Sfougato de Calabacín y Queso Halloumi: Pastel Salado Chipriota en Sartén
El sfougato de calabacín y queso halloumi es un pastel salado tradicional de Chipre que combina la textura cremosa del calabacín con el toque salado y firme del queso halloumi, todo cocinado en una sola sartén. Esta receta, poco conocida fuera del Mediterráneo oriental, destaca por su sencillez y su capacidad para convertirse en un plato principal ligero pero saciante. Ideal para quienes buscan una receta sin gluten, alta en proteínas y con un perfil de sabores únicos, gracias a la mezcla de hierbas frescas como el eneldo y la menta, típicas de la cocina chipriota. A diferencia de otros pasteles salados, este sfougato chipriota no lleva harina ni huevo, lo que lo hace perfecto para dietas keto o bajas en carbohidratos.

El Secreto de esta Receta
El secreto del auténtico sfougato chipriota de calabacín y halloumi radica en no añadir huevo ni harina, lo que lo diferencia de otros pasteles salados. El truco está en salar y escurrir bien el calabacín para evitar que el sfougato quede aguado. Además, cocinar el halloumi a fuego bajo y tapado permite que se derrita ligeramente por dentro mientras se dora por fuera, creando una textura perfecta.
Ingredientes
- 500grcalabacín fresco
- 250grqueso halloumi en bloque
- 1unidadcebolla morada
- 2dienteajo picado
- 20greneldo fresco
- 15grmenta fresca
- 1cucharaditapimienta negra molida
- 1cucharaditasal marina
- 3cucharadaaceite de oliva virgen extra
- 1cucharadazumo de limón
- 30gralmendras fileteadas
- 0.5cucharaditapimentón dulce
Instrucciones Paso a Paso
Pela y ralla el calabacín con un rallador grueso. Colócalo en un colador, espolvorea con sal marina y deja reposar 10 minutos para eliminar el exceso de agua. Escúrrelo bien y reserva.
En una sartén antiadherente grande (24-26 cm de diámetro), calienta 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añade la cebolla morada picada finamente y el ajo, y sofríe hasta que estén transparentes (unos 3 minutos).
Incorpora el calabacín escurrido a la sartén y cocina durante 5 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que pierda su humedad inicial. Agrega el pimentón dulce, la pimienta negra y el zumo de limón, y mezcla bien.
Corta el queso halloumi en cubos pequeños (1 cm) y añádelo a la sartén junto con el eneldo fresco y la menta fresca picados. Remueve con cuidado para integrar todos los ingredientes sin deshacer el queso.
Espolvorea las almendras fileteadas por encima de la mezcla, presionando ligeramente para que queden incrustadas. Tapa la sartén y cocina a fuego bajo durante 8-10 minutos, hasta que el halloumi esté dorado por abajo y las almendras tostadas.
Retira la sartén del fuego y deja reposar el sfougato durante 5 minutos antes de desmoldar. Para servir, pasa un cuchillo por los bordes de la sartén y coloca un plato encima para darle la vuelta con cuidado.
Sirve caliente o tibio, acompañado de una ensalada verde o yogur griego para contrastar con el sabor salado del queso halloumi.
Pro-Tips del Chef
- Para un sfougato más cremoso, añade 2 cucharadas de yogur griego natural a la mezcla antes de cocinar. Esto no afectará su condición sin gluten, pero sí su perfil keto.
- Si prefieres un toque ahumado, asar el calabacín en el horno a 200°C durante 10 minutos antes de incorporarlo a la sartén.
- Para una presentación más elegante, corta el sfougato en porciones con un molde redondo antes de servir.
Sustituciones
- Queso halloumi: Puedes sustituirlo por queso feta desmenuzado, aunque el resultado será menos firme y más ácido. Para mantener la textura, añade 1 huevo batido a la mezcla antes de cocinar, pero esto ya no sería una receta sin gluten ni keto.
- Almendras fileteadas: Sustituye por piñones o pistachos picados para un toque más mediterráneo. Las nueces, aunque más intensas, también funcionan, pero alteran ligeramente el perfil de sabor tradicional.
- Eneldo fresco: Si no encuentras eneldo, usa hierbabuena fresca en la misma cantidad. El perejil plano es otra opción, aunque menos aromática y con un sabor más neutro.
Errores Comunes
- El sfougato queda aguado: Escurre muy bien el calabacín después de salarlo y antes de cocinarlo. Si el problema persiste, cocina la mezcla a fuego medio-alto durante 2-3 minutos adicionales sin tapar para evaporar el exceso de líquido.
- El queso halloumi no se dora: Aumenta el fuego los últimos 2 minutos y destapa la sartén para permitir que el queso se dore. No lo remuevas demasiado durante este proceso para evitar que se deshaga.
- El sfougato se pega al desmoldar: Usa una sartén antiadherente de calidad y asegúrate de que el sfougato esté bien cocinado por abajo antes de darle la vuelta. Pasa un cuchillo por los bordes antes de desmoldar para facilitar el proceso.
Conservación y Congelación
El sfougato de calabacín y queso halloumi se conserva perfectamente en la nevera durante hasta 3 días si se guarda en un recipiente hermético. Para calentarlo, colócalo en una sartén antiadherente a fuego bajo con un poco de aceite de oliva hasta que esté caliente por dentro, o caliéntalo en el microondas en intervalos de 20 segundos, tapado con papel de cocina para evitar que se seque. Si deseas congelarlo, envuélvelo en papel film y luego en papel de aluminio antes de colocarlo en una bolsa para congelar. Durará hasta 2 meses en el congelador. Para descongelar, déjalo en la nevera toda la noche y luego caliéntalo como se indica anteriormente. No es recomendable congelar el sfougato si lleva almendras, ya que estas pueden perder su textura crujiente.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer este sfougato en el horno?
Sí, aunque la receta tradicional es en sartén, puedes hornearlo. Coloca la mezcla en un molde redondo engrasado y hornea a 180°C durante 20-25 minutos, hasta que el halloumi esté dorado. El resultado será menos crujiente pero igual de sabroso.
¿El sfougato de calabacín y halloumi es apto para veganos?
No, porque el queso halloumi es de origen lácteo. Para una versión vegana, sustituye el halloumi por tofu firme marinado en sal y limón, aunque el sabor será diferente.
¿Puedo usar calabacín congelado?
No es recomendable, ya que el calabacín congelado suelta mucha más agua al descongelarse, lo que podría arruinar la textura del sfougato. Si no tienes otra opción, descongélalo completamente, escúrrelo muy bien y sécalo con papel de cocina antes de usarlo.
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