Roscos de vino tinto y anís: Postre andaluz crujiente y aromático para fiestas
Los roscos de vino tinto y anís son una joya de la repostería andaluza que combina el aroma intenso del anís con el toque afrutado del vino tinto. Este postre, típico en ferias y romerías, destaca por su textura crujiente por fuera y esponjosa por dentro, perfecto para acompañar con un café o un vaso de vino dulce. Con ingredientes básicos como harina, huevos y azúcar, esta receta es ideal para preparar en casa con un resultado profesional. Su secreto está en el equilibrio entre el vino tinto y el anís, que le dan un sabor único y reconocible en cada bocado.

El Secreto de esta Receta
El secreto de unos roscos de vino tinto y anís perfectos está en el reposo de la masa y en la temperatura del aceite. El reposo permite que el anís y el vino tinto se integren completamente, dando un sabor profundo y aromático. Además, el aceite debe estar a 170-180°C (sin humear) para que los roscos queden crujientes por fuera y tiernos por dentro. Si el aceite está demasiado caliente, se dorarán rápido pero quedarán crudos por dentro.
Ingredientes
- 500grharina de trigo
- 3unidadhuevos medianos
- 150grazúcar blanco
- 150mlvino tinto español
- 20granís en grano
- 1litroaceite de girasol
- 15grlevadura química
- 1pizcasal fina
- 1cucharaditaralladura de limón
- 50grazúcar glas
Instrucciones Paso a Paso
En un mortero, tritura los granos de anís hasta obtener un polvo fino. Reservar.
En un bol grande, mezcla la harina, la levadura, el azúcar, la pizca de sal y la ralladura de limón. Añade el anís triturado y remueve bien.
Haz un hueco en el centro y agrega los huevos y el vino tinto. Mezcla con una cuchara de madera hasta obtener una masa homogénea y elástica. Si queda muy pegajosa, añade un poco más de harina.
Tapa el bol con un paño limpio y deja reposar la masa durante 1 hora en un lugar cálido. Esto ayudará a que el anís y el vino tinto liberen todos sus aromas.
Pasado el tiempo, calienta el aceite de girasol en una sartén honda a fuego medio (debe cubrir los roscos). Mientras, forma los roscos con las manos: toma porciones de masa, haz una bola y luego aplástala ligeramente con el pulgar para crear el típico anillo. El grosor ideal es de unos 2 cm.
Fríe los roscos en el aceite caliente, 2 o 3 por vez para evitar que se peguen. Dorar por ambos lados (unos 2-3 minutos por lado) hasta que estén crujientes y dorados. Escúrrelos sobre papel absorbente.
Espolvorea los roscos aún calientes con azúcar glas para darles un toque dulce adicional y un aspecto festivo.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de sabor, añade 1 cucharadita de canela en polvo a la masa junto con el anís.
- Si quieres roscos más esponjosos, bate los huevos con el azúcar hasta que doblen su volumen antes de mezclarlos con la harina.
- Usa un cortapastas redondo para dar forma a los roscos si te cuesta hacerlo a mano.
- Para un acabado más profesional, baña los roscos en almíbar ligero (agua y azúcar a partes iguales) antes de espolvorear el azúcar glas.
Sustituciones
- Anís en grano: Puedes sustituirlo por 1 cucharadita de esencia de anís (la que se usa en repostería). El sabor será más intenso y menos matizado, pero igual de aromático. Si usas esta opción, reduce la cantidad de azúcar en 20 gr para equilibrar el dulzor.
- Vino tinto: Si prefieres evitar el alcohol, usa 150 ml de zumo de uva tinto concentrado mezclado con 1 cucharada de vinagre de manzana. El resultado tendrá menos profundidad, pero mantendrá el color y un toque afrutado.
- Harina de trigo: Para una versión sin gluten, usa harina de arroz y maíz a partes iguales (250 gr de cada). La textura será más densa y menos esponjosa, pero igual de crujiente al freír.
Errores Comunes
- Los roscos quedan crudos por dentro.: Baja la temperatura del aceite y fríe más tiempo. Si el aceite está muy caliente, el exterior se dora rápido pero el interior no se cocina. Prueba con un trocito de masa: si sube lentamente y se dora en 2-3 minutos, la temperatura es ideal.
- La masa se desmorona al formar los roscos.: Añade un poco más de harina (1-2 cucharadas) y amasa bien. Si la masa está muy húmeda, déjala reposar 10 minutos más para que la harina absorba el líquido.
- Los roscos pierden el aroma a anís.: Usa anís en grano recién triturado y aumenta el tiempo de reposo a 2 horas. Si usas esencia de anís, añádela al final para que no se evapore con el calor.
Conservación y Congelación
Los roscos de vino tinto y anís se conservan a temperatura ambiente en un recipiente hermético durante 3-4 días, manteniendo su textura crujiente si se guardan en un lugar seco. Si los prefieres más tiernos, guárdalos en un tupper con una rebanada de pan (el pan absorberá la humedad y los mantendrá blandos). Para conservarlos más tiempo, puedes congelarlos una vez fríos: colócalos en una bolsa para congelar con papel de horno entre cada capa para evitar que se peguen. Durarán hasta 1 mes en el congelador. Para consumirlos, descongélalos a temperatura ambiente (1-2 horas) y caliéntalos 10 segundos en el microondas o 5 minutos en el horno a 150°C para recuperar su crujiente.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer estos roscos en el horno en lugar de freírlos?
Sí, pero el resultado será diferente. Hornea a 180°C durante 15-20 minutos. Quedarán más secos y menos crujientes, similar a una galleta. Para darles brillo, pínchalos con un tenedor y pinta con huevo batido antes de hornear.
¿Qué tipo de vino tinto es mejor para esta receta?
Usa un vino tinto joven y afrutado, como un Tempranillo o un Rioja Crianza. Evita vinos muy tánicos o de alta graduación, ya que pueden amargar la masa. Un vino económico de supermercado (como los de Mercadona o Carrefour) funciona perfectamente.
¿Puedo usar anís estrellado en lugar de anís en grano?
Sí, pero usa solo 2-3 estrellas (equivalente a 20 gr de anís en grano). El sabor será más intenso y con notas a regaliz, así que ajusta la cantidad según tu gusto.
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