Tarta de ricota y espinacas con base de almendra: Receta italiana baja en carbohidratos
Si buscas una tarta de ricota y espinacas con base de almendra que combine tradición italiana con los beneficios de una dieta baja en carbohidratos, esta receta es tu solución. A diferencia de las versiones clásicas con masa de harina, aquí utilizamos una base crujiente de harina de almendra y huevo, que aporta proteína y un toque dorado irresistible. El relleno cremoso de ricota fresca, espinacas salteadas con ajo y un toque de nuez moscada la convierte en un plato elegante, perfecto para comidas familiares o menús keto y sin gluten. Además, su preparación en molde desmontable garantiza una presentación impecable, sin pegarse ni romperse. Ideal para quienes buscan una receta italiana baja en carbohidratos con ingredientes accesibles y un resultado profesional.

El Secreto de esta Receta
El secreto de esta tarta de ricota y espinacas con base de almendra está en prehornear la base para evitar que quede gomosa. Además, escurrir bien las espinacas después de saltearlas es clave para evitar un relleno acuoso. Usar ricota entera (no desnatada) garantiza una textura cremosa y un sabor auténtico, mientras que la nuez moscada aporta el toque italiano que diferencia esta receta de otras versiones bajas en carbohidratos.
Ingredientes
- 200gharina de almendra fina
- 3unidadhuevos grandes
- 500gricota fresca entera
- 300gespinacas frescas
- 80gqueso parmesano rallado
- 2dienteajo picado
- 0.5unidadcebolla morada
- 30mlaceite de oliva virgen extra
- 0.25cucharaditanuez moscada molida
- 1cucharaditasal marina fina
- 0.5cucharaditapimienta negra recién molida
- 1cucharaditalevadura química sin gluten
- 10gsemillas de amapola
Instrucciones Paso a Paso
Precalienta el horno a 180°C (convección) y engrasa un molde desmontable de 22 cm con aceite de oliva. Forra el fondo con papel de horno para facilitar el desmolde.
En un bol, mezcla la harina de almendra, 1 huevo, 30 g de parmesano rallado, la levadura sin gluten, sal y pimienta. Añade 15 ml de aceite de oliva y amasa hasta obtener una masa homogénea y maleable. Si queda muy seca, agrega 1 cucharadita de agua fría.
Extiende la masa en el molde, presionando bien los bordes para formar una base uniforme de unos 3-4 mm de grosor. Pincha con un tenedor y hornea durante 8-10 minutos hasta que esté ligeramente dorada. Reserva.
Mientras, en una sartén antiadherente, calienta 15 ml de aceite de oliva a fuego medio. Saltea la cebolla morada picada finamente y el ajo hasta que estén transparentes. Añade las espinacas lavadas y escurridas (sin secar), y cocina hasta que reduzcan su volumen y pierdan toda el agua. Escurre bien el exceso de líquido y reserva.
En otro bol, bate los 2 huevos restantes con la ricota, 50 g de parmesano, nuez moscada, sal y pimienta hasta obtener una crema suave. Incorpora las espinacas salteadas y mezcla bien.
Vierte la mezcla de ricota y espinacas sobre la base precocida, alisando la superficie con una espátula. Espolvorea por encima las semillas de amapola y el parmesano restante.
Hornea a 180°C durante 25-30 minutos, o hasta que la parte superior esté dorada y firme al tacto. Deja enfriar 10 minutos antes de desmoldar.
Sirve tibia o fría, acompañada de una ensalada verde con vinagreta de limón para realzar su sabor italiano y keto.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de sabor, añade corteza de limón rallada (1 cucharadita) a la mezcla de ricota. realzará el contraste con las espinacas.
- Si no tienes molde desmontable, usa un molde normal forrado con papel de horno en los laterales para facilitar el desmolde.
- Para una presentación profesional, espolvorea perejil fresco picado o virutas de almendra tostada por encima antes de servir.
- Si buscas reducir aún más los carbohidratos, sustituye la mitad de la harina de almendra por proteína de suero en polvo sin sabor (40 g). La textura será más compacta, pero igual de sabrosa.
