ZonaDeSabor

Sopa de Ajonjolí y Espinacas con Crutones de Linaza: Receta Iraní Keto en 20 Minutos

La sopa de ajonjolí y espinacas con crutones de linaza es una receta iraní adaptada a la cocina keto, perfecta para quienes buscan platos nutritivos, rápidos y llenos de sabor. Esta sopa, conocida como ash-e reshteh en su versión tradicional, se reinventa aquí con ingredientes accesibles en cualquier supermercado español, como ajonjolí (sésamo), espinacas frescas y semillas de linaza. El toque crujiente de los crutones de linaza añade textura sin salir de la dieta cetogénica. Además, su alto contenido en hierro, omega-3 y fibra la convierte en una opción saludable para comer en cualquier época del año. Prepárala en solo 20 minutos y sorprende con un plato que combina tradición y modernidad.

20 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
8gProteína
220Calorías
Cocción rápidaTécnica
Alérgenos
SésamoApio
Plato hondo de cerámica blanca con sopa cremosa de color verde oscuro, espinacas visibles, semillas de sésamo tostadas espolvoreadas y crutones dorados de linaza a un lado. Fondo rústico con un limón cortado por la mitad y una cuchara de madera.

El Secreto de esta Receta

El secreto de esta sopa de ajonjolí y espinacas con crutones de linaza está en el tostado previo de las semillas de sésamo y en el momento de añadir el tahini. Tosta las semillas de sésamo en una sartén sin aceite hasta que desprendan aroma (1-2 minutos) para potenciar su sabor. Incorpora el tahini al final de la cocción, no al principio, para evitar que se corte y pierda su textura cremosa. Además, deja reposar los crutones de linaza 5 minutos antes de cocinarlos para que el huevo los una mejor y queden más crujientes.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 300grespinacas frescas
  • 1unidadcebolla morada
  • 2dienteajo
  • 2talloapio
  • 700mlcaldo de pollo casero
  • 3cucharadapasta de ajonjolí (tahini)
  • 2cucharadasemillas de sésamo tostadas
  • 60grsemillas de linaza dorada
  • 1unidadhuevo
  • 2cucharadaaceite de oliva virgen extra
  • 1cucharaditacomino molido
  • 0.5cucharaditapimienta negra
  • 1pizcasal
  • 0.5unidadlimón

Instrucciones Paso a Paso

1

Pela y pica finamente la cebolla morada y el ajo. Lava y corta el apio en trozos pequeños.

2

En una olla a fuego medio, calienta el aceite de oliva virgen extra y sofríe la cebolla, el ajo y el apio durante 3-4 minutos hasta que estén transparentes.

3

Añade el comino molido, una pizca de sal y la pimienta negra. Remueve bien para integrar los sabores.

4

Incorpora las espinacas frescas (previamente lavadas y escurridas) y cocínalas 2 minutos hasta que reduzcan su tamaño.

5

Vierte el caldo de pollo casero y deja hervir a fuego medio durante 8-10 minutos.

6

Mientras, prepara los crutones de linaza: en un bol, mezcla las semillas de linaza dorada con el huevo batido y una pizca de sal. Forma pequeñas bolitas y aplástalas para darles forma de crutón. Cocínalas en una sartén antiadherente sin aceite a fuego medio-bajo durante 2-3 minutos por cada lado, hasta que estén doradas y crujientes.

7

Agrega la pasta de ajonjolí (tahini) a la sopa y mezcla bien hasta que quede integrada. Prueba y ajusta la sazón si es necesario.

8

Sirve la sopa caliente, espolvorea las semillas de sésamo tostadas por encima y añade los crutones de linaza. Exprime un poco de limón para darle un toque fresco.

