Tacones de Morilla y Espinaca Gratinados: Receta Gourmet en 30 Minutos con Toque Crujiente
Los tacones de morilla y espinaca gratinados son una delicia de la cocina española que combina el umami intenso de las morillas con la frescura de las espinacas y el toque dorado del queso gratinado. Esta receta, perfecta como entrante o tupper gourmet, destaca por su textura cremosa por dentro y crujiente por fuera, además de ser una opción alta en proteína y baja en calorías. Ideal para quienes buscan un plato sofisticado sin complicaciones, los tacones de morilla son una forma elegante de aprovechar setas de temporada o deshidratadas, con un resultado que sorprenderá a cualquier comensal.

El Secreto de esta Receta
El secreto para unos tacones de morilla y espinaca gratinados perfectos radica en dos detalles clave: primero, tostar ligeramente el pan antes de gratinar para evitar que se empape con la humedad de las espinacas; segundo, usar morillas deshidratadas remojadas si no encuentras frescas (escúrrelas bien y pícalas finas). Además, el queso gruyère aporta un sabor más intenso y cremoso que el parmesano solo, creando una costra crujiente y llena de umami.
Ingredientes
- 200gmorillas frescas
- 300gespinacas frescas
- 1unidadcebolla morada
- 2dienteajo
- 100gqueso gruyère rallado
- 50gqueso parmesano rallado
- 100mlnata líquida para cocinar
- 2unidadhuevos camperos
- 8rebanadapan de molde integral
- 30mlaceite de oliva virgen extra
- 0.5cucharaditasal
- 0.25cucharaditapimienta negra
- 0.1cucharaditanuez moscada
Instrucciones Paso a Paso
Precalienta el horno a 200°C (con calor arriba y abajo). Corta las rebanadas de pan en círculos con un molde o vaso, y colócalas en una bandeja para horno. Pincélalas con un poco de aceite de oliva virgen extra y hornéalas 5 minutos hasta que estén ligeramente doradas. Retíralas y reserva.
Limpia las morillas frescas con un paño húmedo (nunca las laves con agua). Córtalas en láminas finas. En una sartén, calienta 2 cucharadas de aceite de oliva y sofríe la cebolla morada picada finamente con los ajos picados hasta que estén transparentes. Añade las morillas y cocina a fuego medio 5 minutos hasta que suelten su agua y se doren.
Agrega las espinacas frescas troceadas a la sartén y saltea 2 minutos hasta que se reduzcan. Sazona con sal, pimienta negra y nuez moscada. Retira del fuego y deja enfriar ligeramente.
En un bol, bate los huevos camperos con la nata líquida, una pizca de sal y pimienta. Mezcla esta preparación con las espinacas y morillas salteadas.
Coloca una cucharada generosa de la mezcla sobre cada círculo de pan tostado. Espolvorea con queso gruyère rallado y queso parmesano rallado por encima.
Hornea a 200°C durante 8-10 minutos, o hasta que los tacones estén dorado y burbujeantes. Sirve calientes con una ensalada verde o como aperitivo.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de elegancia, decora con virutas de trufa negra o un hilo de aceite de trufa antes de servir.
- Si usas morillas deshidratadas, reserva el agua de remojo para cocinar arroces o salsas, ya que está llena de sabor.
- Para una versión más ligera, sustituye la nata por yogur griego natural (escurrido) mezclado con un poco de leche.
Sustituciones
- Morillas frescas: Puedes sustituir las morillas por setas portobello o boletus (200 g). Las portobello aportan una textura más carnosa, mientras que los boletus intensifican el sabor a tierra. Si usas setas deshidratadas, remójalas 20 min en agua tibia antes de cocinar.
- Queso gruyère: El queso emmental es una buena alternativa, aunque menos aromático. También puedes usar queso manchego curado rallado para un toque más español, aunque el resultado será menos cremoso.
- Pan de molde integral: Para una versión sin gluten, usa pan de molde sin gluten o tortitas de maíz. Si prefieres un toque más rústico, sustituye por rebanadas finas de baguette tostadas, aunque el resultado será menos esponjoso.
Errores Comunes
- Los tacones quedan empapados y sin textura.: Tosta bien el pan antes de añadir la mezcla y asegúrate de escurrir bien las espinacas después de saltearlas para eliminar el exceso de agua.
- El gratinado no se dora.: Aumenta la temperatura del horno a 220°C los últimos 2 minutos o usa la función grill. También puedes espolvorear un poco más de queso parmesano por encima para acelerar el dorado.
- Las morillas quedan gomosas.: Cocínalas a fuego alto para evaporar su agua rápidamente y córtalas en láminas finas. Si usas morillas deshidratadas, exprime bien el exceso de líquido después de remojarlas.
Conservación y Congelación
Los tacones de morilla y espinaca gratinados se conservan en la nevera hasta 2 días en un recipiente hermético. Para recalentarlos, colócalos en una bandeja y calienta en el horno a 180°C durante 5-7 minutos hasta que estén calientes y el queso se funda de nuevo. No los recalientes en el microondas, ya que el pan perderá su textura crujiente. Si quieres congelarlos, hazlo antes de gratinar: prepara los tacones hasta el paso 5 (sin hornear), colócalos en una bandeja con papel film y congélalos. Cuando los vayas a usar, hornéalos directamente desde congelados a 200°C durante 12-15 minutos. No los descongeles antes, para evitar que se humedezcan.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer esta receta con espinacas congeladas?
Sí, pero descongélalas y escúrrelas muy bien (exprime el agua con las manos) antes de saltearlas, para evitar que los tacones queden aguados.
¿Cómo evito que el queso se queme en el horno?
Vigila el horno a partir de los 6 minutos. Si ves que el queso se dora demasiado rápido, baja la temperatura a 180°C o cubre la bandeja con papel aluminio.
¿Puedo preparar esta receta en airfryer?
Sí, pero en porciones pequeñas. Coloca los tacones en la canasta (sin amontonar) y cocínalos a 180°C durante 6-8 minutos, vigilando que no se quemen.
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