Tacones de Morilla y Espinaca al Horno: Receta Gourmet Fácil y Rápida
Los tacones de morilla y espinaca al horno son una delicia gourmet que combina el sabor terroso de las morillas con la frescura de la espinaca, todo envuelto en una masa crujiente y dorada. Esta receta, inspirada en la cocina española de temporada, es perfecta para impresionar a tus invitados sin complicaciones. Las morillas, un hongo silvestre de alta calidad, aportan un toque umami único, mientras que la espinaca añade un contraste de textura y color. Ideal para servir como entrante en cenas especiales o como acompañamiento de platos de carne. Además, su preparación en el horno la hace sencilla, rápida y sin desorden en la cocina.

El Secreto de esta Receta
El secreto para unos tacones de morilla y espinaca al horno perfectos está en la rehidratación de las morillas. Usa agua tibia, no caliente, para evitar que pierdan su sabor intenso y aroma a bosque. Además, sellar bien los bordes de la masa de hojaldre con un poco de huevo batido antes de hornear evita que el relleno se escape y garantiza una textura crujiente. Por último, añade un toque de nuez moscada al relleno para realzar el sabor terroso de las morillas.
Ingredientes
- 1láminamasa de hojaldre rectangular
- 30grmorillas secas
- 200grespinacas frescas
- 1unidadcebolla morada
- 2dienteajo
- 100grqueso de cabra desmenuzable
- 30grpiñones
- 1unidadhuevo batido
- 2cucharadaaceite de oliva virgen extra
- 1pizcasal
- 1pizcapimienta negra
- 0.5cucharaditanuez moscada
Instrucciones Paso a Paso
Precalienta el horno a 200°C (convección) y forra una bandeja con papel de horno.
Remoja las morillas secas en agua tibia durante 15 minutos para rehidratarlas. Escúrrelas y pícalas finamente.
En una sartén, calienta 1 cucharada de aceite de oliva y sofríe la cebolla morada picada y el ajo picado hasta que estén transparentes. Añade las morillas picadas y cocina 3 minutos más.
Agrega las espinacas frescas (previamente lavadas y escurridas) a la sartén. Cocina hasta que se reduzcan. Sazona con sal, pimienta negra y nuez moscada. Retira del fuego y mezcla con el queso de cabra y los piñones.
Extiende la masa de hojaldre en una superficie plana y córtala en rectángulos de 10x12 cm. Coloca una porción del relleno de morillas y espinacas en un extremo de cada rectángulo.
Enrolla la masa sobre el relleno, formando un cilindro. Pinta cada tacón con huevo batido para que queden dorados.
Hornea durante 15-18 minutos, o hasta que la masa esté dorada y crujiente.
Sirve caliente, cortando cada tacón en rodajas diagonales para mostrar el relleno.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de elegancia, espolvorea virutas de trufa negra sobre los tacones antes de servir.
- Acompaña con una vinagreta de miel y mostaza para equilibrar los sabores terrosos de las morillas.
- Si no encuentras masa de hojaldre rectangular, usa masa redonda y corta círculos. Rellénalos y dóblalos por la mitad, formando media luna.
Sustituciones
- Morillas secas: Puedes sustituir las morillas por setas shiitake secas, rehidratadas de la misma forma. El sabor será menos intenso pero igualmente umami. Si usas setas frescas, saltéalas bien para eliminar su humedad y evitar que el relleno quede aguado.
- Queso de cabra: El queso feta desmenuzado es una excelente alternativa. Aporta un sabor más salado y ácido, pero combina muy bien con las espinacas. Si buscas una opción vegana, usa tofu ahumado desmenuzado marinado en aceite de oliva y limón.
- Piñones: Los anacardos picados o las almendras fileteadas son sustitutos ideales. Tuéstalos ligeramente antes de añadirles para potenciar su sabor y textura crujiente.
Errores Comunes
- La masa de hojaldre no sube o queda gomosa.: No cubras los tacones con papel de aluminio durante el horneado, ya que el vapor puede ablandar la masa. Asegúrate también de que el horno esté bien precalentado y usa la función de convección para una cocción uniforme.
- El relleno queda líquido y empapa la masa.: Escurre muy bien las espinacas después de lavarlas y cocínalas hasta que suelten toda su agua. Si usas espinacas congeladas, descongélalas y exprime el exceso de líquido con un paño limpio.
- Los tacones se abren al hornear.: Sella bien los bordes de la masa con huevo batido antes de enrollar. También puedes usar un poco de agua para humedecer los bordes y que peguen mejor.
Conservación y Congelación
Los tacones de morilla y espinaca al horno se conservan en la nevera hasta 2 días en un recipiente hermético. Para recalentarlos, colócalos en una bandeja de horno a 180°C durante 5-7 minutos, hasta que la masa esté crujiente de nuevo. Evita el microondas, ya que ablandará la masa. Si deseas congelarlos, hazlo antes de hornear: envuelve cada tacón en papel film y guárdalos en una bolsa hermética en el congelador hasta 1 mes. Para cocinarlos desde congelados, hornea a 190°C durante 20-25 minutos, sin descongelar previamente. No congeles los tacones ya horneados, ya que la masa perderá su textura crujiente al recalentarse.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo usar morillas frescas en lugar de secas?
Sí, pero las morillas frescas tienen un sabor más suave y una textura más acuosa. Para usarlas, límpialas bien con un paño húmedo y saltéalas en una sartén con aceite hasta que suelten toda su agua antes de añadir el resto de ingredientes.
¿Cómo puedo hacer esta receta sin gluten?
Sustituye la masa de hojaldre por masa de hojaldre sin gluten (disponible en tiendas especializadas) o por láminas de pasta filo sin gluten. Ten en cuenta que la textura puede ser menos crujiente.
¿Puedo preparar el relleno con antelación?
Sí, el relleno de morillas y espinacas se puede preparar hasta 1 día antes y guardar en la nevera en un recipiente hermético. Esto incluso puede mejorar los sabores, ya que los ingredientes tendrán tiempo de integrarse.
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