Sustituciones
- Harina de almendra: Puedes sustituirla por harina de avellana en la misma cantidad, lo que aportará un sabor ligeramente más dulce y una textura un poco más densa. No uses harina de coco, ya que absorbe más líquido y requeriría ajustar la cantidad de huevo.
- Ricota: Si buscas una versión sin lácteos, usa tofu sedoso batido con 1 cucharada de zumo de limón y 1 cucharadita de sal para imitar la acidez de la ricota. La textura será menos cremosa, pero el resultado seguirá siendo sabroso.
- Parmesano: Para una opción vegana, sustituye por levadura nutricional (20 g) mezclada con 1 cucharadita de sal y 0.5 cucharadita de ajo en polvo. El sabor será menos intenso, pero aportará umami.
Errores Comunes
- La base queda cruda o gomosa: Prehornea la base durante 8-10 minutos antes de añadir el relleno. Si notas que se dora demasiado rápido, cubre con papel de aluminio los últimos 5 minutos de horneado.
- El relleno se hunde al cortar: Deja enfriar la tarta al menos 10-15 minutos antes de desmoldar y cortar. Si el problema persiste, añade 1 cucharada de psyllium husk a la mezcla de ricota para dar más estructura.
- Las espinacas dejan la tarta aguada: Escurre las espinacas muy bien después de saltearlas: colócalas en un colador y presiona con una cuchara para eliminar todo el líquido. No las laves después de saltear, ya que absorberían más agua.
Conservación y Congelación
Esta tarta de ricota y espinacas con base de almendra se conserva perfectamente en la nevera hasta 4 días si la guardas en un recipiente hermético. Para mantener su textura crujiente, colócala en un plato cubierto con papel film, asegurándote de que no entre en contacto directo con la superficie. Si prefieres congelarla, envuélvela en papel film y luego en papel de aluminio (o usa un recipiente apto para congelador) para evitar quemaduras por frío. Durará hasta 2 meses en el congelador. Para descongelar, déjala en la nevera durante 8-10 horas y recalienta en el horno a 160°C durante 10-15 minutos (evita el microondas, ya que ablandaría la base). Si la tarta ya está cortada, congela las porciones individuales separadas por papel de horno para evitar que se peguen.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo usar espinacas congeladas?
Sí, pero debes descongelarlas y escurrirlas muy bien (exprime el exceso de agua con las manos o un paño limpio) antes de saltearlas. Las espinacas congeladas suelen liberar más líquido, por lo que es aún más importante eliminar toda el agua para evitar un relleno aguado.
¿Cómo hago para que la base quede más crujiente?
Añade 1 cucharada de semillas de lino molidas a la masa de la base y hornea la base 2 minutos más antes de añadir el relleno. También puedes pincelarla con un poco de aceite de oliva antes de prehornear.
¿Es apta para dietas veganas?
No en su versión original, pero puedes adaptarla sustituyendo los huevos por 2 cucharadas de semillas de chía remojadas en 6 cucharadas de agua (para la base) y la ricota por tofu sedoso (como se indica en sustituciones). El parmesano debería reemplazarse por levadura nutricional.
¿Puedo prepararla en airfryer?
Sí, pero con ajustes. Usa un molde que quepa en tu airfryer (máx. 18 cm) y hornea la base a 160°C durante 6-8 minutos. Luego, añade el relleno y cocina a 150°C durante 20-25 minutos, tapando con papel de aluminio los últimos 10 minutos para evitar que se seque demasiado.
También te encantarán

Cena Ligera para Dormir Bien y No Engordar
Receta de cena ligera perfecta para dormir bien y no engordar. Alta en nutrientes que promueven la relajación muscular y cerebral.

Crema Calmante con Triptófano para Combatir la Ansiedad
Descubre esta reconfortante crema rica en triptófano para combatir la ansiedad de forma natural. Alimenta tu mente y relaja tu cuerpo.