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Shakshuka de Calabacín y Queso de Cabra: Receta Tunecina en Sartén y Alta en Proteína

La shakshuka de calabacín y queso de cabra es una reinvención tunecina de este clásico desayuno, donde la base tradicional de tomate da paso a una mezcla cremosa de calabacín asado y queso de cabra desmenuzado, que aporta un toque terroso y una dosis extra de proteína vegetal y animal. Esta versión, cocinada enteramente en sartén antiadherente, destaca por su textura sedosa y su equilibrio perfecto entre lo reconfortante y lo nutritivo. Ideal para quienes buscan una receta tunecina alta en proteína sin sacrificar el sabor gourmet. El calabacín, cocinado a fuego lento con especias como comino y cúrcuma, absorbe los sabores mientras el queso de cabra se funde creando una salsa irresistible para mojar pan integral o acompañar con huevos pochados.

35 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
22gProteína
380Calorías
Salteado horneadoTécnica
Alérgenos
HuevoLácteos
Sartén de hierro fundido con shakshuka de calabacín y queso de cabra, huevos pochados con yemas líquidas, espolvoreada con perejil fresco y especias tunecinas, servida sobre mesa rústica de madera.

El Secreto de esta Receta

El secreto de esta shakshuka de calabacín y queso de cabra radica en el uso de calabacín maduro (no el joven) por su menor contenido en agua, lo que evita que la mezcla quede aguada. Además, el queso de cabra semicurado se desmenuza mejor y aporta un perfil de sabor más intenso que el fresco. El truco final es añadir el queso en dos momentos: la mitad al principio para fundirlo en la salsa y la otra mitad al final para que quede en trozos cremosos.

Ingredientes

Porciones
2
Progreso0%
  • 2unidadcalabacín maduro
  • 120grqueso de cabra semicurado
  • 4unidadhuevos camperos
  • 1unidadcebolla morada
  • 2dienteajo
  • 1cucharaditapimentón dulce de La Vera
  • 0.5cucharaditacomino molido
  • 0.5cucharaditacúrcuma en polvo
  • 30mlaceite de oliva virgen extra
  • 4unidadtomate seco en aceite
  • 10grperejil fresco
  • 1pizcasal negra del Himalaya
  • 1pizcapimienta negra recién molida

Instrucciones Paso a Paso

1

Precalienta una sartén antiadherente grande a fuego medio. Añade el aceite de oliva virgen extra y sofríe la cebolla morada picada finamente junto con el ajo picado hasta que estén transparentes (unos 5 minutos).

2

Incorpora el pimentón dulce, el comino molido y la cúrcuma en polvo. Remueve bien durante 30 segundos para que las especias liberen su aroma, pero cuidado con quemarlas.

3

Añade el calabacín maduro cortado en medias lunas gruesas (unos 1.5 cm). Cocina a fuego medio-bajo durante 10 minutos, tapado, hasta que el calabacín esté tierno pero mantenga su forma. Remueve ocasionalmente.

4

Incorpora los tomates secos en aceite picados y mezcla suavemente. Cocina otros 2 minutos para integrar los sabores.

5

Haz cuatro huecos en la mezcla de calabacín con el dorso de una cuchara. Casca los huevos camperos en cada hueco, asegurándote de que la yema quede entera. Espolvorea queso de cabra desmenuzado alrededor de los huevos y entre los calabacines.

6

Tapa la sartén y cocina a fuego bajo durante 8-10 minutos, o hasta que las claras estén cuajadas pero las yemas sigan líquidas.

7

Retira del fuego, espolvorea perejil fresco picado, sal negra del Himalaya y pimienta negra recién molida al gusto. Sirve inmediatamente en la misma sartén para mantener el estilo rústico tunecino.

Pro-Tips del Chef

  • Usa una sartén de hierro fundido para un resultado más profesional: retiene mejor el calor y distribuye el cocinado de manera uniforme.
  • Si quieres un toque extra de proteína, añade garbanzos cocidos (50 g por persona) junto con el calabacín. Quedarán jugosos y absorberán los sabores.
  • Para un desayuno más contundente, sirve con pan de pita tostado o tortitas de trigo integral.
  • Si te sobra mezcla de calabacín, úsala como base para una pizza añadiendo los huevos encima al hornear.

Sustituciones

  • Queso de cabra: Puedes sustituirlo por queso feta desmenuzado, aunque el resultado será más salado y menos cremoso. Reduce la sal al añadirlo y ten en cuenta que la textura será más granulada.
  • Calabacín maduro: Si no encuentras calabacín maduro, usa berenjena en cubos (previamente salada y escurrida para eliminar el amargor). El tiempo de cocción será similar, pero la textura será más esponjosa.
  • Huevos camperos: Para una versión vegana, usa tofu sedoso cortado en cubos y cocínalo 5 minutos menos. El sabor será neutro, así que añade más especias o un chorrito de limón para compensar.

Errores Comunes

  • La mezcla de calabacín queda aguada: Escurre el calabacín antes de cortarlo: córtalo en rodajas, espolvorea sal y déjalo reposar 10 minutos en un colador. Seca bien con papel de cocina antes de usarlo.
  • Los huevos se cuajan demasiado: Retira la sartén del fuego cuando las claras estén casi cuajadas (aún algo transparentes). El calor residual terminará de cocinarlos sin pasarlos.
  • El queso de cabra se derrite completamente y desaparece: Añade la mitad del queso al final, cuando ya estén los huevos puestos. Así mantendrá su forma y textura cremosa.

Conservación y Congelación

Esta shakshuka de calabacín y queso de cabra se conserva en la nevera en un recipiente hermético durante hasta 2 días, aunque es mejor consumirla recién hecha para disfrutar de la textura de los huevos. Si necesitas guardarla, retira los huevos antes de refrigerar y añádelos frescos al recalentar. Para congelar, haz la base de calabacín (sin huevos ni queso) y congélala en porciones individuales hasta 1 mes. Al descongelar, calienta a fuego lento y añade los huevos y el queso en el momento. Nunca congeles los huevos pochados, ya que se romperían al descongelarse. Para recalentar, usa una sartén a fuego bajo y añade un chorrito de agua o caldo para evitar que se seque.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer esta shakshuka sin huevo?

Sí, omite los huevos y añade tofu desmenuzado o garbanzos para mantener el aporte de proteína. También puedes usar huevos de codorniz para una versión en miniatura.

¿Qué especias puedo añadir para darle más sabor?

Prueba con ras el hanout (mezcla de especias marroquí) o un poco de canela para un toque dulce. El cardamomo también combina muy bien con el queso de cabra.

¿Puedo usar calabacín congelado?

No es recomendable, ya que al descongelarse liberará mucha agua y la textura será blanda. Si no tienes opción, escúrrelo muy bien y cocínalo a fuego alto para evaporar el exceso de líquido.

¿Cómo hago para que el queso de cabra no se seque?

Añádelo al final del cocinado y tapa la sartén para que se funda con el vapor. También puedes mezclarlo con un poco de yogur griego antes de esparcirlo para mantenerlo cremoso.

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