Shakshuka de garbanzos y calabacín: Receta Tunisina vegana con huevo opcional de tofu
La shakshuka tunisina vegana con garbanzos y calabacín es una versión innovadora del clásico plato norteafricano, adaptada para quienes buscan una opción 100% vegetal, alta en proteína y llena de sabores intensos. A diferencia de las recetas tradicionales con huevo, esta propuesta incorpora tofu desmenuzado como alternativa proteica, mimeticando la textura del huevo pochado, o simplemente se disfruta sin él. El calabacín en cubos aporta frescura y un toque dulce que contrasta con el pimentón ahumado y el comino tunecino, base de su perfil aromático. Ideal para desayunos sustanciosos, cenas rápidas o comidas en tupper, esta receta es un homenaje a la cocina magrebí con un giro sostenible y nutritivo.

El Secreto de esta Receta
El secreto de esta shakshuka tunisina vegana con garbanzos y calabacín está en el orden de las especias: el pimentón ahumado debe tostarse ligeramente en el aceite antes de añadir el tomate para potenciar su aroma. Además, el tofu desmenuzado se marina con cúrcuma para imitar el color del huevo pochado, y se cocina al final para que no pierda su textura esponjosa. No saltes el paso de equilibrar la acidez del tomate con un toque de azúcar de coco, clave para el perfil auténtico tunecino.
Ingredientes
- 400grgarbanzos cocidos
- 2unidadcalabacín
- 1unidadcebolla morada
- 3dienteajo
- 400grtomate triturado natural
- 2cucharadapasta de tomate
- 1.5cucharaditapimentón ahumado
- 1cucharaditacomino molido
- 0.5cucharaditacúrcuma
- 1cucharaditaharissa en pasta
- 200grtofu firme
- 3cucharadaaceite de oliva virgen extra
- 0.5manojoperejil fresco
- 1cucharaditasal marina
- 0.5cucharaditapimienta negra
- 0.5cucharaditaazúcar de coco
- 100mlagua o caldo vegetal
- 1cucharadasemillas de sésamo tostadas
Instrucciones Paso a Paso
En una sartén honda o cazuela, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Añade la cebolla morada y los ajos, y sofríe hasta que estén transparentes (unos 5 minutos).
Incorpora el pimentón ahumado, el comino y la cúrcuma. Remueve rápido para evitar que se quemen las especias y añade inmediatamente el tomate triturado y la pasta de tomate. Cocina 3 minutos.
Agrega los garbanzos escurridos, el calabacín en cubos, el azúcar de coco y la harissa (si usas). Mezcla bien y vierte el agua o caldo vegetal. Cocina a fuego lento 15 minutos, tapado, hasta que el calabacín esté tierno pero firme.
Si usas tofu, desmenúzalo con las manos y mézclalo con una pizca de sal, pimienta y 1/2 cucharadita de cúrcuma para darle color. Forma pequeños montículos en la sartén y déjalos cocinar 5 minutos sin remover, para que queden dorados por abajo.
Espolvorea con perejil fresco y semillas de sésamo tostadas. Sirve caliente con pan integral o pita vegana.
Pro-Tips del Chef
- Usa garbanzos de bote para ahorrar tiempo, pero enjuágalos bien para eliminar el exceso de sodio.
- Si quieres un toque extra de umami, añade 1 cucharada de levadura nutricional al final.
- Para una versión keto, reduce el calabacín a la mitad y sustituye los garbanzos por coliflor en trozos pequeños.
- Sirve con pan de pita integral tostado para mojar y absorber todos los sabores.
Sustituciones
- Tofu firme: Puedes sustituirlo por huevos de lino (1 cucharada de lino molido + 3 de agua por 'huevo') o huevos de codorniz si no es vegana. El tofu aporta proteína y textura firme, mientras que el huevo de lino dará un resultado más gelatinoso y menos estructurado.
- Harissa: Si no encuentras harissa, usa 1/2 cucharadita de cayena + 1/2 de pimentón dulce. La harissa aporta un picante profundo y ahumado, mientras que esta mezcla será más directa y menos compleja.
- Calabacín: Sustitúyelo por berenjena en cubos (previamente salada y escurrida para eliminar amargor). La berenjena absorberá más sabor del guiso, pero su textura será más cremosa que la del calabacín.
Errores Comunes
- El pimentón ahumado sabe amargo: No lo añadas directamente al aceite caliente sin remover. Las especias se queman en segundos: baja el fuego y mézclalas rápido con la cebolla para evitar amargor.
- El calabacín queda blando y sin forma: Añádelo 5 minutos después de los garbanzos para que no se deshaga. Si ya está cocido, retíralo a un lado de la sartén y úsalo como topping al servir.
- La salsa queda demasiado ácida: Ajusta el equilibrio con más azúcar de coco o una pizca de bicarbonato (1/4 de cucharadita). Prueba y rectifica antes de añadir el tofu.
Conservación y Congelación
Para guardar esta shakshuka tunisina vegana con garbanzos y calabacín en la nevera, déjala enfriar a temperatura ambiente (máximo 2 horas) y traspásala a un recipiente hermético. Consérvala hasta 4 días en la parte más fría del frigorífico. Si incluyes tofu, ten en cuenta que su textura puede ablandarse con el tiempo, pero el sabor mejorará. Para congelar, envásala en porciones individuales en bolsas aptas para congelador, eliminando el exceso de aire. Dura hasta 3 meses sin perder calidad. Al descongelar, hazlo en la nevera toda la noche y recalienta a fuego lento con un chorrito de agua o caldo para recuperar su cremosidad. No congeles si has añadido perejil fresco, ya que se pondrá oscuro y perderá sabor: añádelo al servir.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer esta shakshuka en olla rápida?
Sí. Sofríe los ingredientes como indica la receta (menos el tofu) y cocina todo 5 minutos a presión alta. Añade el tofu al final, ya que no necesita cocción prolongada.
¿Cómo hago para que el tofu quede más sabroso?
Marínalo 30 minutos antes con salsa de soja, ajo en polvo y pimentón. Escúrrelo bien antes de desmenuzarlo para evitar exceso de líquido en la shakshuka.
¿Es apta para celíacos?
Sí, siempre que uses garbanzos sin trazas de gluten y verifiques que el caldo vegetal y las especias sean certificadas sin gluten.
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