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Puchero de Invierno con Garbanzos, Repollo y Carne: Receta de Aprovechamiento para Día de Mercado

El puchero de invierno con garbanzos, repollo y carne es el plato de cuchara por excelencia para aprovechar los ingredientes del día de mercado. Esta receta tradicional española, típica de las zonas rurales, combina la sencillez de los garbanzos, la frescura del repollo y el sabor contundente de la carne de cerdo y ternera en un guiso humeante que calienta el alma. Perfecta para preparar en grandes cantidades y disfrutar en familia, esta versión casera destaca por su fácil preparación y su capacidad para saciar el apetito con ingredientes básicos pero llenos de sabor. Ideal para los días más fríos, este puchero de invierno es una receta de aprovechamiento que no puede faltar en tu cocinado semanal.

2 h 30 minTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
30gProteína
550Calorías
EstofadoTécnica
Alérgenos
SulfitosApio
Olla de barro humeante con puchero de invierno: garbanzos dorados, trozos de repollo, patatas, zanahorias, carne de ternera y cerdo, y rodajas de chorizo en un caldo espeso y aromático, servido en cuenco rústico con pan al lado.

El Secreto de esta Receta

El secreto de un puchero de invierno con garbanzos, repollo y carne auténtico está en el orden de incorporar los ingredientes. La carne debe dorarse bien al inicio para sellar sus jugos, y el repollo debe añadirse a mitad de cocción para que no se deshaga. Además, usar el hueso de jamón en el caldo aporta un sabor profundo y tradicional que marca la diferencia. ¡No te saltes el remojo de los garbanzos, es clave para una textura perfecta!

Ingredientes

Porciones
6
Progreso0%
  • 300grgarbanzos secos
  • 1unidadrepollo
  • 1unidadhueso de jamón
  • 400grfalda de ternera
  • 300grcostilla de cerdo
  • 150grchorizo fresco
  • 4unidadpatatas
  • 3unidadzanahorias
  • 1unidadpuerro
  • 2unidadcebolla
  • 3dienteajo
  • 1cucharaditapimentón dulce
  • 2hojalaurel
  • 4cucharadaaceite de oliva virgen extra
  • 1cucharaditasal
  • 2litroagua

Instrucciones Paso a Paso

1

Pon los garbanzos secos en remojo la noche anterior en un bol con agua fría y una pizca de bicarbonato para ablandarlos.

2

En una olla grande, calienta el aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añade la falda de ternera y la costilla de cerdo troceadas, junto con el hueso de jamón. Dora la carne por todos lados hasta que quede bien sellada.

3

Incorpora la cebolla picada, el puerro en rodajas, el ajo picado y las zanahorias peladas y troceadas. Sofríe todo durante 5 minutos hasta que las verduras empiecen a ablandarse.

4

Agrega los garbanzos escurridos, el laurel, el pimentón dulce y rehoga un minuto para integrar bien los sabores. Vierte el agua hasta cubrir todos los ingredientes y lleva a ebullición.

5

Baja el fuego, tapa la olla y deja cocinar a fuego lento durante 1 hora y 30 minutos. A mitad de cocción, añade el repollo cortado en trozos grandes y el chorizo fresco en rodajas gruesas.

6

Pasado el tiempo, incorpora las patatas peladas y troceadas. Cocina durante 30 minutos más o hasta que los garbanzos y las patatas estén tiernos.

7

Prueba y rectifica de sal si es necesario. Apaga el fuego y deja reposar el puchero de invierno unos 10 minutos antes de servir para que los sabores se asienten.

8

Sirve caliente en cuencos profundos, acompañado de un buen pan rústico para mojar.

Pro-Tips del Chef

  • Si te sobra caldo, úsalo al día siguiente para cocinar arroz o fideos gruesos. Quedarán llenos de sabor.
  • Añade una hoja de laurel y un ramito de tomillo al cocinar para darle un toque aromático extra.
  • Para un toque más contundente, sirve el puchero con un huevo duro picado por encima justo antes de comer.

Sustituciones

  • Garbanzos secos: Puedes sustituir los garbanzos secos por garbanzos cocidos en bote (escurridos y enjuagados). Reduce el tiempo de cocción a 45 minutos desde que añadas las patatas, pero ten en cuenta que el sabor será ligeramente menos intenso.
  • Chorizo fresco: Si no encuentras chorizo fresco, usa chorizo curado (sin piel y en trozos). Añádelo 20 minutos antes de terminar la cocción para que no quede demasiado salado y aporte su aroma ahumado.
  • Repollo: El repollo puede reemplazarse por coliflor o berza. La coliflor dará un toque más suave, mientras que la berza intensificará el sabor terroso del guiso.

Errores Comunes

  • Los garbanzos quedan duros: Remójalos al menos 12 horas con un poco de bicarbonato. Si usas olla a presión, reduce el tiempo de remojo a 4 horas, pero nunca los cocines sin remojo en olla normal.
  • El caldo queda soso: Añade más huesos o carne al inicio (como un trozo de morcilla o panceta) y no escatimes en sal. Prueba el caldo a mitad de cocción y ajusta.
  • El repollo se deshace demasiado: Incorpóralo más tarde (a los 45 minutos de cocción) y en trozos grandes. Así mantendrá su textura y no se convertirá en puré.

Conservación y Congelación

Este puchero de invierno con garbanzos, repollo y carne se conserva perfectamente en la nevera durante 3 a 4 días en un recipiente hermético. Para guardarlo, deja que se enfríe completamente antes de taparlo y refrigere. Si quieres congelarlo, hazlo por porciones en tupperwares individuales (hasta 3 meses). Al descongelar, calienta a fuego lento con un poco de agua o caldo para que no se seque. Evita congelar el repollo si lo prefieres más crujiente al recalentar, ya que puede ablandarse demasiado. Para recalentar, hazlo en una olla a fuego medio-bajo removiendo de vez en cuando para que los sabores se redistribuyan.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer este puchero en olla rápida?

Sí, pero reduce el tiempo de cocción. Cocina la carne y verduras 15 minutos en la olla rápida, añade el repollo y el chorizo, y cocina 10 minutos más. Los garbanzos (si son secos) deben remojarse mínimo 4 horas antes.

¿Qué tipo de carne es mejor para este puchero?

La falda de ternera y la costilla de cerdo son ideales por su sabor y textura, pero también puedes usar hueso de espinazo o morcillo para un caldo más gelificado.

¿Puedo añadir otras verduras?

¡Claro! Apio, nabos o pimientos verdes son excelentes adiciones. Añádelos al sofrito inicial para que se integren bien en el sabor.

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