Taramosalata de Remolacha y Almendras: Dip Griego Vegano y Colorido
La taramosalata tradicional griega suele llevar huevas de pescado, pero esta versión vegana de taramosalata de remolacha y almendras reinventa el clásico con ingredientes 100% vegetales. Este dip griego vegano y colorido destaca por su textura cremosa, su vibrante tono rosado y un equilibrio perfecto entre el dulzor terroso de la remolacha, el toque ahumado de las almendras tostadas y la acidez del limón. Ideal para acompañar pan de pita, crudités o como parte de una tabla de aperitivos mediterráneos. Además, es una receta sin lactosa, sin gluten y llena de nutrientes, perfecta para compartir en cualquier ocasión.

El Secreto de esta Receta
El secreto de esta taramosalata de remolacha y almendras radica en el equilibrio entre la patata y el alga nori. La patata fría aporta cremosidad sin necesidad de lácteos, mientras que el alga nori simula el sabor umami de las huevas tradicionales, potenciado por el pimentón ahumado. Tostar las almendras antes de triturarlas es clave para resaltar su aroma y evitar que amarguen.
Ingredientes
- 300grremolacha cocida pelada
- 80gralmendras tostadas y sin piel
- 150grpatata cocida fría
- 60mlaceite de oliva virgen extra
- 30mlzumo de limón fresco
- 1dienteajo
- 20grcebolla morada picada fina
- 5gralga nori en copos
- 1pizcasal marina
- 0.5cucharaditapimienta negra recién molida
- 0.5cucharaditapimentón ahumado
- 30mlagua fría
Instrucciones Paso a Paso
Lava y pica la cebolla morada en trozos muy pequeños. Déjala en remojo con agua fría y un chorrito de limón durante 10 minutos para suavizar su sabor. Escúrrela bien antes de usar.
En un procesador de alimentos, tritura las almendras tostadas hasta obtener una textura de harina gruesa. Reserva.
Añade al procesador la remolacha cocida, la patata fría, el ajo, el alga nori, la sal, la pimienta y el pimentón ahumado. Tritura todo a velocidad media hasta obtener una mezcla homogénea.
Incorpora el aceite de oliva virgen extra en hilo fino mientras sigues triturando. Añade el zumo de limón y el agua fría poco a poco hasta lograr una textura cremosa pero firme.
Agrega la cebolla morada escurrida y las almendras trituradas. Mezcla con una cuchara para integrar todos los ingredientes sin sobreprocesar.
Prueba y ajusta la sazón: si necesita más acidez, añade más limón; si está muy espesa, incorpora un poco más de agua fría.
Refrigera la taramosalata de remolacha y almendras al menos 1 hora antes de servir para que los sabores se asienten.
Sirve en un bol decorado con un hilo de aceite de oliva, unas almendras fileteadas y una pizca de pimentón ahumado por encima. Acompaña con pan de pita tostado o bastones de apio y zanahoria.
Pro-Tips del Chef
- Para un color más vibrante, usa remolacha cruda cocida en casa (horneada a 200°C durante 45 minutos) en lugar de remolacha precocida.
- Si quieres un toque extra de frescura, añade 1 cucharada de eneldo fresco picado al final, antes de servir.
- Para una presentación profesional, sirve la taramosalata en un bol de barro con un drizzle de aceite de oliva y semillas de sésamo negro por encima.
Sustituciones
- Almendras: Puedes sustituir las almendras por anacardos tostados para un sabor más neutro y cremoso, aunque perderás el toque ahumado. Si usas pistachos, el dip ganará un color verde y un sabor más intenso.
- Alga nori: Si no encuentras alga nori, usa 1 cucharadita de levadura nutricional para aportar umami. También puedes añadir 1 cucharada de pasta de miso blanco disuelta en el agua, pero reduce la sal de la receta.
- Patata: Para una versión baja en carbohidratos, sustituye la patata por coliflor cocida y fría. El resultado será menos cremoso, pero igual de sabroso. Añade 1 cucharada de tahini para compensar la textura.
Errores Comunes
- El dip queda demasiado líquido.: Añade más almendras trituradas o patata cocida para espesar la mezcla. Si lo prefieres, refrigera 30 minutos adicionales para que el aceite de oliva solidifique ligeramente.
- El sabor a remolacha es demasiado fuerte.: Equilibra con más zumo de limón y una pizca de sal. Si el problema persiste, añade 1 cucharada de tahini para suavizar el sabor terroso.
- Las almendras amargan.: Pela y tuesta las almendras antes de usarlas para eliminar la piel amarga. Si ya las has añadido, contrarresta el amargor con un poco de miel o sirope de agave (opcional, no vegano si usas miel).
Conservación y Congelación
Para conservar la taramosalata de remolacha y almendras, transfiérela a un recipiente hermético y guárdala en la nevera hasta 4 días. El sabor mejorará después de 24 horas, ya que los ingredientes se integrarán mejor. Si notas que se ha espesado demasiado, añade un chorrito de agua fría y remueve bien antes de servir. No es recomendable congelar este dip, ya que la textura de la remolacha y la patata puede volverse granulosa al descongelarse. Si necesitas prepararlo con antelación, hazlo máximo 2 días antes y guárdalo en la parte más fría de la nevera, lejos de alimentos con olores fuertes que puedan alterar su aroma.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer esta taramosalata sin patata?
Sí, pero la textura será menos cremosa. Puedes sustituirla por aguacate maduro (1 unidad) para mantener la untuosidad, aunque el sabor cambiará ligeramente. También puedes usar tofu sedoso (100 gr) para una versión más proteica.
¿Por qué se usa alga nori en esta receta?
El alga nori aporta un sabor umami que imita el de las huevas de pescado tradicionales en la taramosalata. Además, es rica en yodo y minerales, lo que enriquece el perfil nutricional del dip.
¿Es apta esta receta para personas con alergia a los frutos secos?
No, esta receta contiene almendras, por lo que no es apta para alérgicos a frutos secos. En ese caso, puedes sustituirlas por semillas de girasol tostadas (80 gr), aunque el sabor será diferente.
¿Puedo usar remolacha cruda?
No se recomienda usar remolacha cruda directamente, ya que su textura es demasiado dura y su sabor muy terroso. Si quieres usarla cruda, cócela al horno o al vapor hasta que esté tierna antes de incorporarla a la receta.
También te encantarán

Doritos de Garbanzos Crujientes al Horno
Snack fit súper fácil: doritos de garbanzos crujientes al horno. Muy altos en proteína vegetal, bajos en grasa y perfectos para picar entre horas.

Ensalada de Quinoa, Aguacate y Mango
Prepara cenas ligeras y frescas con esta ensalada de quinoa, aguacate y mango. Llena de vitaminas, sin gluten y lista en 20 minutos.