Sopa de Tomate Blanco y Albahaca: Receta Griega Vegana con Toque de Limón
La sopa de tomate blanco y albahaca es una joya de la cocina griega vegana que destaca por su frescura y sencillez. A diferencia de las sopas tradicionales de tomate rojo, esta versión utiliza tomates blancos (o tomates pera maduros con menos acidez) para lograr un sabor más suave y delicado, equilibrado con el aroma de la albahaca fresca y un toque cítrico de limón. Perfecta para días calurosos o como entrada ligera, esta receta es ideal para quienes buscan platos veganos, sin gluten y sin lácteos sin renunciar al sabor mediterráneo. Además, su preparación es rápida, económica y utiliza ingredientes que encontrarás en cualquier supermercado español, como Mercadona o Carrefour.

El Secreto de esta Receta
El secreto de esta sopa de tomate blanco y albahaca radica en el equilibrio entre la dulzura de los tomates blancos y el toque ácido del limón. Usa tomates muy maduros para evitar sabores amargos y añade el zumo de limón al final de la cocción para preservar su frescura. Además, la albahaca fresca debe incorporarse en el último momento para que no pierda su aroma característico.
Ingredientes
- 8unidadtomates blancos maduros
- 1unidadcebolla morada
- 1unidadzanahoria
- 2dienteajo
- 20hojaalbahaca fresca
- 500mlcaldo de verduras
- 3cucharadaaceite de oliva virgen extra
- 2cucharadazumo de limón fresco
- 1cucharaditasal
- 0.5cucharaditapimienta negra molida
- 2unidadpan de pita integral
Instrucciones Paso a Paso
Lava bien los tomates blancos y córtalos en cuartos. Pela y pica finamente la cebolla morada, la zanahoria y el ajo.
En una olla grande, calienta el aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añade la cebolla, la zanahoria y el ajo picados. Sofríe durante 5 minutos hasta que estén tiernos.
Incorpora los tomates blancos troceados y cocina otros 5 minutos, removiendo de vez en cuando para que no se peguen.
Vierte el caldo de verduras, añade la sal y la pimienta negra molida, y lleva a ebullición. Reduce el fuego y deja cocinar a fuego lento durante 15 minutos.
Pasado ese tiempo, retira la olla del fuego y tritura la sopa con una batidora de mano hasta obtener una textura cremosa. Si prefieres una sopa más ligera, puedes colarla para eliminar las semillas.
Añade el zumo de limón fresco y las hojas de albahaca fresca (reserva algunas para decorar). Mezcla bien y prueba para ajustar la sal si es necesario.
Sirve la sopa de tomate blanco y albahaca caliente o fría, acompañada de trozos de pan de pita integral tostado si deseas darle un toque crujiente.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de cremosidad, añade 1 patata mediana pelada y troceada junto con los tomates. Esto espesará la sopa de forma natural sin necesidad de lácteos.
- Si te gusta el contraste de texturas, reserva un poco de tomate troceado crudo y añádelo al servir para darle frescura.
- Esta sopa queda deliciosa fría, ideal para el verano. Guárdala en la nevera al menos 2 horas antes de servir para que los sabores se asienten.
Sustituciones
- Tomates blancos: Puedes sustituirlos por tomates pera rojos maduros si no encuentras blancos. El resultado será ligeramente más ácido, pero igual de sabroso. Para compensar, reduce el zumo de limón a 1 cucharada.
- Albahaca fresca: Si no tienes albahaca fresca, usa 1 cucharadita de albahaca seca, aunque el sabor será menos intenso. Añádela durante la cocción para que se integre bien en la sopa.
- Pan de pita integral: Cualquier pan integral o de barra tostado puede servir como sustituto. También puedes omitirlo para una versión sin gluten.
Errores Comunes
- La sopa queda demasiado líquida.: Reduce el tiempo de cocción a 10 minutos y usa menos caldo (400 ml en lugar de 500 ml). Si ya está lista, deja que hierva unos minutos más sin tapar para que espese.
- El sabor a limón domina la sopa.: Añade el zumo de limón poco a poco y prueba después de cada incorporación. Si el sabor es demasiado fuerte, equilibra con una pizca de azúcar o miel (opcional para veganos).
- La sopa tiene un regusto amargo.: Elimina las semillas de los tomates antes de cocinarlos y usa tomates muy maduros. Si el amargor persiste, añade una cucharadita de azúcar para contrarrestarlo.
Conservación y Congelación
Esta sopa de tomate blanco y albahaca se conserva perfectamente en la nevera durante 3 a 4 días en un recipiente hermético. Para guardarla, deja que se enfríe completamente antes de taparla para evitar la condensación y el desarrollo de bacterias. Si prefieres congelarla, hazlo en porciones individuales en bolsas o recipientes aptos para congelador, donde puede durar hasta 3 meses. Al descongelar, calienta la sopa a fuego lento y añade un chorrito de agua o caldo si queda muy espesa. Evita congelar la sopa con el pan de pita, ya que este perderá su textura crujiente. Si la sopa ha estado en la nevera, recalienta solo la cantidad que vayas a consumir para mantener su frescura.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer esta sopa de tomate blanco en Thermomix?
Sí, es muy sencillo. Sofríe la cebolla, zanahoria y ajo a 100°C, velocidad 1 durante 5 minutos. Añade los tomates y cocina otros 5 minutos. Incorpora el caldo y cocina 15 minutos a 100°C, velocidad 1. Tritura a velocidad progresiva 5-10 durante 1 minuto y añade el limón y la albahaca al final.
¿Es esta receta apta para personas con alergia al tomate?
No, esta receta contiene tomate como ingrediente principal. Si tienes alergia, evita su consumo o consulta con un especialista antes de probarla.
¿Puedo usar tomate en conserva para esta receta?
Sí, pero elige tomate triturado natural sin aditivos y reduce el caldo a 300 ml, ya que el tomate en conserva suele ser más líquido. El sabor será ligeramente diferente, pero igual de sabroso.
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