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Shakshuka Israelí con Huevos y Pimentón: Desayuno Alto en Proteína y Especiado

La shakshuka israelí es una versión vibrante y especiada de este clásico norteafricano, donde el pimentón dulce y ahumado toma el protagonismo junto a los huevos escalfados en una salsa de tomate enriquecida con comino, cilantro y ajo. Este desayuno alto en proteína y bajo en calorías es ideal para empezar el día con energía, gracias a su combinación de huevos, garbanzos y verduras frescas. A diferencia de las versiones tradicionales, esta receta incorpora cebolla caramelizada y pimientos asados para un toque dulce que equilibra el picante del pimentón. Perfecta para quienes buscan una comida nutritiva, rápida y llena de sabor sin renunciar a la autenticidad.

20 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
18gProteína
320Calorías
SofritoTécnica
Alérgenos
HuevosSésamo
Sartén de hierro fundido con shakshuka israelí: salsa de tomate espesa con pimentón, garbanzos y espinacas, coronada por cuatro huevos escalfados con yemas líquidas. Decorada con cilantro fresco, tahini en hilos y semillas de sésamo. Plato vibrante y especiado, ideal para desayuno alto en proteína.

El Secreto de esta Receta

El secreto de esta shakshuka israelí radica en el equilibrio entre el pimentón dulce y ahumado, que aporta profundidad de sabor sin sobrecargar el plato. Caramelizar bien la cebolla es clave para lograr una base dulce que contrarreste el picante. Además, añadir el tahini al final no solo enriquece el perfil nutricional con proteínas y grasas saludables, sino que también crea una textura sedosa que eleva cada bocado.

Ingredientes

Porciones
2
Progreso0%
  • 1unidadcebolla morada grande
  • 1unidadpimiento rojo maduro
  • 3unidaddientes de ajo
  • 400grtomates maduros triturados
  • 1cucharaditapimentón dulce en polvo
  • 1cucharaditapimentón ahumado en polvo
  • 0.5cucharaditacomino molido
  • 2cucharadascilantro fresco picado
  • 150grgarbanzos cocidos
  • 4unidadhuevos camperos
  • 3cucharadasaceite de oliva virgen extra
  • 1cucharada tahini (pasta de sésamo)
  • 0.5cucharaditasal marina
  • 0.25cucharaditapimienta negra recién molida
  • 1cucharadajugo de limón fresco
  • 50grhojas de espinaca fresca
  • 1cucharaditasemillas de sésamo tostadas

Instrucciones Paso a Paso

1

En una sartén grande y profunda, calienta el aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añade la cebolla morada picada finamente y cocina durante 5 minutos hasta que esté transparente y ligeramente caramelizada.

2

Incorpora los dientes de ajo picados y el pimiento rojo en trozos pequeños. Sofríe durante 3 minutos hasta que el pimiento esté tierno.

3

Agrega los tomates triturados, el pimentón dulce, el pimentón ahumado, el comino, la sal marina y la pimienta negra. Remueve bien y cocina a fuego lento durante 8 minutos, hasta que la salsa espese ligeramente.

4

Añade los garbanzos cocidos (escurridos y enjuagados si son de bote) y las hojas de espinaca fresca. Cocina durante 2 minutos más, hasta que las espinacas se ablanden.

5

Haz cuatro huecos en la salsa con una cuchara y casca un huevo campero en cada uno. Tapa la sartén y cocina a fuego bajo durante 5-6 minutos, hasta que las claras estén cuajadas pero las yemas sigan líquidas.

6

Espolvorea el cilantro fresco picado y el jugo de limón por encima. Para un toque final, mezcla el tahini con un poco de agua hasta obtener una textura cremosa y vierte en hilos sobre la shakshuka. Espolvorea con semillas de sésamo tostadas.

7

Sirve inmediatamente en la misma sartén o en platos hondos, acompañado de pan integral o pita si deseas.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de proteína, añade tofu desmenuzado junto a los garbanzos.
  • Si prefieres una versión más cremosa, mezcla 2 cucharadas de queso feta desmenuzado con la salsa antes de añadir los huevos.
  • Usa tomates cherry asados en lugar de triturados para una textura más rústica y dulce.
  • Acompaña con pan de centeno tostado para absorber mejor la salsa.

Sustituciones

  • Pimentón ahumado: Puedes reemplazarlo con 1/2 cucharadita de cayena en polvo si buscas más picante, pero reduce la cantidad a la mitad para no alterar el equilibrio. El sabor será más intenso y menos ahumado, pero igual de aromático.
  • Tahini: Si no tienes tahini, usa 1 cucharada de yogur griego natural espeso mezclado con 1/2 cucharadita de semillas de sésamo tostadas. La textura será más ligera y el sabor menos terroso, pero mantendrá la cremosidad.
  • Espinacas frescas: Sustitúyelas por kale picado finamente o acolga. El sabor será ligeramente más amargo y la textura más fibrosa, pero aportarán un extra de nutrientes.

Errores Comunes

  • Los huevos se cocinan demasiado y las yemas se endurecen.: Cocina los huevos a fuego bajo y tapa la sartén para que el vapor cuaje las claras sin sobrecocer las yemas. Si esto pasa, retíralos antes y sírvelos aparte sobre la salsa.
  • La salsa de tomate queda demasiado ácida.: Añade 1/2 cucharadita de azúcar moreno o miel al sofrito de cebolla para equilibrar la acidez. También puedes alargar la cocción para que el tomate pierda acidez naturalmente.
  • El pimentón amarga la salsa.: Tuesta el pimentón en seco (sin aceite) 10 segundos en la sartén antes de añadir los líquidos para potenciar su aroma sin amargor. Si ya está amargo, añade un chorrito de leche de coco para suavizar.

Conservación y Congelación

Para guardar la shakshuka israelí en la nevera, deja que se enfríe completamente a temperatura ambiente (máximo 2 horas) y transfiere a un recipiente hermético. Conserva hasta 3 días en la parte más fría del refrigerador. No guardes los huevos cocinados dentro de la salsa, ya que se endurecerán; es mejor añadir huevos frescos al momento de recalentar. Para congelar, omite los huevos y las espinacas (éstas pierden textura). Guarda solo la salsa de tomate en un recipiente apto para congelador hasta 2 meses. Para recalentar, calienta la salsa a fuego medio y añade huevos frescos al final. Nunca congeles la shakshuka con huevos, ya que se romperán al descongelarse.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer esta shakshuka en una airfryer?

Sí, pero con ajustes. Cocina la base de cebolla, pimiento y especias en la airfryer a 180°C durante 8 minutos, removiendo a mitad. Añade los tomates y garbanzos, y cocina 5 minutos más. Luego, haz huecos y casca los huevos. Cocina a 160°C durante 6-8 minutos, vigilando que no se sequen. El resultado será menos jugoso que en sartén.

¿Es apta para dietas keto esta receta?

La versión original no es keto por los garbanzos y el tomate, pero puedes adaptarla: elimina los garbanzos, usa solo 200 gr de tomate triturado y añade 100 gr de champiñones picados y 50 gr de espinacas extra. Así reducirás los carbohidratos netos a ~10 gr por ración.

¿Puedo usar huevos de codorniz en lugar de huevos de gallina?

Sí, pero necesitarás 6-8 huevos de codorniz por persona (2 por hueco). Cocínalos 1-2 minutos menos que los huevos de gallina, ya que son más pequeños y se cuajan más rápido.

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