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Shakshuka con Merlinas y Espinacas: Desayuno Tunecino Alta en Hierro y Sin Lactosa

La shakshuka con merlinas y espinacas es una reinvención tunecina llena de sabor y nutrientes, perfecta para empezar el día con energía. Esta versión sin lactosa y alta en hierro combina el toque dulce de las merlinas (calabacines pequeños) con el poder nutricional de las espinacas y especias norteafricanas. Ideal para quienes buscan un desayuno saludable, saciante y lleno de proteína vegetal. La clave está en la mezcla de comino, cúrcuma y pimentón ahumado, que realzan el sabor de las verduras sin necesidad de lácteos. Un plato versátil que puedes disfrutar en cualquier momento del día.

35 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
18gProteína
320Calorías
Salteado HornoTécnica
Alérgenos
Huevo
Sartén de hierro con shakshuka de merlinas y espinacas, huevos pochados en salsa de tomate especiada, decorada con perejil fresco y pimentón ahumado, desayuno tunecino alto en hierro y sin lactosa.

El Secreto de esta Receta

El secreto de esta shakshuka con merlinas y espinacas está en el equilibrio de texturas y sabores. Las merlinas, al hornearse, absorben los jugos de la salsa y aportan un toque dulce y cremoso, mientras que las espinacas añaden un contraste terroso. No saltees las merlinas demasiado tiempo antes de hornear, o perderán su jugosidad. Además, el pimentón ahumado y la cúrcuma no solo potencian el sabor, sino que también aumentan la biodisponibilidad del hierro de las espinacas.

Ingredientes

Porciones
2
Progreso0%
  • 3unidadmerlinas (calabacines pequeños)
  • 200grespinacas frescas
  • 4unidadhuevos camperos
  • 1unidadcebolla morada
  • 2dienteajo
  • 400grtomate triturado natural
  • 1cucharaditapimentón ahumado
  • 1cucharaditacomino molido
  • 0.5cucharaditacúrcuma en polvo
  • 3cucharadaaceite de oliva virgen extra
  • 1pizcasal marina
  • 1pizcapimienta negra recién molida
  • 10grperejil fresco
  • 0.5cucharaditaalbahaca seca

Instrucciones Paso a Paso

1

Precalienta el horno a 180°C (convección) mientras preparas los ingredientes.

2

Lava bien las merlinas y córtalas en rodajas gruesas (unos 2 cm). Pica finamente la cebolla morada y el ajo.

3

En una sartén honda o cazuela de hierro, calienta el aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añade la cebolla y el ajo, y sofríe hasta que estén transparentes.

4

Incorpora las rodajas de merlinas y saltéalas durante 5 minutos hasta que empiecen a dorarse ligeramente.

5

Agrega el tomate triturado, el pimentón ahumado, el comino y la cúrcuma. Mezcla bien y cocina a fuego lento durante 10 minutos, removiendo ocasionalmente.

6

Añade las espinacas frescas y revuelve hasta que se reduzcan. Sazona con sal marina y pimienta negra al gusto.

7

Haz pequeños huecos en la mezcla con una cuchara y casca un huevo campero en cada uno. Espolvorea un poco de albahaca seca por encima.

8

Coloca la sartén en el horno precalentado y hornea durante 8-10 minutos, o hasta que los huevos estén cocinados a tu gusto (la clara firme y la yema líquida).

9

Retira del horno, espolvorea perejil fresco picado y sirve caliente directamente en la sartén.

Pro-Tips del Chef

  • Añade un toque de ras el hanout (mezcla de especias marroquí) para darle un aroma más auténtico y complejo.
  • Si te gusta el picante, incorpora 1/2 cucharadita de cayena o unos copos de chile al sofrito de cebolla y ajo.
  • Para un extra de proteína, espolvorea semillas de cáñamo o germinados de lentejas al servir.

Sustituciones

  • Merlinas: Puedes sustituir las merlinas por calabacín normal cortado en cubos, aunque el sabor será menos dulce y la textura algo más acuosa. Añade un chorrito de limón al final para compensar la acidez.
  • Huevos camperos: Para una versión vegana, usa tofu sedoso batido con cúrcuma y un poco de harina de garbanzo para simular la textura del huevo. Cocina a fuego lento hasta que cuaje.
  • Espinacas frescas: Si no tienes espinacas, usa acelgas o kale. Añade 2 minutos más de cocción para ablandar las hojas más duras.

Errores Comunes

  • Los huevos quedan crudos por encima.: Cubre la sartén con papel de aluminio los últimos 2-3 minutos en el horno para que el calor se distribuya uniformemente.
  • La salsa queda demasiado líquida.: Cocina el tomate triturado a fuego lento durante 10-12 minutos antes de añadir las espinacas para reducir el exceso de agua.
  • Las merlinas se deshacen al cocinarlas.: No las remojes en agua antes de cortarlas y saltea a fuego medio-alto solo 5 minutos para que mantengan su forma.

Conservación y Congelación

Para guardar esta shakshuka con merlinas y espinacas, déjala enfriar completamente a temperatura ambiente antes de transferirla a un recipiente hermético. En la nevera, se conserva hasta 3 días, aunque es mejor consumirla en las primeras 24 horas para que las merlinas no pierdan textura. Si quieres congelarla, hazlo sin los huevos: prepara la base de verduras y salsa, guárdala en un recipiente apto para congelador y añade los huevos frescos al momento de recalentar. Congelada, dura hasta 2 meses. Para recalentar, calienta en una sartén a fuego lento con un poco de aceite de oliva, tapada, hasta que esté bien caliente. Si la has congelado, descongélala en la nevera toda la noche antes de recalentar.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer esta shakshuka en una sartén antiadherente?

Sí, pero evita el horno si tu sartén no es apta para altas temperaturas. En ese caso, tapa la sartén con una tapa y cocina los huevos a fuego bajo hasta que estén listos.

¿Es esta receta apta para celíacos?

Sí, todos los ingredientes son naturalmente sin gluten. Solo asegúrate de que las especias que uses no estén contaminadas con trazas.

¿Puedo usar espinacas congeladas?

Sí, pero descongélalas y escúrrelas muy bien antes de añadiroras a la sartén para evitar que la salsa quede aguada.

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