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Pringá con Patatas: Aprovecho del Cocido Andaluz en Sartén

La pringá con patatas es una de esas recetas de aprovechamiento que convierten los restos del cocido andaluz en un plato humilde pero lleno de sabor. Originaria de Sevilla y extendida por toda Andalucía, esta preparación es ideal para dar una segunda vida a las carnes del cocido, mezcladas con patatas y especias, creando un guiso que se deshace en la boca. Perfecta para servir como entrante, tapa o incluso como plato principal, esta receta es económica, sencilla y llena de tradición. Además, al cocinarse en una sartén, el proceso es rápido y sin complicaciones, ideal para cocineros que buscan un resultado delicioso con el mínimo esfuerzo.

30 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
18gProteína
350Calorías
Sofrito guisadoTécnica
Alérgenos
GlutenHuevos
Sartén de hierro con pringá con patatas andaluzas, trozos de carne desmenuzada del cocido mezclados con patatas doradas, cebolla y especias, servida con pan rústico al lado.

El Secreto de esta Receta

El secreto de una pringá con patatas auténtica está en desmenuzar bien los restos del cocido para que se integren completamente con las patatas y el sofrito. Usa el caldo del cocido (si lo tienes guardado) en lugar de agua para potenciar el sabor. Además, deja que las patatas se doren ligeramente al final en la sartén para añadir un toque crujiente que contrasta con la textura tierna de la pringá.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 400grestos de cocido andaluz (morcillo, falda, hueso de jamón o espinazo)
  • 500gpatatas
  • 1unidadcebolla blanca
  • 3dienteajo
  • 1cucharaditapimentón dulce
  • 0.5cucharaditacomino molido
  • 2hojalaurel
  • 4cucharadaaceite de oliva virgen extra
  • 1cucharaditasal
  • 0.5cucharaditapimienta negra
  • 100mlcaldo de carne (opcional)

Instrucciones Paso a Paso

1

Pica la cebolla y los ajos en trozos pequeños. Pela las patatas y córtalas en dados medianos (unos 2 cm).

2

Desmenuza los restos de cocido andaluz en trozos pequeños, retirando cualquier hueso o piel que pueda quedar. Reserva.

3

En una sartén grande (preferiblemente antiadherente), calienta el aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añade la cebolla y los ajos, y sofríe hasta que estén transparentes (unos 5 minutos).

4

Agrega el pimentón dulce y el comino molido, removiendo bien para que no se peguen. Cocina 1 minuto para que las especias suelten su aroma.

5

Incorpora los restos de cocido y mezcla bien con el sofrito. Añade las patatas, el laurel, la sal y la pimienta negra. Remueve todo para que se impregne de los sabores.

6

Vierte un poco de caldo de carne (o agua si no tienes) para ayudar a cocinar las patatas. Tapa la sartén y cocina a fuego lento durante 20 minutos, removiendo de vez en cuando para evitar que se pegue.

7

Destapa la sartén los últimos 5 minutos para que el líquido se evapore y las patatas queden doradas por abajo. La pringá con patatas debe quedar jugosa pero sin exceso de caldo.

8

Prueba y ajusta de sal si es necesario. Retira las hojas de laurel antes de servir.

9

Sirve caliente, acompañado de pan rústico o como tapa en un cuenco pequeño.

Pro-Tips del Chef

  • Si te sobra pringá con patatas, úsala al día siguiente para rellenar empanadillas o para hacer croquetas. Quedarán deliciosas.
  • Para un toque extra de sabor, añade una cucharada de vinagre de Jerez al final de la cocción. Realzará los sabores del cocido.
  • Si no tienes sartén antiadherente, usa una de hierro y engrásala bien con aceite para evitar que se pegue.

Sustituciones

  • Restos de cocido andaluz: Puedes sustituir por restos de pollo asado o cerdo cocido (como lomo o costillas). El sabor será menos intenso, pero igual de sabroso. Añade un poco más de pimentón para compensar la falta de profundidad del cocido.
  • Pimentón dulce: Si no tienes pimentón dulce, usa pimentón picante (en menor cantidad, media cucharadita) para dar un toque diferente. Ajusta el picante al gusto y equilibra con un poco más de comino.
  • Caldo de carne: Si no tienes caldo, usa agua con una pastilla de caldo concentrado (de pollo o verduras). Disuélvela bien antes de añadirla para evitar grumos.

Errores Comunes

  • Las patatas quedan crudas por dentro.: Corta las patatas en dados pequeños y uniformes para que se cocinen al mismo tiempo. Si ves que se quedan duras, añade un poco más de líquido y tapa la sartén para que terminen de cocerse al vapor.
  • La pringá queda seca.: No destapes la sartén demasiado pronto y añade un chorrito de caldo o agua si el guiso se queda sin líquido. Remueve con frecuencia para que no se pegue.
  • El pimentón amarga.: Tuesta el pimentón 30 segundos en el aceite antes de añadir los demás ingredientes para que no se queme. Si ya amargó, equilibra con una pizca de azúcar o miel.

Conservación y Congelación

Para guardar la pringá con patatas en la nevera, déjala enfriar completamente y colócala en un recipiente hermético. Conservará su sabor hasta 3 días en la nevera. Si quieres congelarla, hazlo en porciones individuales para facilitar el descongelado. Puedes congelar hasta 3 meses sin que pierda textura. Para descongelar, déjala en la nevera toda la noche y recalienta en una sartén con un poco de aceite de oliva a fuego lento, añadiendo un chorrito de agua o caldo si queda muy espesa. Evita recalentarla en el microondas, ya que las patatas pueden quedar pastosas. Si la vas a usar para rellenar empanadillas o montaditos, descongélala y escúrrela bien para evitar exceso de humedad en la masa.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer pringá con patatas sin restos de cocido?

Sí, aunque el sabor no será el mismo. Usa carne de cerdo cocida (como lomo o falda) y jamón serrano para imitar la textura. Cocina las carnes en agua con laurel y sal durante 1 hora antes de desmenuzarlas.

¿Qué tipo de patata es la mejor para esta receta?

Las patatas para cocer (como la kennebec o monalisa) son ideales porque no se deshacen. Si usas patatas nuevas, córtalas más grandes para que no se rompan.

¿Puedo añadir otras verduras a la pringá con patatas?

Claro. Zanahoria, pimiento verde o guisantes combinan muy bien. Añádelas al sofrito para que se cocinen junto a la cebolla.

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