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Rosco de Vino: Dulce Tradicional de Ferias y Romerías

Los roscos de vino son un clásico imprescindible en ferias, romerías y celebraciones de toda España, especialmente en Andalucía y Castilla. Este dulce tradicional, perfumado con anís y ralladura de limón, se fríe hasta quedar dorado y crujiente, para luego bañarse en un almíbar ligero que le da ese toque brillante y adictivo. Perfectos para acompañar con un café o un vino dulce, son ideales para preparar en grandes cantidades y compartir en cualquier ocasión festiva. Su receta, transmitida de generación en generación, es más sencilla de lo que parece y solo requiere ingredientes básicos de cualquier supermercado. Hoy te enseñamos a hacerlos en casa con el sabor auténtico de las ferias españolas.

40 minTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
2gProteína
220Calorías
FrituraTécnica
Alérgenos
GlutenHuevosAnís
Roscos de vino dorados y brillantes, apilados en un plato de barro rústico, con granos de anís visibles en la superficie y un fondo de feria tradicional española.

El Secreto de esta Receta

El secreto para unos roscos de vino perfectos está en el reposo de la masa y la temperatura del aceite. No saltes el paso de reposo, ya que la levadura necesita tiempo para esponjar la masa y evitar que queden densos. Además, el vino Moscatel es clave: su dulzor natural y aroma afrutado maridan a la perfección con el anís y el limón, dando ese sabor tradicional de ferias. Fríe a fuego medio para que se cocinen por dentro sin quemarse fuera.

Ingredientes

Porciones
12
Progreso0%
  • 500gharina de trigo común
  • 150mlvino blanco dulce tipo Moscatel
  • 1litroaceite de oliva suave
  • 3unidadhuevos grandes
  • 100gazúcar blanco
  • 1cucharaditaanís en grano
  • 1cucharadaralladura de limón
  • 10glevadura química tipo Royal
  • 1pizcasal fina
  • 50mlagua
  • 30gazúcar glass

Instrucciones Paso a Paso

1

En un bol grande, mezcla la harina con la levadura química y la sal. Añade los huevos, el azúcar blanco, el anís en grano, la ralladura de limón y el vino blanco Moscatel. Remueve hasta integrar todos los ingredientes.

2

Agrega el agua poco a poco mientras amasas con las manos hasta obtener una masa homogénea, suave y elástica. Si queda muy pegajosa, añade un poco más de harina, pero sin pasarte para que no queden duros.

3

Deja reposar la masa tapada con un paño limpio durante 20 minutos a temperatura ambiente. Esto ayudará a que la levadura actúe y los roscos queden más esponjosos.

4

Pasado el tiempo, forma con las manos roscos alargados (como donuts sin agujero) de unos 8-10 cm de largo y 2 cm de grosor. Presiona ligeramente los extremos para cerrarlos bien.

5

Calienta el aceite de oliva en una sartén honda a fuego medio (debe estar caliente pero sin humear). Fríe los roscos en batches, sin amontonar, durante 2-3 minutos por lado o hasta que estén dorados y crujientes. Escúrrelos sobre papel absorbente.

6

Para el almíbar, disuelve el azúcar glass en 3 cucharadas de agua caliente y remueve hasta obtener un sirope ligero. Pinta los roscos con este almíbar usando un pincel de cocina mientras aún están calientes para que queden brillantes.

7

Deja enfriar completamente antes de servir. Los roscos quedarán más crujientes y sabrosos al día siguiente.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de sabor, añade 1 cucharadita de canela en polvo a la masa junto con la ralladura de limón.
  • Si quieres roscos más ligeros, sustituye 100 g de harina por harina de maíz (maizena). Quedarán con una textura ligeramente más crujiente.
  • Para darles un aspecto más profesional, espolvorea azúcar glass por encima después de pintarlos con el almíbar.
  • Si no tienes pincel para el almíbar, usa una cuchara y vierte el sirope poco a poco sobre los roscos, girándolos para que se impregnen bien.

Sustituciones

  • Vino blanco Moscatel: Puedes sustituirlo por vino blanco semidulce o incluso zumo de uva blanca (aunque perderá parte del aroma alcohólico). El resultado será menos aromático pero igual de esponjoso. Añade 1 cucharadita extra de azúcar para compensar el dulzor.
  • Anís en grano: Si no tienes anís en grano, usa 1 cucharadita de anís en polvo o 1 chorrito de anís dulce en botella (como el Anís del Mono). Ten cuidado con la cantidad, ya que el anís líquido es más intenso y puede amargar.
  • Ralladura de limón: Si no tienes limón fresco, usa 1 cucharadita de esencia de limón (la que se vende en supermercados). Mezclala bien con la masa para evitar que queden grumos de sabor concentrado.

Errores Comunes

  • Los roscos quedan crudos por dentro.: Baja el fuego y fríe más tiempo. Si el aceite está demasiado caliente, se doran por fuera pero no se cocinan bien. Prueba con un trozo pequeño de masa antes de freír todos: si burbujea demasiado, el aceite está muy caliente.
  • La masa queda muy pegajosa y difícil de manejar.: Añade harina poco a poco hasta que deje de pegarse a las manos, pero no excedas o quedarán duros. Usa aceite en las manos para facilitar el modelado en lugar de más harina.
  • Los roscos se rompen al freír.: Cierra bien los extremos al formar los roscos presionando con los dedos. Si la masa está muy blanda, refrigera 10 minutos antes de freír para que agarre más consistencia.

Conservación y Congelación

Los roscos de vino se conservan perfectamente a temperatura ambiente durante 3-4 días si los guardas en un recipiente hermético, separados por papel de hornear para que no se peguen. Si prefieres alargar su durabilidad, puedes congelarlos una vez fríos y secos: colócalos en una bolsa de congelación con cierre hermético, separando las capas con papel film. Durarán hasta 1 mes en el congelador. Para descongelar, déjalos a temperatura ambiente 2-3 horas y, si quieres que recuperen su crujiente, calienta 5 minutos en el horno a 180°C. Evita guardarlos en la nevera, ya que la humedad puede ablandarlos. Si los has bañado en almíbar, espera a que este se seque completamente antes de guardar para que no se peguen entre sí.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer los roscos de vino sin alcohol?

Sí, puedes sustituir el vino Moscatel por zumo de uva blanca o mosto. El sabor será diferente, pero igual de dulce. Añade 1 cucharada de vinagre de manzana para simular la acidez del vino y ayudar a esponjar la masa.

¿Se pueden hacer roscos de vino en airfryer?

Sí, pero el resultado no será el mismo. Pinta los roscos con aceite y cocínalos a 180°C durante 8-10 minutos, dándoles la vuelta a mitad. Quedarán menos crujientes pero más ligeros. No olvides bañarlos en almíbar después para darles brillo y dulzor.

¿Por qué mis roscos no tienen el típico agujero en el centro?

El agujero en los roscos tradicionales se forma al freír por la expansión de la masa. Si quieres asegurarte, haz un pequeño agujero en el centro con el dedo antes de freír. Si no se forma, puede ser porque la masa estaba muy densa o el aceite no estaba lo suficientemente caliente.

¿Puedo usar vino tinto para hacer roscos?

No es recomendable. El vino tinto dará un color oscuro y un sabor más amargo a los roscos. Si no tienes vino blanco dulce, usa vino blanco seco y añade 20 g más de azúcar para compensar.

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