Rosquillas de Anís Caseras: Receta de Galletas Tradicionales para el Día de la Madre
Las rosquillas de anís caseras son un clásico de la repostería española que no puede faltar en el Día de la Madre. Esta receta tradicional, transmitida de generación en generación, destaca por su textura esponjosa y su aroma inconfundible a anís. Perfectas para acompañar un café o un chocolate caliente, estas galletas son fáciles de preparar con ingredientes básicos que encontrarás en cualquier supermercado como Mercadona o Carrefour. Además, su toque casero las convierte en un detalle especial para sorprender a mamá en su día. Olvídate de las versiones industriales y atrévete con esta receta de rosquillas de anís tradicionales, donde el secreto está en el equilibrio entre el anís, el huevo y un toque de limón para realzar su sabor.

El Secreto de esta Receta
El secreto para unas rosquillas de anís caseras perfectas está en el equilibrio entre el anís en grano y el anís en polvo. El primero aporta aroma intenso, mientras que el segundo asegura un sabor homogéneo en toda la galleta. Además, añadir zumo de limón no solo realza el sabor del anís, sino que también ayuda a que las rosquillas queden más esponjosas. No olvides reposar la masa 10 minutos antes de hornear para que la levadura actúe correctamente.
Ingredientes
- 250grharina de trigo común
- 100grazúcar blanco
- 2unidadhuevos medianos
- 1cucharaditaanís en grano
- 1cucharadaanís en polvo
- 60mlaceite de girasol
- 1cucharadazumo de limón fresco
- 1sobrelevadura química
- 1pizcasal fina
- 50grazúcar glas
Instrucciones Paso a Paso
Precalienta el horno a 180°C (con calor arriba y abajo) y forra una bandeja con papel de horno.
En un bol grande, bate los huevos con el azúcar blanco hasta que la mezcla esté espumosa y clara. Añade el aceite de girasol y el zumo de limón, y sigue batiendo hasta integrar bien.
Incorpora el anís en grano (previamente machacado ligeramente con un mortero) y el anís en polvo. Mezcla hasta que los sabores se fusionen.
Tamiza la harina de trigo con la levadura química y la sal fina sobre la mezcla húmeda. Integra todo con una espátula o cuchara de madera, usando movimientos envolventes. La masa debe quedar homogénea pero no pegajosa.
Deja reposar la masa tapada con un paño durante 10 minutos. Esto ayudará a que los sabores se asienten.
Forma bolitas con las manos (previamente humedecidas con agua para evitar que se pegue la masa) y aplástalas ligeramente para darles forma de rosquilla. Colócalas en la bandeja del horno, dejando espacio entre ellas para que crezcan.
Hornea durante 12-15 minutos o hasta que los bordes estén dorados. No dejes que se doren demasiado para mantener su textura tierna.
Saca las rosquillas del horno y déjalas enfriar sobre una rejilla. Mientras aún estén tibias, espolvorea azúcar glas por encima para darles un toque dulce y decorativo.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de sabor, añade 1 cucharadita de ralladura de limón a la masa junto con el zumo.
- Si quieres rosquillas más crujientes, hornea 2 minutos más y déjalas enfriar completamente antes de espolvorear el azúcar glas.
- Usa un molde para rosquillas si prefieres formas más uniformes y profesionales.
Sustituciones
- Anís en grano: Puedes sustituirlo por 1 cucharadita de esencia de anís, aunque el sabor será menos intenso y más artificial. El aroma final será más suave y perderá parte de la autenticidad tradicional.
- Aceite de girasol: Usa aceite de oliva suave para un toque más mediterráneo. El sabor será ligeramente más afrutado, pero la textura seguirá siendo esponjosa.
- Azúcar glas: Si no tienes, tritura azúcar blanco normal en una batidora hasta obtener un polvo fino. El resultado visual será el mismo, aunque puede quedarse menos adherido a las galletas.
Errores Comunes
- Las rosquillas quedan secas: No excedas el tiempo de horneado y asegúrate de que el horno esté a 180°C. Si ves que se doran demasiado rápido, baja la temperatura a 170°C y alarga el tiempo 2-3 minutos.
- La masa queda muy pegajosa: Añade 1-2 cucharadas más de harina poco a poco hasta que la masa sea manejable. No uses demasiada harina, ya que endurecerá las rosquillas.
- Las rosquillas no suben: Verifica que la levadura esté fresca y que la masa repose los 10 minutos. Si la levadura es antigua, sustitúyela por una nueva para garantizar el efecto esponjoso.
Conservación y Congelación
Las rosquillas de anís caseras se conservan perfectamente a temperatura ambiente en un recipiente hermético durante 7-10 días. Si prefieres guardarlas en la nevera, colócalas en un tupper con papel de horno entre capas para evitar que se humedezcan; así aguantarán hasta 15 días. Para congelar, envuélvelas individualmente en film transparente y luego en una bolsa hermética. Durarán hasta 3 meses en el congelador. Para descongelar, déjalas a temperatura ambiente 2-3 horas antes de consumir. Si las rosquillas pierden frescura, puedes calentarlas 5 minutos en el horno a 160°C para recuperar su textura esponjosa.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer rosquillas de anís sin huevo?
Sí, sustituye los huevos por 2 cucharadas de semillas de lino molidas mezcladas con 6 cucharadas de agua (deja reposar 5 minutos hasta que gelifique). La textura será ligeramente más densa, pero el sabor seguirá siendo auténtico.
¿Cómo hago para que las rosquillas queden más doradas?
Pinta las rosquillas con un poco de huevo batido antes de hornear. Esto les dará un brillo dorado y un aspecto más profesional.
¿Puedo usar anís estrellado en lugar de anís en grano?
Sí, pero el sabor será distinto (más a regaliz). Usa media estrella de anís machacada y ajusta al gusto. El aroma será más intenso y menos tradicional.
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