Shakshuka Marseillesa con Calabacín: Receta Francesa de Huevos en Salsa de Tomate
La shakshuka Marseillesa con calabacín es una reinvención francesa de este clásico norteafricano, donde la esencia provenzal se funde con sabores mediterráneos. Originada en los mercados de Marsella, esta versión incorpora calabacín fresco, hierbas de Provenza y un toque de ajo negro para darle profundidad. Ideal para un desayuno o cena ligera, esta receta de huevos en salsa de tomate destaca por su equilibrio entre lo rústico y lo sofisticado. A diferencia de las versiones tradicionales, aquí el calabacín en juliana se saltea hasta quedar tierno pero crujiente, añadiendo textura y frescura al plato. Perfecta para quienes buscan una receta francesa con huevos que sea tanto nutritiva como llena de matices aromáticos.

El Secreto de esta Receta
El secreto de esta shakshuka Marseillesa con calabacín radica en el ajo negro y el calabacín en juliana. El ajo negro, con su sabor umami y ligeramente dulce, elevar el perfil de la salsa de tomate sin dominar. Por otro lado, el calabacín cortado en juliana (no en rodajas) se integra mejor en la salsa y aporta una textura única que contrasta con la cremosidad de los huevos. No cocines el calabacín demasiado para que mantenga su frescura y crujiente, clave en esta receta francesa.
Ingredientes
- 2unidadcalabacín fresco
- 6unidadtomates maduros
- 1unidadcebolla morada
- 1unidadpimiento rojo
- 2unidaddiente de ajo negro
- 4unidadhuevos camperos
- 3cucharadaaceite de oliva virgen extra
- 1cucharaditahierbas de Provenza
- 0.5cucharaditapimentón dulce
- 0.5cucharaditacomino molido
- 50mlvino blanco seco
- 100mlcaldo de verduras
- 1cucharadita sal marina
- 0.5cucharaditapimienta negra
- 10unidadhojas de albahaca fresca
- 50grqueso de cabra desmenuzado
Instrucciones Paso a Paso
Lava y corta el calabacín en juliana fina (usando un pelador o cuchillo afilado). Reserva.
Pica la cebolla morada y el pimiento rojo en dados pequeños. En una sartén grande a fuego medio, calienta el aceite de oliva virgen extra y sofríe la cebolla y el pimiento hasta que estén transparentes (unos 5 minutos).
Añade el ajo negro picado, el pimentón dulce y el comino molido. Remueve bien para integrar los sabores y cocina 1 minuto más.
Incorpora los tomates picados (sin piel si prefieres textura más suave) y cocina a fuego lento durante 10 minutos, hasta que los tomates se deshagan y la salsa espese. Agrega el vino blanco y el caldo de verduras, y deja reducir 5 minutos.
Agrega el calabacín en juliana y las hierbas de Provenza. Cocina otros 5 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que el calabacín esté tierno pero aún con un toque crujiente.
Sazona con sal marina y pimienta negra al gusto. Prueba y ajusta los sabores si es necesario.
Haz pequeños huecos en la salsa y casca los huevos camperos directamente en ellos. Tapa la sartén y cocina a fuego bajo durante 5-7 minutos, hasta que las claras estén cuajadas pero las yemas sigan líquidas.
Espolvorea el queso de cabra desmenuzado y las hojas de albahaca fresca por encima. Sirve inmediatamente en la misma sartén para mantener el estilo rústico.
Acompaña con pan tostado integral o una ensalada verde ligera para completarlo.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de sofisticación, añade unas hebras de azafrán al caldo de verduras antes de incorporarlo a la salsa.
- Si prefieres un plato más contundente, agrega garbanzos cocidos a la salsa junto con el calabacín.
- Usa tomates de pera para una salsa más dulce y menos ácida.
- Para una versión vegana, sustituye los huevos por tofu desmenuzado salteado con cúrcuma y pimentón.
Sustituciones
- Ajo negro: Puedes reemplazarlo con ajo fresco picado y una pizca de miel para imitar su dulzor. Sin embargo, el sabor será menos complejo y perderá el toque umami que aporta el ajo negro.
- Queso de cabra: Si no tienes queso de cabra, usa queso feta desmenuzado, pero ten en cuenta que su sabor será más salado y menos cremoso. Reducir la sal en la receta si optas por esta alternativa.
- Hierbas de Provenza: Sustituye por una mezcla de tomillo, romero y orégano secos en igual cantidad. El sabor será más intenso, así que ajusta según tu preferencia.
Errores Comunes
- La salsa de tomate queda líquida: Cocina los tomates a fuego lento y destapado durante más tiempo para que el agua se evapore. Si es necesario, añade una cucharada de tomate concentrado para espesar.
- Los huevos se pasan de cocción: Retira la sartén del fuego en cuanto las claras estén cuajadas. El calor residual terminará de cocinar los huevos sin endurecer las yemas. Tapa bien la sartén para atrapar el vapor.
- El calabacín queda blanduchón: Añade el calabacín en juliana solo los últimos 5 minutos de cocción de la salsa. Si lo pones antes, se deshará. Salta el calabacín aparte 2 minutos antes de incorporarlo a la salsa para mayor control.
Conservación y Congelación
Para guardar esta shakshuka Marseillesa con calabacín, deja que se enfríe completamente a temperatura ambiente antes de traspasarla a un recipiente hermético. En la nevera, se conserva hasta 3 días, aunque es mejor consumirla en las primeras 24 horas para que los huevos mantengan su textura. Si deseas congelarla, hazlo sin los huevos: guarda solo la salsa con calabacín en un recipiente apto para congelador, donde durará hasta 2 meses. Para recalentar, descongela la salsa en la nevera toda la noche y caliéntala a fuego bajo en una sartén. Una vez caliente, prepara los huevos frescos en la salsa para evitar que queden gomosos. Nunca congeles la shakshuka con los huevos ya cocinados, ya que su textura se arruinará al descongelarse.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo usar calabacín congelado para esta shakshuka?
No se recomienda, ya que el calabacín congelado suelta mucha agua al cocinarse, lo que diluiría la salsa. Si es tu única opción, descongélalo y escúrrelo bien antes de usarlo, y reduce la cantidad de caldo en la receta.
¿Cómo puedo hacer esta receta más picante?
Añade una pizca de cayena o harissa a la salsa junto con las hierbas de Provenza. También puedes incorporar jalapeños frescos picados con la cebolla y el pimiento.
¿Se puede preparar esta shakshuka en una olla lenta?
Sí, pero con ajustes. Cocina la cebolla, el pimiento y las especias en una sartén primero, luego traspasa todo a la olla lenta con los tomates, el calabacín, el vino y el caldo. Cocina a temperatura baja durante 2 horas. Los huevos deben añadirse al final en una sartén aparte, ya que la cocción lenta los pasaría.
También te encantarán

Porridge Nootrópico para Alta Concentración
Porridge de avena, el desayuno nootrópico natural casero para aumentar la concentración mental, el rendimiento y la memoria.

Huevos Revueltos Cremosos con Espinacas y Feta
Empieza tu mañana con desayunos proteicos. Receta fácil de huevos revueltos muy cremosos con espinacas frescas y queso feta. Energía para toda la mañana.