Roscos de Anís: Receta de Galletas Tradicionales para Navidad
Los roscos de anís son unas de las galletas tradicionales más apreciadas en España durante la Navidad. Su aroma a anís y su textura esponjosa los convierten en un clásico infalible para meriendas, desayunos o como detalle navideño. Esta receta de roscos de anís caseros es sencilla, económica y utiliza ingredientes que encontrarás en cualquier supermercado como Mercadona o Carrefour. A diferencia de los roscos fritos, estos se hornean, lo que los hace más ligeros pero igualmente deliciosos. Perfectos para acompañar con un café con leche o un chocolate caliente, son una opción tradicional que nunca falla en las fiestas navideñas.

El Secreto de esta Receta
El secreto para unos roscos de anís perfectos está en no sobretrabajar la masa y en usar una combinación de anís en polvo y en grano. El anís en grano triturado aporta un toque aromático más intenso, mientras que el anís en polvo garantiza un sabor uniforme en toda la galleta. Además, la ralladura de naranja equilibra el sabor del anís, dando un toque cítrico que realza su aroma tradicional navideño.
Ingredientes
- 250gharina de trigo común
- 100gazúcar blanco
- 2unidadhuevos medianos
- 80mlaceite de oliva suave
- 1cucharaditaanís en grano
- 1cucharadaanís en polvo
- 1cucharaditaralladura de naranja
- 1sobrelevadura química tipo Royal
- 1pizcasal fina
- 50gazúcar glas
Instrucciones Paso a Paso
Precalienta el horno a 180°C (con calor arriba y abajo) y forra una bandeja con papel de hornear.
En un bol grande, bate los huevos con el azúcar blanco hasta obtener una mezcla espumosa y clara.
Añade el aceite de oliva suave poco a poco sin dejar de batir para integrarlo bien.
Incorpora el anís en polvo, la ralladura de naranja y una pizca de sal. Mezcla hasta homogeneizar.
Tamiza la harina de trigo con la levadura química y añádelo a la mezcla anterior en varias tandas, removiendo con una espátula o cuchara de madera hasta obtener una masa homogénea y sin grumos.
Amasa ligeramente la mezcla con las manos (sin sobretrabajarla) y forma una bola. Si la masa está muy pegajosa, añade un poco más de harina.
Divide la masa en 12 porciones iguales y forma roscos con las manos, dándoles forma de anillo de unos 2 cm de grosor. Colócalos en la bandeja de horno, dejando espacio entre ellos.
Hornea durante 12-15 minutos o hasta que estén ligeramente dorados. Sácalos del horno y déjalos enfriar sobre una rejilla.
Mientras se enfrían, tritura el anís en grano ligeramente con un mortero o entre dos cucharadas. Mezcla el azúcar glas con el anís triturado.
Espolvorea la mezcla de azúcar glas y anís sobre los roscos ya fríos. ¡Listos para servir!
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de sabor, añade 1 cucharadita de canela en polvo a la mezcla de azúcar glas y anís.
- Si quieres roscos más crujientes, hornea 2-3 minutos más y déjalos enfriar completamente antes de decorar.
- Usa un molde para rosquillas si prefieres una forma más uniforme y profesional.
Sustituciones
- Anís en grano: Puedes sustituirlo por 1 cucharadita de semillas de hinojo (tienen un sabor similar, aunque ligeramente más dulce). Tritúralas antes de usarlas para potenciar su aroma, pero ten en cuenta que el sabor final será un poco distinto al tradicional.
- Aceite de oliva suave: Si prefieres un sabor más neutro, usa aceite de girasol. No afectará al sabor, pero la textura podría ser un poco menos jugosa.
- Huevos: Para una versión vegana, sustituye los huevos por 2 cucharadas de semillas de lino molidas mezcladas con 6 cucharadas de agua (deja reposar 5 minutos). La textura será un poco más densa, pero el sabor seguirá siendo auténtico.
Errores Comunes
- Los roscos quedan duros o secos.: No los hornees más de 15 minutos y asegúrate de que el horno esté a la temperatura correcta. Si el horno es muy potente, baja la temperatura a 170°C. Añadir 1 cucharada de leche o yogur a la masa puede ayudar a que queden más esponjosos.
- Los roscos no suben lo suficiente.: Verifica que la levadura esté en buen estado (que no esté caducada). También, no amases demasiado la masa, ya que esto activa el gluten y puede endurecerla, impidiendo que suba correctamente.
- El azúcar glas con anís no se pega bien.: Espolvorea la mezcla cuando los roscos aún estén templados (no fríos). Si ya están fríos, humedece ligeramente la superficie con un pincel y agua antes de añadir el azúcar.
Conservación y Congelación
Los roscos de anís se conservan perfectamente a temperatura ambiente en un recipiente hermético durante hasta 10 días. Para alargar su durabilidad, puedes guardarlos en la nevera (hasta 15 días), pero ten en cuenta que perderán un poco su textura esponjosa. Si prefieres congelarlos, colócalos en una bolsa para congelar o en un recipiente apto para freezer, separando las capas con papel de hornear para que no se peguen. Durarán hasta 2 meses. Para descongelar, déjalos a temperatura ambiente durante 2-3 horas y, si lo deseas, espolvorea de nuevo azúcar glas con anís para darles un toque fresco. Evita congelarlos ya decorados, ya que el azúcar puede absorber humedad y perder su textura crujiente.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer estos roscos de anís sin horno?
Sí, puedes cocinarlos en una sartén antiadherente a fuego bajo, tapados, durante unos 4-5 minutos por lado. Sin embargo, el resultado será más similar a una torta que a una galleta esponjosa.
¿Por qué se agrietan los roscos al hornearlos?
Los roscos pueden agrietarse si la masa está muy seca o si el horno está demasiado caliente. Añade 1 cucharada de agua o leche a la masa si ves que está muy densa y baja la temperatura del horno a 170°C.
¿Puedo usar anís estrellado en lugar de anís en grano?
Sí, pero usa solo 1/2 estrella de anís (tostada y triturada) para no alterar demasiado el sabor. El anís estrellado tiene un aroma más intenso y ligeramente licoroso.
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