9

Acompaña con más crutones o un chorrito de tahini si deseas intensificar el sabor a ajonjolí.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de autenticidad, añade un poco de yogur griego natural sin azúcar al servir. Esto le dará un contraste fresco y cremoso.
  • Si te sobra sopa, úsala al día siguiente para hacer una crema batiéndola con un poco de aceite de oliva y sirviéndola fría con los crutones por encima.
  • Para una versión más contundente, añade trozos de pechuga de pollo cocida o tofu firme a la sopa antes de servir.

Sustituciones

  • Pasta de ajonjolí (tahini): Si no encuentras tahini, puedes sustituirlo por mantequilla de cacahuete sin azúcar (en la misma cantidad). El sabor será ligeramente diferente, más terroso y menos intenso, pero mantendrá la cremosidad. Añade una pizca de comino extra para compensar el perfil de sabor.
  • Semillas de linaza dorada: Puedes usar harina de almendra para los crutones. Mezcla 60 gr de harina de almendra con el huevo y forma los crutones como indica la receta. El resultado será menos crujiente pero igual de sabroso, con un toque a frutos secos.
  • Caldo de pollo casero: Si prefieres una versión vegana, usa caldo de verduras casero o agua con una pastilla de caldo vegetal. Añade una hoja de laurel al cocinar para dar más profundidad al sabor.

Errores Comunes

  • La sopa queda con grumos de tahini.: Añade el tahini poco a poco mientras remueves la sopa con unas varillas o una cuchara de madera. Si ya se han formado grumos, bate la sopa con una batidora de mano hasta que quede homogénea.
  • Los crutones de linaza no quedan crujientes.: Asegúrate de que la sartén esté bien caliente antes de colocar los crutones y no los muevas hasta que estén dorados por abajo. Si se pegan, baja el fuego y usa una espátula para despegarlos con cuidado.
  • La sopa sabe a crudo o falta de sabor.: Deja cocinar las espinacas y las verduras el tiempo necesario (8-10 minutos) para que suelten todos sus jugos. Si el sabor es débil, añade más comino o un chorrito de limón al servir.

Conservación y Congelación

Esta sopa de ajonjolí y espinacas con crutones de linaza se conserva bien en la nevera durante 3-4 días en un recipiente hermético. Para guardarla, separa la sopa de los crutones para que estos no se ablanden. Los crutones pueden guardarse en un tarro de cristal a temperatura ambiente hasta 5 días, siempre que estén en un lugar seco. Si deseas congelar la sopa, hazlo sin los crutones ni las semillas de sésamo tostadas. La sopa aguantará hasta 2 meses en el congelador. Para descongelar, sácalo la noche anterior a la nevera y calienta a fuego lento, añadiendo un poco de agua o caldo si queda muy espesa. Los crutones no se congelan bien, así que es mejor prepararlos frescos cada vez que vayas a servir la sopa.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo usar espinacas congeladas para esta receta?

Sí, puedes usar espinacas congeladas, pero descongélalas y escúrrelas muy bien antes de añadirlas a la sopa para evitar que quede excesivamente líquida. Ten en cuenta que el sabor puede ser ligeramente menos intenso que con espinacas frescas.

¿Es esta sopa apta para celíacos?

Sí, esta sopa de ajonjolí y espinacas con crutones de linaza es 100% apta para celíacos, ya que no contiene gluten. Sin embargo, verifica que el caldo de pollo y las especias que uses estén certificados como libres de gluten.

¿Cómo puedo hacer esta receta sin huevo?

Puedes sustituir el huevo en los crutones por 1 cucharada de semillas de chía mezcladas con 3 cucharadas de agua (deja reposar 10 minutos hasta que forme un gel). Los crutones quedarán un poco más densos, pero igualmente deliciosos.

¿Puedo usar otro tipo de semillas para los crutones?

Sí, puedes experimentar con semillas de girasol, pipas de calabaza o semillas de cáñamo. El proceso es el mismo, pero ten en cuenta que el sabor y la textura variarán ligeramente. Las semillas de girasol, por ejemplo, darán un toque más terroso.

También te encantarán