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Tarta de Queso y Morcilla con Cebolla Caramelizada: Receta Original y Reconfortante

Si buscas una receta de tarta de queso y morcilla con cebolla caramelizada que combine tradición y originalidad, esta es tu opción. Ideal para días fríos o cenas especiales, esta tarta salada aporta un contraste perfecto entre lo cremoso del queso, lo intenso de la morcilla y lo dulce de la cebolla caramelizada. Además, es una forma innovadora de incluir ingredientes típicos en un formato moderno y versátil. Prepararla es más sencillo de lo que parece, y el resultado te dejará con ganas de repetir.

50 minTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
22gProteína
480Calorías
HornoTécnica
Alérgenos
LácteosHuevosGluten
Tarta dorada de queso crema y morcilla con cebolla caramelizada en molde rústico, servida en mesa de madera con tenedor de plata.

El Secreto de esta Receta

El secreto de esta tarta de queso y morcilla está en cocinar las cebollas a fuego lento hasta que adquieran un color ámbar intenso. Esto aporta un toque dulce que contrasta con la morcilla y el queso crema, elevando el sabor del plato. Además, incorporar la morcilla desmenuzada en la mezcla de queso evita que se seque y garantiza un resultado jugoso en cada bocado.

Ingredientes

Porciones
6
Progreso0%
  • 1unidadmasa quebrada redonda
  • 400grqueso crema
  • 200grmorcilla de cebolla
  • 2unidadcebolla morada
  • 3unidadhuevos grandes
  • 200mlnata para cocinar
  • 1cucharadaazúcar moreno
  • 2cucharadasaceite de oliva virgen extra
  • 1pizcasal y pimienta negra
  • 1ramitatomillo fresco

Instrucciones Paso a Paso

1

Precalienta el horno a 180°C (con calor arriba y abajo). Extiende la masa quebrada en un molde desmontable de 22 cm, pincha la base con un tenedor y reserva en la nevera.

2

Pela y corta las cebollas moradas en juliana fina. En una sartén, calienta el aceite de oliva y añade las cebollas. Cocina a fuego lento durante 20 minutos, añadiendo el azúcar moreno y una pizca de sal hasta que estén bien caramelizadas. Reserva.

3

En un bol, bate el queso crema con los huevos, la nata para cocinar, sal, pimienta negra y las hojas de tomillo fresco hasta obtener una mezcla homogénea.

4

Pela y desmenuza la morcilla de cebolla (retira la piel si la lleva) y mézclala con la mitad de las cebollas caramelizadas. Incorpora esta mezcla al bol del queso y remueve bien.

5

Vierte la preparación sobre la masa quebrada y distribuye el resto de las cebollas caramelizadas por encima. Hornea durante 30-35 minutos o hasta que la tarta esté firme al tacto y dorada.

6

Deja enfriar 10 minutos antes de desmoldar. Sirve tibia o a temperatura ambiente.

Pro-Tips del Chef

  • Añade un toque gourmet espolvoreando virutas de jamón ibérico por encima antes de hornear.
  • Para una versión más ligera, sustituye la nata por yogur griego natural y reduce el azúcar a la mitad.
  • Si te sobra masa, úsala para hacer galletas saladas horneándolas con un poco de romero y sal gruesa.

Sustituciones

  • Masa quebrada: Puedes sustituirla por masa de hojaldre para un toque más crujiente, aunque el resultado será menos compacto. También es posible usar una base de galletas trituradas con mantequilla (sin gluten si es necesario), aunque la textura será más densa.
  • Morcilla de cebolla: Si no encuentras morcilla de cebolla, usa morcilla de arroz o chorizo dulce. La de arroz aportará un toque más suave, mientras que el chorizo darle un perfil más picante. Ajusta las especias según tu preferencia.
  • Queso crema: El queso ricotta es una buena alternativa, aunque el resultado será menos cremoso. Para un toque más intenso, puedes usar queso de cabra desnatado, que aportará acidez y un sabor más marcado.

Errores Comunes

  • La masa se humedece antes de hornear.: Prehornea la masa quebrada en blanco (con papel de horno y peso encima) durante 10 minutos antes de añadir el relleno. Esto evita que se empape con la mezcla líquida del queso.
  • La tarta queda líquida por dentro.: No abras el horno durante los primeros 25 minutos de cocción y verifica la temperatura: debe estar a 180°C. Si el centro sigue líquido, hornea 5-10 minutos más.
  • Las cebollas no se caramelizan.: Baja el fuego y añade un chorrito de agua o vinagre balsámico para ayudar a la caramelización. Remueve con frecuencia para evitar que se peguen.

Conservación y Congelación

Para conservar esta tarta de queso y morcilla, déjala enfriar completamente y guárdala en un recipiente hermético en la nevera, donde aguantará hasta 3 días. Si prefieres congelarla, envuélvela en papel film y luego en papel de aluminio para evitar quemaduras por frío; durará hasta 2 meses. Para descongelar, déjala en la nevera toda la noche y calienta en el horno a 160°C durante 10-15 minutos (evita el microondas, ya que puede hacer que el queso se separe). Si la guardas en porciones individuales, envuélvelas por separado para que sea más fácil descongelar solo lo que necesites.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer esta receta sin horno?

No es recomendable, ya que el horno es clave para que el queso cuaje correctamente. Sin embargo, puedes intentar una versión en olla lenta (modo alto durante 2-3 horas), aunque la textura será menos firme.

¿Se puede usar morcilla de burgos?

Sí, pero ten en cuenta que la morcilla de Burgos es más intensa y menos dulce que la de cebolla. Ajusta la cantidad (reduce un 20%) y añade una cucharadita de miel a la mezcla para equilibrar sabores.

¿Cómo puedo hacerla sin gluten?

Sustituye la masa quebrada por una masa sin gluten (de trigo sarraceno o almendra) o prepara una base con harina de arroz y huevo. Asegúrate de que la morcilla no lleve trazas de gluten.

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