Tartaleta de Calabacín y Queso Feta con Hojas de Menta: Receta Griega en Molde Silicón
Si buscas una tartaleta de calabacín y queso feta que destaque por su frescura y autenticidad griega, esta receta es tu mejor opción. Con un toque aromático de hojas de menta y la textura esponjosa del molde de silicón, lograrás un aperitivo ligero, lleno de sabor mediterráneo y perfecto para compartir. Ideal para quienes buscan una receta griega sin masa pero con toda la esencia de la cocina del Egeo. Su combinación de sabores herbales, el contraste del queso feta desmenuzado y el calabacín tiernamente horneado la convierten en una opción sofisticada y versátil para cualquier ocasión.

El Secreto de esta Receta
El secreto de esta tartaleta de calabacín y queso feta con hojas de menta radica en la combinación de texturas: las almendras molidas aportan cuerpo sin harina, mientras que el calabacín en rodajas sobre la mezcla evita que se reseque. No salpiques el queso feta antes de hornear, ya que así mantendrá su cremosidad. Usar moldes de silicón garantiza un desmolde perfecto y una cocción uniforme.
Ingredientes
- 300gcalabacín fresco
- 150gqueso feta desmenuzado
- 3unidadhuevos camperos
- 15ghojas de menta frescas
- 0.5unidadcebolla morada
- 2cucharadaaceite de oliva virgen extra
- 50galmendras molidas
- 0.5cucharaditaajo en polvo
- 0.5cucharaditapimienta negra recién molida
- 1pizcasal marina
- 1cucharaditaralladura de limón
- 1cucharadasemillas de sésamo tostadas
Instrucciones Paso a Paso
Precalienta el horno a 180°C (convección) y engrasa ligeramente 6 moldes de silicón para tartaletas con aceite de oliva virgen extra.
Lava y seca los calabacines. Corta en rodajas finas (2-3 mm) usando un pelador o cuchillo afilado. Reserva las 12 rodajas más grandes para decorar y pica el resto en trozos pequeños.
En un bol, bate los huevos camperos con el ajo en polvo, la sal marina, la pimienta negra y la ralladura de limón hasta obtener una mezcla homogénea.
Añade al bol el calabacín picado, la cebolla morada finamente picada, las almendras molidas y el queso feta desmenuzado (reserva 20 g para decorar). Mezcla bien hasta integrar todos los ingredientes.
Reparte la mezcla en los moldes de silicón, llenándolos hasta 3/4 de su capacidad. Presiona ligeramente con una cuchara para compactar.
Coloca una rodaja de calabacín sobre cada tartaleta y espolvorea con el queso feta reservado y las semillas de sésamo tostadas.
Hornea durante 20-22 minutos, o hasta que los bordes estén dorados y el centro firme. Saca del horno y deja enfriar 5 minutos.
Decora cada tartaleta con hojas de menta frescas troceadas y un hilo de aceite de oliva virgen extra. Sirve tibias o a temperatura ambiente.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de sabor, añade 1 cucharadita de orégano seco a la mezcla de huevo.
- Si quieres una versión más ligera, sustituye 1 huevo por 2 claras de huevo batidas a punto de nieve.
- Acompaña estas tartaletas con un dip de yogur griego con limón y eneldo para realzar su sabor mediterráneo.
Sustituciones
- Almendras molidas: Puedes sustituir las almendras molidas por harina de coco o pan rallado sin gluten para mantener la textura crujiente. El sabor será ligeramente más neutro, pero igual de esponjoso.
- Queso feta: Si prefieres un toque más suave, usa queso de cabra desmenuzado o tofu ahumado (para versión vegana). El sabor será menos salado, pero igual de cremoso.
- Hojas de menta: Si no encuentras menta fresca, puedes usar hojas de hierbabuena o albahaca. El aroma será distinto, pero igual de fresco y aromático.
Errores Comunes
- Las tartaletas quedan líquidas por dentro: Hornea 5 minutos más a 170°C y verifica que el centro esté firme antes de sacar. No uses moldes metálicos, ya que pueden cocinar de forma desigual.
- El calabacín suelta mucha agua: Seca las rodajas de calabacín con papel de cocina antes de colocarlas sobre la mezcla. Añade 1 cucharadita de semillas de chía a la mezcla para absorber el exceso de humedad.
- Las tartaletas se pegan al molde: Engrasa bien los moldes con aceite de oliva antes de rellenar. Deja enfriar 5 minutos antes de desmoldar para evitar roturas.
Conservación y Congelación
Puedes conservar estas tartaletas de calabacín y queso feta en un recipiente hermético en la nevera hasta 3 días. Para mantener su textura crujiente, colócalas en una sola capa y separadas por papel de horno. Si deseas congelarlas, envuélvelas individualmente en film transparente y guárdalas en una bolsa para congelar hasta 1 mes. Para descongelar, déjalas en la nevera toda la noche y recalienta en el horno a 160°C durante 5-7 minutos. No las recalientes en el microondas, ya que perderían su textura esponjosa. Si las preparas con antelación, añade las hojas de menta frescas justo antes de servir para que mantengan su aroma.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer esta receta sin huevo?
Sí, puedes sustituir los huevos por 3 cucharadas de semillas de lino molidas mezcladas con 9 cucharadas de agua (dejar reposar 5 minutos). La textura será ligeramente más densa, pero igual de sabrosa.
¿Puedo usar calabacín congelado?
No se recomienda, ya que el calabacín congelado suelta mucha agua y puede dejar las tartaletas pastosas. Si es necesario, descongélalo y escúrrelo muy bien antes de usar.
¿Cómo puedo hacer que queden más doradas?
Espolvorea un poco de pimentón dulce o cúrcuma sobre las tartaletas antes de hornear. También puedes gratinar 2 minutos al final del horneado.
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