Además, añadir nuez moscada realza el sabor del queso ricotta, dando un toque cálido y aromático que equilibra la frescura de la espinaca. No sobrecargues las tartaletas con relleno para que la masa quede crujiente y no empapada.
Ingredientes
- 6unidadmasa quebrada redonda precocida
- 200grespinacas frescas
- 250grqueso ricotta
- 2unidadhuevo grande
- 50grqueso parmesano rallado
- 1unidadcebolla morada
- 2dienteajo
- 2cucharadaaceite de oliva virgen extra
- 0.5cucharaditanuez moscada
- 1pizcasal
- 1pizcapimienta negra
Instrucciones Paso a Paso
Precalienta el horno a 180°C (con calor arriba y abajo). Coloca las masas quebradas en un molde para tartaletas y pincha la base con un tenedor para evitar que se inflen. Reserva.
Lava bien las espinacas frescas y escúrrelas. En una sartén, calienta 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra y sofríe la cebolla morada picada finamente y el ajo picado hasta que estén transparentes.
Añade las espinacas a la sartén y cocina a fuego medio hasta que se ablanden y reduzcan su volumen. Escurre bien el exceso de líquido y reserva.
En un bol, mezcla el queso ricotta, los huevos, el queso parmesano rallado, la nuez moscada, sal y pimienta negra hasta obtener una crema homogénea. Incorpora las espinacas escurridas y mezcla bien.
Rellena cada base de masa quebrada con la mezcla de ricotta y espinacas, dejando un pequeño borde libre. Hornea durante 20-25 minutos o hasta que las tartaletas estén doradas y el relleno cuajado.
Deja enfriar 5 minutos antes de desmoldar. Sirve tibias o a temperatura ambiente.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de sabor, añade piñones tostados o pasas de uva al relleno antes de hornear.
- Si buscas reducir calorías, usa masabrisa light y sustituye el parmesano por levadura nutricional para una versión vegana.
- Estas tartaletas son ideales para preparar con antelación: puedes montarlas y guardarlas en la nevera (sin hornear) hasta 12 horas antes de cocinarlas.
Sustituciones
- Masa quebrada precocida: Puedes sustituirla por masa de hojaldre para un resultado más esponjoso, aunque el tiempo de horneado puede variar ligeramente. También puedes usar masa integral si buscas una versión más saludable, aunque la textura será menos crujiente.
- Queso ricotta: Si no encuentras ricotta, usa queso requesón o tofu sedoso (para una versión vegana). El requesón aporta un sabor similar, aunque ligeramente más ácido, mientras que el tofu sedoso dará una textura más densa y un perfil neutro.
- Espinacas frescas: Las espinacas congeladas son una alternativa rápida y económica. Descongélalas y escúrrelas muy bien para eliminar el exceso de agua, ya que suelen soltar más líquido que las frescas.
Errores Comunes
- El relleno queda aguado: Escurre las espinacas al máximo después de cocinarlas, incluso puedes apretarlas con un paño limpio. Si el problema persiste, añade 1 cucharada de harina de trigo o maicena a la mezcla para espesarla.
- La masa se humedece y no queda crujiente: Hornea las bases de masa 5 minutos antes de rellenarlas para crear una barrera crujiente. También puedes pintarlas con clara de huevo antes de hornear para impermeabilizarlas.
- Las tartaletas se desmoronan al desmoldar: Deja enfriar las tartaletas 5 minutos antes de desmoldar. Si usas moldes de silicona, el desmolde será más fácil. Si el problema persiste, asegúrate de que la masa esté bien precocida antes de rellenarla.
Conservación y Congelación
Para guardar las tartaletas de espinaca y ricotta al horno en la nevera, colócalas en un recipiente hermético una vez que estén completamente frías. Se conservan bien hasta 3 días. Si deseas congelarlas, envuélvelas individualmente en papel film y luego colócalas en una bolsa para congelar. Durarán hasta 1 mes en el congelador. Para descongelar, déjalas en la nevera toda la noche y luego caliéntalas en el horno a 160°C durante 10 minutos para recuperar su textura crujiente. Evita descongelarlas en el microondas, ya que la masa puede quedar gomosa. Si las llevas en tupper, añade un papel absorbente en la parte inferior para evitar que se humedezcan.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer estas tartaletas sin gluten?
Sí, sustituye la masa quebrada por masa sin gluten precocida o prepara tu propia masa con harina de arroz o almendra. Asegúrate de que el resto de ingredientes (como el queso) no contengan trazas de gluten.
¿Cómo puedo hacer que las tartaletas queden más jugosas?
Añade 1 cucharada de nata líquida o yogur griego a la mezcla de ricotta y espinacas. Esto aportará cremosidad sin hacer que el relleno quede aguado.
¿Puedo usar espinacas baby para esta receta?
Sí, las espinacas baby son ideales porque son más tiernas y requieren menos tiempo de cocción. Solo asegúrate de lavarlas bien antes de usarlas.
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