ZonaDeSabor

Tarta Salada de Calabacín y Queso Feta: Receta Sin Masa Fácil y Rápida

La tarta salada de calabacín y queso feta es una opción versátil, perfecta para aprovechar los calabacines de temporada y disfrutar de un plato lleno de sabor sin complicaciones. Esta receta sin masa no solo ahorra tiempo, sino que también reduce calorías, manteniendo un perfil nutricional equilibrado con proteínas de calidad y fibra. Ideal para llevar al trabajo, servir en una cena ligera o como acompañamiento en comidas familiares. Su combinación de queso feta desmenuzado, hierbas frescas y verduras tiernas la convierte en un éxito garantizado en cualquier ocasión.

40 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
12gProteína
220Calorías
HorneadoTécnica
Alérgenos
LácteosHuevo
Tarta salada dorada de calabacín y queso feta sin masa, cortada en porciones, con rodajas de calabacín visibles y hierbas frescas, servida en plato blanco rústico.

El Secreto de esta Receta

El secreto para una tarta salada de calabacín y queso feta perfecta está en escurrir bien los calabacines antes de usarlos. Sala las rodajas durante 10 minutos y sécalas con papel de cocina para evitar que suelten agua en el horno y la tarta quede aguada. Además, usar harina de garbanzo en lugar de harina de trigo no solo la hace sin gluten, sino que aporta un toque a nuez y más proteína.

Ingredientes

Porciones
6
Progreso0%
  • 3unidadcalabacín fresco
  • 4unidadhuevos camperos
  • 200grqueso feta
  • 1unidadcebolla morada
  • 2cucharadaaceite de oliva virgen extra
  • 50grharina de garbanzo
  • 1manojoeneldo fresco
  • 1cucharaditasal marina
  • 0.5cucharaditapimienta negra molida
  • 0.5cucharaditaajo en polvo

Instrucciones Paso a Paso

1

Precalienta el horno a 180°C (con calor arriba y abajo) y engrasa un molde redondo desmontable de 22 cm con un poco de aceite de oliva virgen extra.

2

Lava los calabacines y córtalos en rodajas finas (unos 3 mm) con un cuchillo afilado o una mandolina. Reserva.

3

Pela y pica finamente la cebolla morada. En una sartén, sofríe la cebolla con 1 cucharada de aceite de oliva a fuego medio hasta que esté transparente (unos 5 min). Añade el ajo en polvo y remueve.

4

En un bol, bate los huevos camperos con la harina de garbanzo, sal marina, pimienta negra y el eneldo fresco picado hasta obtener una mezcla homogénea.

5

Incorpora el sofrito de cebolla a la mezcla de huevo y revuelve. Añade el queso feta desmenuzado (reserva un poco para decorar) y mezcla suavemente.

6

Coloca una capa de rodajas de calabacín en el fondo del molde, solapándolas ligeramente. Vierte la mitad de la mezcla de huevo y queso encima. Repite con otra capa de calabacín y el resto de la mezcla.

7

Espolvorea el queso feta reservado por encima y hornea durante 30-35 minutos, o hasta que la tarta esté dorada y firme al tacto.

8

Deja reposar 10 minutos antes de desmoldar. Sirve tibia o fría, acompañada de una ensalada verde.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de sabor, añade ralladura de limón a la mezcla de huevo o espolvorea semillas de sésamo por encima antes de hornear.
  • Si quieres una versión más ligera, sustituye 2 huevos por claras de huevo y reduce el queso feta a la mitad.
  • Acompaña la tarta con un chutney de tomate seco o una vinagreta de yogur y hierbas para realzar su sabor.

Sustituciones

  • Queso feta: Puedes sustituir el queso feta por queso de cabra desmenuzado o tofu firme desmigado. El queso de cabra aportará un sabor más cremoso y ligeramente ácido, mientras que el tofu hará la receta vegana, aunque con una textura menos jugosa.
  • Harina de garbanzo: Si no tienes harina de garbanzo, usa harina de avena o almendra molida. La harina de avena dará una textura más esponjosa, mientras que la almendra aportará un sabor tostado y mayor contenido graso.
  • Eneldo fresco: Si no encuentras eneldo fresco, puedes usar menta fresca o tomillo seco. La menta aportará un toque refrescante, mientras que el tomillo dará un aroma más terroso y intenso.

Errores Comunes

  • La tarta queda aguada o poco compacta.: Escurre bien los calabacines antes de colocarlos en el molde y no excedas la cantidad de huevo. Si la mezcla está muy líquida, añade 1 cucharada más de harina de garbanzo.
  • El calabacín no se cocina bien y queda crudo.: Corta las rodajas de calabacín finas y uniformes (máximo 3 mm) y precalienta bien el horno para que el calor penetre de manera homogénea.
  • La base se pega al molde.: Engrasa bien el molde con aceite o usa papel de hornear. También puedes espolvorear un poco de harina de garbanzo en el fondo antes de colocar los calabacines.

Conservación y Congelación

Esta tarta salada de calabacín y queso feta se conserva perfectamente en la nevera durante hasta 4 días en un recipiente hermético. Para guardarla, espera a que esté completamente fría y cubre el recipiente con film transparente para evitar que absorba olores. También puedes congelarla en porciones individuales durante hasta 2 meses. Para descongelar, déjala en la nevera toda la noche y recalienta en el microondas a potencia media o en el horno a 160°C durante 10-15 minutos. No la congeles si has usado queso feta fresco, ya que puede desmenuzarse al descongelarse.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer esta tarta sin huevo?

Sí, puedes sustituir los huevos por una mezcla de aquafaba (líquido de garbanzos) y harina de garbanzo. Usa 100 ml de aquafaba batida a punto de nieve por cada 2 huevos y añade 2 cucharadas extra de harina para dar consistencia.

¿Puedo usar calabacín congelado?

No es recomendable, ya que el calabacín congelado suelta mucha agua al descongelarse y podría dejar la tarta aguada. Si no tienes otra opción, descongélalo y escúrrelo muy bien antes de usarlo.

¿Cómo puedo hacerla vegana?

Sustituye los huevos por tofu sedoso batido (200 gr por 4 huevos) y el queso feta por tofu firme desmenuzado marinado en limón, sal y aceite. Añade 1 cucharadita de levadura nutricional para dar un toque umami.

También te encantarán