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Sopa de Ajonjolí y Calabacín con Crutones de Pan de Mijo: Receta Coreana Vegana y Detox

La sopa de ajonjolí y calabacín con crutones de pan de mijo es un plato tradicional coreano reinventado para adaptarse a las dietas veganas y detox. Esta receta, llena de nutrientes y sabor umami, combina el calabacín fresco con el toque terroso del ajonjolí tostado y el crujiente de los crutones de pan de mijo, un cereal ancestral rico en proteínas y minerales. Ideal para limpiar el organismo, esta sopa es ligera pero saciante, perfecta para incluir en menús saludables o como primer plato en cenas ligeras. Su preparación, aunque sencilla, requiere atención a detalles como el tostado del ajonjolí y el punto de cocción del calabacín para conservar su textura y propiedades.

35 minTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
8gProteína
220Calorías
Cocción lentaTécnica
Alérgenos
SésamoGluten (opcional en crutones)
Cuenco de cerámica blanca con sopa de ajonjolí y calabacín en rodajas, decorada con crutones dorados de pan de mijo, semillas de ajonjolí tostado y hojas de cilantro fresco. Plato coreano vegano y detox sobre fondo de madera rústica.

El Secreto de esta Receta

El secreto de esta sopa de ajonjolí y calabacín radica en el tostado previo del ajonjolí y en el uso de la pasta de ajonjolí coreana (ttang), que aporta una profundidad de sabor única. No hiervas el calabacín a fuego fuerte, ya que se deshará y perderá textura. Además, los crutones de pan de mijo deben tostarse a baja temperatura para que queden crujientes pero no amargos.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 3unidadcalabacín fresco
  • 1unidadcebolla morada
  • 3dienteajo
  • 20grjengibre fresco
  • 30grajonjolí blanco tostado
  • 2cucharadapasta de ajonjolí coreana (ttang)
  • 800mlcaldo de verduras casero
  • 1cucharadasalsa de soja baja en sodio
  • 1cucharaditaaceite de sésamo tostado
  • 200grpan de mijo sin gluten
  • 10gralga wakame deshidratada
  • 0.5cucharaditapimienta negra recién molida
  • 1manojocilantro fresco

Instrucciones Paso a Paso

1

Lava y corta los calabacines en rodajas finas (1 cm) y reserva. Pela y pica finamente la cebolla morada, el ajo y el jengibre.

2

En una olla grande, calienta el aceite de sésamo a fuego medio. Añade la cebolla, el ajo y el jengibre. Sofríe 3-4 minutos hasta que la cebolla esté transparente.

3

Agrega las rodajas de calabacín y rehoga 2 minutos más. Vierte el caldo de verduras y la pasta de ajonjolí coreana (ttang), removiendo bien para integrar.

4

Incorpora el alga wakame (previamente hidratada en agua tibia y escurrida) y la salsa de soja. Hierve a fuego lento durante 20 minutos, tapado, para que los sabores se fusionen.

5

Mientras, prepara los crutones de pan de mijo: corta el pan en cubos pequeños, rocía con un poco de aceite de sésamo y tuesta en el horno a 180°C durante 8-10 minutos o hasta que estén dorados y crujientes.

6

Cinco minutos antes de retirar la sopa del fuego, añade el ajonjolí tostado (reserva 1 cucharada para decorar) y la pimienta negra. Prueba y ajusta de sal si es necesario.

7

Sirve la sopa caliente en cuencos hondos, espolvorea con el ajonjolí reservado y los crutones de pan de mijo. Decora con hojas de cilantro fresco picado.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de umami, añade 1 cucharadita de levadura nutricional al servir.
  • Si quieres una versión más cremosa, tritura la mitad de la sopa con una batidora de mano antes de añadir los crutones.
  • Para un detox más intenso, deja la sopa reposar 1 hora antes de servir para que los sabores se asienten.

Sustituciones

  • Pasta de ajonjolí coreana (ttang): Puedes sustituirla por tahini (pasta de sésamo) mezclado con 1 cucharadita de miel de agave o sirope de arroz para equilibrar el amargor. El sabor será menos intenso pero igualmente cremoso y con notas a nuez.
  • Pan de mijo: Si no encuentras pan de mijo, usa pan de trigo sarraceno o quinoa. El resultado será igual de crujiente, aunque el sabor a tierra del mijo es insustituible.
  • Alga wakame: Sustituye por espinacas frescas o kale picado. Aportarán un toque verde y nutrientes, aunque perderás el umami característico del alga.

Errores Comunes

  • El calabacín queda blando y sin forma.: Corta el calabacín en rodajas gruesas (mínimo 1 cm) y no lo cocines más de 20 minutos. Si prefieres textura, añádelo los últimos 10 minutos.
  • La sopa queda amarga.: Equilibra el sabor con 1 cucharadita de miel de agave o sirope de arroz y un chorrito de limón. Esto neutraliza la amargura del ajonjolí.
  • Los crutones se ablandan al servir.: Sirve los crutones aparte y añádelos justo antes de comer. Si los guardas en la sopa, absorben líquido y pierden crujiente.

Conservación y Congelación

Para conservar esta sopa de ajonjolí y calabacín, déjala enfriar completamente a temperatura ambiente antes de guardarla. En la nevera, se mantiene en perfectas condiciones hasta 3 días en un recipiente hermético de vidrio. Si deseas congelarla, hazlo sin los crutones ni el cilantro, ya que estos pierden textura al descongelarse. La sopa aguantará hasta 2 meses en el congelador. Para descongelar, traspasa el recipiente a la nevera la noche anterior y calienta a fuego lento, añadiendo un poco de agua si queda muy espesa. Los crutones de pan de mijo pueden guardarse en un tarro hermético a temperatura ambiente hasta 5 días, siempre que estén completamente fríos y secos. Evita guardarlos en la nevera, ya que la humedad los ablandará.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo usar calabacín congelado para esta receta?

Sí, pero descongélalo completamente y escúrrelo bien para evitar que la sopa quede aguada. El calabacín fresco siempre dará mejor textura.

¿Es esta sopa apta para dietas keto?

No, debido al pan de mijo y el calabacín, que contienen carbohidratos. Para una versión keto, elimina los crutones y sustituye el calabacín por coliflor.

¿Dónde puedo comprar pasta de ajonjolí coreana (ttang)?

En tiendas asiáticas o online (Amazon, Ulabox). Si no la encuentras, usa tahini como sustituto, aunque el sabor será diferente.

¿Puedo hacer esta sopa en olla express?

Sí. Cocina a presión durante 5 minutos una vez que la olla esté en temperatura. Ten cuidado con el jengibre y el ajo, ya que pueden amargar si se cocinan demasiado.

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