Raclette Suiza: Queso Fundido con Patatas y Encurtidos en 20 Minutos
La raclette suiza es mucho más que un plato: es una experiencia social que lleva el queso fundido a otro nivel. Esta versión casera y rápida te permite disfrutar de la esencia de los Alpes suizos en solo 20 minutos, combinando queso raclette auténtico (o su mejor sustituto), patatas cocidas al vapor para una textura perfecta, y encurtidos ácidos que cortan la untuosidad del queso. Ideal para cenas informales, reuniones o incluso como plato único contundente. Con este método, lograrás un queso fundido sedoso y una presentación que imita a los restaurantes especializados, pero con ingredientes accesibles. La clave está en dominar el punto exacto de fusión y en elegir acompañamientos que realcen el contraste de sabores.

El Secreto de esta Receta
El secreto para una raclette suiza perfecta está en el queso y el vino blanco. Usa queso raclette auténtico (o una mezcla de gruyère y emmental si no encuentras) y añade vino blanco seco antes de gratinar: esto ablanda el queso y le da un toque afrutado que equilibra su intensidad. Además, no sobrecargues la fuente de queso; una capa delgada se funde de manera uniforme y evita que quede gomoso. Por último, el grill del horno es tu aliado para lograr ese dorado crujiente en minutos.
Ingredientes
- 400gqueso raclette suizo
- 800gpatatas kennebec
- 150gpepinillos en vinagre
- 10unidadcebollitas pearl
- 2cucharadamostaza Dijon
- 30gmantequilla sin sal
- 1pizcapimienta negra recién molida
- 0.5cucharaditanuez moscada
- 50mlvino blanco seco
Instrucciones Paso a Paso
Prepara las patatas: lava y corta las patatas kennebec en rodajas gruesas (1 cm). Cocínalas al vapor durante 12 minutos hasta que estén tiernas pero firmes. Reserva.
Precalienta el horno a 220°C (grill/gratinador). Unta una fuente para horno con mantequilla sin sal y espolvorea un poco de nuez moscada.
Ralla el queso raclette suizo (o córtalo en láminas finas si no tienes rallador). Distribuye la mitad del queso en la fuente, formando una capa uniforme.
Coloca las rodajas de patatas kennebec sobre el queso, solapándolas ligeramente. Espolvorea con pimienta negra recién molida y un chorrito de vino blanco seco para intensificar el aroma.
Añade el resto del queso raclette por encima, asegurándote de cubrir bien las patatas. Hornea en el grill durante 5-7 minutos hasta que el queso esté burbujeante y dorado en los bordes.
Mientras, prepare los acompañamientos: corta los pepinillos en vinagre en rodajas finas y saltea las cebollitas pearl en una sartén con un poco de mantequilla hasta que estén transparentes (3-4 minutos).
Saca la raclette suiza del horno y deja reposar 2 minutos antes de servir. Acompaña con los pepinillos, cebollitas pearl y mostaza Dijon al lado.
Sirve caliente, permitiendo que cada comensal se sirva porciones de queso fundido con patatas y añada los encurtidos al gusto.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque profesional, espolvorea un poco de pimentón ahumado sobre el queso antes de gratinar. Esto le dará un aroma extra y un color más atractivo.
- Si quieres una versión más ligera, sustituye la mitad del queso raclette por queso mozzarella light. La textura será menos cremosa, pero igual de fundente.
- Acompaña con pan de centeno tostado o manzanas asadas para un contraste dulce-salado que realza la experiencia.
Sustituciones
- Queso raclette suizo: Puedes reemplazarlo con una mezcla de gruyère (70%) y emmental (30%) para un sabor similar. El gruyère aporta profundidad y el emmental, el punto fundente. Si buscas una opción más económica, usa queso edam y añade un poco de queso crema para mejorar la textura.
- Patatas kennebec: Las patatas monalisa o patatas rojas son buenas alternativas por su textura cremosa. Si usas patatas nuevas, cocínalas enteras y córtalas después para que no se deshagan. Evita las patatas para freír, ya que pueden quedar harinosas.
- Pepinillos en vinagre: Sustituye por encurtidos de coliflor o zanahoria en vinagre para variar el color y la textura. También puedes usar cebollitas moradas encuridas, que aportan un toque dulce y ácido. Asegúrate de escurrirlos bien para evitar que el plato quede aguado.
Errores Comunes
- El queso no se funde correctamente y queda grumoso.: Asegúrate de que el queso esté a temperatura ambiente antes de rallarlo o cortarlo. Además, no uses quesos demasiado secos (como parmesano) y añade un chorrito de vino blanco o leche para ayudar a la fusión.
- Las patatas quedan duras o se deshacen.: Cocina las patatas al vapor (no hervidas) para que mantengan su forma. Si las hierves, no las peles antes y usa agua fría con sal para que queden firmes. Escúrrelas bien antes de hornear para evitar humedad en el plato.
- El gratinado se quema por encima pero el queso no está fundido por dentro.: Baja la temperatura del grill y alarga el tiempo de cocción. También puedes cubrir la fuente con papel aluminio los primeros 3 minutos para fundir el queso uniforme y luego destaparla para dorar.
Conservación y Congelación
La raclette suiza es un plato que se disfruta mejor recién hecho, pero puedes conservar las sobras en la nevera hasta 2 días en un recipiente hermético. Para recalentar, evita el microondas, ya que el queso perderá su textura sedosa. En su lugar, coloca las porciones en una sartén antiadherente a fuego bajo con un poco de mantequilla y tapa para que el queso se funda de nuevo. Si prefieres congelar, hazlo sin los encurtidos y en porciones individuales. La raclette congelada aguanta hasta 1 mes. Para descongelar, déjala en la nevera 12 horas y luego recalienta en el horno a 180°C durante 10-12 minutos con papel aluminio para que no se seque.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer raclette suiza sin horno?
Sí. Usa una sartén antiadherente grande: coloca una capa de queso, luego las patatas y otra capa de queso. Tapa la sartén y cocina a fuego medio-bajo durante 8-10 minutos, removiendo suavemente para que el queso se funda. Para dorar, usa la tapa del horno o un soplete de cocina.
¿Qué tipo de vino blanco es el mejor para esta receta?
Un vino blanco seco como un Sauvignon Blanc o un Chablis funciona perfectamente, ya que su acidez corta la grasa del queso. Evita vinos dulces o muy aromáticos (como un Gewürztraminer), ya que pueden alterar el sabor.
¿Puedo usar otro tipo de encurtidos además de pepinillos?
¡Por supuesto! Los encurtidos de pimiento, coliflor o incluso huevos (como los huevos de codorniz en vinagre) son excelentes opciones. También puedes incluir alcaparras para un toque salado y ácido.
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